Definición de catarsis

Hasta el griego hay que marcharse, simbólicamente hablando, para poder encontrar el origen etimológico de la palabra catarsis que ahora nos ocupa. Deriva del vocablo “catarsis”, que puede traducirse como “purga” o “purificación”.

Su sentido original refería al procedimiento para purificar o sanear a aquellos individuos u objetos que tenían algún tipo de impureza.

La catarsis suele producirse tras una tragedia o un trauma.

Los cátaros

Precisamente ese término griego fue en el que sirvió de inspiración para dar nombre a un grupo religioso francés del siglo X cuyos miembros se daban en llamar cátaros, los “puros”: el catarismo. Al sur de Francia fue donde mayor crecimiento y desarrollo tuvo aquel movimiento, que era disidente de la Iglesia Católica y que, entre otras cosas, apostó por afirmar que la creación era fruto de una dualidad: Cristo y Satanás.

Asimismo los cátaros rechazaban el mundo material y abogaban por el ascetismo como medio de salvación. Ellos tuvieron en el siglo XII su máximo auge, pero la Iglesia Católica, ante el avance que estaban experimentando, decidieron aliarse con la corona francesa para acabar con los mismos. De esta manera, no sólo les declararon herejes sino que además tomaron medidas para ponerles fin de manera violenta.

En ese último caso, hay que decir que a partir de 1209 se produjo una auténtica cruzada contra los cátaros, en la que fueron especialmente trágicos actos como el asedio a la ciudadela de Montsegur en el año 1244. El resultado de esta y otras acciones de corte similar desembocaron en la huida de aquellos, quienes se vieron en la necesidad de esconderse. Y así fue como, poco a poco, el catarismo fue extinguiéndose por todos los rincones a los que había llegado.

Puede entenderse la catarsis como una liberación.

Catársis como cambio

En la actualidad, catarsis se emplea para nombrar al cambio que experimenta una persona después de vivir un hecho traumático o que le provoca una exaltación muy grande. Por ejemplo: “Cuando vi el coche incendiado, hice catarsis y lloré durante tres días”, “Juana está viviendo un momento muy complicado pero no logra expresar lo que siente: ojalá que pueda hacer catarsis y quitarse la angustia de su interior”, “Después de la pelea, sentí como una catarsis y me relajé”.

La catarsis también es la consecuencia que produce algo trágico en el observador que experimenta diversas emociones, como terror o misericordia. De acuerdo a Aristóteles, este tipo de experiencias hacen que los observadores de una tragedia terminen purificando su interior y liberándose de estas pasiones.

La tragedia como género, en este sentido, produce una catarsis y logra sanear al espectador ya que éste proyecta las emociones en los personajes que aparecen en escena. Dichos personajes son castigados en la obra y el observador puede sentir empatía sin miedo a experimentar las consecuencias de esos mismos castigos.

La comunicación de emociones

El psicoanálisis realiza una definición similar de la idea de catarsis, al considerar que la posibilidad de comunicar una emoción reprimida a través de la terapia sirve para que el individuo haga catarsis y se libere del trauma.

En el ámbito de la biología, por último, la catarsis consiste en desechar de manera intencional o espontánea ciertas sustancias que resultan dañinas para el organismo.

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