Definición de fraguar

La idea de fraguar tiene varios usos. El término procede de fabricāre, un vocablo de la lengua latina.

La primera acepción de fraguar que menciona el diccionario de la Real Academia Española (RAE) refiere al forjado de metales. La acción de forjar, en tanto, consiste en dotar de forma a un elemento de metal haciendo uso de un martillo.

Supongamos que un herrero se propone crear unas herraduras para caballo. Este hombre deberá fraguar el metal: primero tendrá que calentarlo y luego presionarlo y golpearlo con su martillo hasta darle la forma adecuada.

El término fraguar también se utiliza en el terreno de la construcción. En este caso, se asocia el concepto a lo que ocurre con el yeso, la cal o el hormigón (concreto) al endurecerse en la obra que se fabrica. Es necesario esperar hasta que las masas terminen de fraguar para que adquieran la consistencia apropiada.

El fraguado del hormigón, por mencionar una posibilidad, es el proceso que lleva a este material a endurecerse y a perder elasticidad. Este acto de fraguar se concreta cuando los hidróxidos metálicos se desecan y se recristalizan con los óxidos metálicos que proceden de la reacción química que tiene lugar entre los óxidos metálicos (que están en el clínker Portland, el componente más importante del cemento) y el agua de amasado.

La elasticidad en este caso también se conoce como plasticidad. El fraguado se lleva a cabo en encofrado para posibilitar el moldeado. El hormigón o concreto hormigón es un material que se usa en las obras de construcción y su fórmula incluye principalmente un aglomerante (un material que puede unir pequeñas partículas de uno o más materiales y ofrecer un resultado uniforme por medio de transformaciones a nivel químico) que se complementa con agua, ciertos aditivos (como emulsiones, líquidos o en polvo) y áridos (un material granulado).

También es posible aplicar el proceso de fraguado al mortero de cemento, otro material usado en la construcción. Éste se obtiene cuando se mezclan agua, arena y cemento y se usa para aparejar piedras, bloques de hormigón, ladrillos y otros elementos. Otro de sus usos más comunes es el relleno de huecos entre bloques y el revestimiento de muros.

Antes de proceder a utilizar un material de este tipo para realizar reparaciones o decoraciones en el hogar debemos estudiar atentamente su tiempo de fraguado para evitar que se endurezca antes de que hayamos acabado de aplicarlo.

Fraguar, por otra parte, alude a organizar, diseñar o definir algo. Ese uso de la palabra suele ser peyorativo o negativo. Por ejemplo: “La oposición acusó al gobierno de fraguar un esquema normativo para favorecer a sus amigos”, “Empezamos a fraguar el proyecto hace varios meses pero recién ahora pudimos darlo a conocer”, “Los investigadores creen que ambos hermanos se juntaron para fraguar el crimen en la noche previa al hecho”.

Para conjugar correctamente este verbo en todos los modos y tiempos, debemos tener en cuenta que en ciertos casos específicos debemos alterarlo ligeramente para mantener el sonido de la U después de la G. Recordemos que en nuestra lengua las sílabas GE y GI se leen de la misma manera que JE y JI, mientras que GUE y GUI transforman el sonido de la G en uno mucho más suave y nos llevan a omitir la U.

Pues al escribir el verbo fraguar en la primera persona singular del Pretérito perfecto del modo Indicativo, por ejemplo, debemos agregar la diéresis sobre la U: fragüé. Si no lo hiciéramos, la U no se debería pronunciar. Lo mismo ocurre en todas las personas del tiempo Presente del modo Subjuntivo: fragüe, fragües, fragüemos…

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