Definición de partisano

La Real Academia Española (RAE), en su diccionario, indica que partisano es sinónimo de guerrillero. El concepto, por lo tanto, alude a quien forma parte de una guerrilla: un conjunto de combatientes que no dependen directamente de un ejército y que se dedican a enfrentar a un enemigo.

Grupos de resistencia

Más allá de esta definición formal o académica, el término no suele emplearse para referirse a cualquier tipo de guerrillero. La noción de partisano generalmente se usa para nombrar a quien se enfrenta a un ejército de ocupación. De manera más específica, se asocia la idea a los miembros de agrupaciones clandestinas que, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, formaban la resistencia contra el nazismo y sus aliados.

Algunos judíos partisanos escaparon de los campos de concentración


A lo largo de la historia se pueden observar diferentes ejemplos de grupos cuyo accionar les mereció llevar el término partisanos en su nombre. Tal es el caso de los judíos partisanos y los partisanos yugoslavos, aunque tampoco debemos dejar de lado la resistencia italiana.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.), Albania y Francia fueron otros países que, durante la Segunda Guerra Mundial, vieron grupos de partisanos en acción.

Judíos partisanos

Tomemos el caso de los judíos partisanos. Estos individuos se reunían en tropas irregulares que luchaban contra los nazis en diferentes regiones del continente europeo. Se estima que había más de 20 000 judíos partisanos (hay quienes señalan que alcanzaron los 30 000), muchos de ellos escapados de los campos de concentración y de los guetos.

Había muchos grupos de judíos partisanos que actuaban en toda la parte ocupada del continente europeo. Algunos de ellos tenían cientos de miembros, incluyendo niños y mujeres. Tal fue el caso del clan de familias conocido como partisanos de Bielski, quienes lograron escapar del Holocausto en suelo polonés por medio de zonas pantanosas y boscosas de Bielorrusia bajo el liderazgo de Tuvia Bielski y sus hermanos.

Con respecto a sus operaciones, se cuenta una guerra de guerrillas, la liberación de prisioneros y la organización de levantamientos en los guetos para sabotear la ocupación nazi. Tan sólo en Lituania consiguieron acabar con las vidas de 3000 soldados alemanes. No era raro que tuvieran contactos para el intercambio de inteligencia militar.

Partisanos yugoslavos

Los partisanos yugoslavos, en tanto, se oponían a las fuerzas de Alemania, Italia y Japón en la región de los Balcanes. Liderados por Josip Broz (más conocido como Mariscal Tito), se integraban en el llamado Ejército Popular de Liberación y Destacamentos Partisanos de Yugoslavia.

La meta fundamental de los partisanos yugoslavos era que se creara un estado comunista. En este marco, se puede incluir el intento de unión de los varios grupos étnicos de Yugoslavia en el Partido Comunista, preservando los derechos de cada uno. En el extremo opuesto a ellos estaban los chetniks, un movimiento que apostaba por dejar el poder en manos de la monarquía y crear una Gran Serbia.

Resistencia italiana

En Italia también actuaban numerosos partisanos. Esta resistencia hacía frente al fascismo y al nazismo y se mantuvo activa entre 1943 (tras concretarse la invasión nazi a Italia) y 1945 (cuando tuvo lugar la rendición alemana).

En Génova los nazis depusieron sus armas antes de la rendición incondicional


Se cree que participaron más de 300 000 italianos en el combate armado, y que más de un diez por ciento de ellos eran mujeres. Los orígenes sociales e ideológicos de sus miembros eran claramente diferentes, pero esto no les impidió enfocar sus fuerzas hacia un objetivo común: acabar con la ocupación nazi y derrocar a Benito Mussolini.

Los partidos más destacados formaron el Comité de Liberación Nacional. Días antes de la rendición incondicional de los alemanes, en algunas ciudades los nazis ya habían cesado su actividad, tal como ocurrió en Génova.

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