Definición de cognición

El vocablo latino cognitio llegó al castellano como cognición. Así se denomina al acto y el resultado de conocer: saber, comprender.

La cognición, por lo tanto, se vincula al conocimiento. Se trata del entendimiento al que se llega haciendo uso de las capacidades intelectuales, registrando las cualidades y las características de algo, estableciendo relaciones, descubriendo similitudes y diferencias con otros elementos, etc.

Puede afirmarse que la cognición es una facultad que tienen los seres vivos para el procesamiento de información. Dicha información, a su vez, es percibida a través de los sentidos.

El ser humano es la especie con mayor capacidad de cognición. Las personas resuelven cómo y cuándo prestar atención, recurren a la memoria, aprenden de la experiencia y razonan a la hora de tomar decisiones.

De todos modos, la cognición también está presente en los animales y, de acuerdo a ciertos estudios, en las plantas. Incluso se habla de cognición para aludir a mecanismos que desarrollan entidades no biológicas (es decir, artificiales).

La cognición, en definitiva, se pone en marcha cuando un individuo capta algún aspecto de la realidad con sus sentidos y luego inicia una serie de procesos mentales para asimilar, vincular, integrar, modificar, ordenar y clasificar la información. De esta forma produce conocimiento.

La cognición puede ser entendida desde diferentes puntos de vista, y de hecho su interpretación ha cambiado a lo largo de la historia. A grandes rasgos, sin embargo, podemos decir que su estructura reúne los siguientes aspectos:

* observación: tiene lugar cuando detectamos los rasgos de uno o más elementos y los asimilamos, en especial a través del sentido de la vista aunque también haciendo uso de los demás. En términos más precisos, se trata de ver y oír el objeto de estudio;

* identificación de variables: advertir de manera precisa las partes que conforman dicho fenómeno que deseamos estudiar;

* comparación: es un aspecto fundamental para definir con mayor precisión cada fenómeno;

* relación: surge como consecuencia del paso anterior, dejando de lado las diferencias en lugar de los vínculos que pueda haber entre los dos;

* ordenamiento: la cognición no podría sostenerse si no ordenase los objetos en la mente mediante varios criterios;

* clasificación jerárquica: se establece una relación entre los fenómenos estudiados que permite distinguirlos según su grado de importancia.

Existen diversas ciencias y disciplinas que estudian la cognición. Entre ellas la psicología cognitiva, también conocida como cognitivismo, que analiza cómo se llevan a cabo estos procesos.

La psicología cognitiva, en este marco, se propone desentrañar cómo el ser humano adquiere información mediante los sentidos y la sintetiza, transforma, almacena y utiliza. Además investiga la incidencia de la cognición en el accionar de los sujetos.

El físico austríaco Fritjof Capra escribió en su libro titulado La trama de la vida, los criterios que según el antropólogo Gregory Bateson son esenciales para el proceso mental y los contrastó con la teoría del filósofo Humberto Maturana. De su trabajo se desprende la siguiente lista de seis puntos fundamentales:

* la mente es un conjunto de componentes o partes que interactúan entre sí;

* esta relación de interacción que mantienen las diferentes partes tiene lugar a causa de la diferencia;

* para llevar a cabo el proceso mental, es necesario el uso de energía colateral;

* otro de los requisitos para que este proceso tenga lugar es la existencia de cadenas de determinación circulares;

* los efectos que tiene la diferencia deben entenderse como una transformación de los eventos que hayan tenido lugar antes de ellas;

* a partir de describir y clasificar dichos procesos en los que se transforman los eventos se puede advertir una serie de prototipos lógicos inmanentes que se ordenan de manera jerárquica.

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