Definición de agravio

En el latín es donde se encuentra el origen etimológico de la palabra que ahora vamos a analizar a fondo. En concreto, procede del verbo “aggraviare”, que puede traducirse como “empeorar” o “hacer más pesado”.

Un agravio es un daño, un ultraje o una humillación que se le propina a una persona a través de un hecho o de ciertas palabras. Los agravios pueden vincularse a las ofensas. Por ejemplo: “No toleraré otro agravio de su parte: me voy de aquí”, “El jugador se propuso seguir en el club hasta cambiar los agravios por aplausos”, “El cambio de horario es un agravio para todos los que hacemos este programa”.

Un sujeto puede considerar que una mentira que se dice sobre él es un agravio. Tomemos el caso de un candidato a presidente que, en una entrevista radial, sostiene que el líder de otro partido político se enriqueció de manera ilícita. El dirigente afectado por el comentario sale a responderle en el mismo medio y afirma que, si el candidato no se retracta por su agravio, lo demandará.

Los agravios también pueden ser situaciones que alguien considera ofensivas o denigrantes. Supongamos que un periodista que se dedica a realizar análisis políticos y económicos en un periódico publica una nota que disgusta a un hombre poderoso. Ante esta situación, el jefe de Redacción cambia al periodista de funciones y lo envía al sector de espectáculos para que escriba pequeños artículos sobre chismes y rumores de dicho ambiente. Teniendo en cuenta el impacto que tenían sus notas anteriores y la escasa relevancia del nuevo puesto, el periodista se siente víctima de un agravio por parte de su superior en el periódico y toma la decisión de renunciar, al considerar que el medio no respeta ni valora su trabajo.

Dentro del ámbito más coloquial, es habitual que se recurra al empleo de lo que se ha dado en llamar agravio comparativo. Cuando se utiliza esta expresión es para referirse al hecho de que una persona ha recibido un trato desigual respecto a otra que se encuentra en su misma posición y que, por tanto, deberían tener los mismos derechos.

Un claro ejemplo de agravio comparativo se puede encontrar dentro del ámbito laboral. Así, si hay un hombre y una mujer que ocupan el mismo puesto en una empresa y realizan las mismas funciones se considera que sería un agravio comparativo que la fémina recibiera un salario inferior simplemente por pertenecer al género femenino.

En el campo del derecho no podemos pasar por alto que es muy frecuente recurrir al uso del agravio comparativo como una manera de conseguir que a una persona le sea retirada una sanción que se le ha interpuesto. Eso llevaría, por ejemplo, a que alguien al que se le ha puesto una multa por aparcar mal su vehículo en el recurso que presente para que se le retire esa alegue que todos los coches en esa zona estaban también mal estacionados pero que solo a él se la interpuso la misma.

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