Definición de abrasión

Derivada del vocablo en latín abradĕre, la noción de abrasión está vinculada con el hecho y consecuencia de raer o desgastar por medio de la fricción. En el campo de la medicina, abrasión es un concepto que refiere a la lastimadura o úlcera casi superficial del epitelio o de las mucosas a causa de un traumatismo o de una quemadura. También, de acuerdo a su significado, describe al poder irritante de los purgantes enérgicos.

La abrasión corneal, por citar un ejemplo concreto, consiste en un rasguño, lastimadura o una determinada lesión que afecte a la córnea (es decir, la superficie transparente que cubre la parte anterior del ojo), que puede ocasionarse por un contacto brusco con una uña o un objeto punzante, por los lentes de contacto o bien a partir del ingreso de un cuerpo extraño en el ojo (como puede ser la tierra, el polvo o la arena).

Entre los síntomas más frecuentes que experimenta una persona que sufre una abrasión de la córnea se encuentran el lagrimeo, el enrojecimiento del ojo, la visión borrosa, el dolor de cabeza, un dolor al abrir y cerrar los ojos o la sensación de tener un cuerpo extraño en el citado ojo.

Quienes tengan estos citados síntomas deben, por supuesto, acudir a un profesional sanitario especializado como es el oftalmólogo para que este lleve a cabo el correspondiente examen y análisis. En este sentido, lo más habitual es que dicho médico, para diagnosticar convenientemente dicha abrasión, opte por realizar una prueba que recibe el nombre de tinción con fluorescencia.

Dicha prueba consiste o se basa en el uso de lo que es una luz azul, que es la que permite determinar los daños en la citada córnea, y una tinta de color anaranjado que es la que se da en llamar fluoresceína.

Una vez diagnosticada dicho daño en el ojo, el médico valorará la gravedad del mismo y en función de él establecerá un tratamiento u otro. Así, por ejemplo, podrá llevar a cabo la receta de gotas o ungüentos antibióticos de diversa tipología para reducir tanto lo que es la inflamación como para disminuir el riesgo de cicatrización.

De la misma forma, también puede optar por ponerle un parche al afectado y por recomendarle el uso de gafas de sol para proteger el ojo durante un cierto tiempo. No obstante, hay que subrayar que cuando es una abrasión de tipo menor esta puede llegar a curarse por sí sola.

Para la geología, la abrasión hace mención a un proceso marcado por un considerable desgaste o nivel de destrucción ocasionado en la superficie de la Tierra cuando agentes externos arrancan fragmentos de materia.

La abrasión marina, por otra parte, identifica al desgaste que sufren las rocas a causa de la acción mecánica del agua, que arrastra partículas acumuladas a partir de sucesivos derrubios. Este proceso incide en la formación de costas abruptas.

Además de las mencionadas, se puede citar a la abrasión glaciar, aquella que se caracteriza por dejar erosionados los lechos de los glaciares, un proceso que se desencadena por la presencia de materiales sólidos arrastrados por el hielo. Los granos finos, que se conocen a nivel genérico con el nombre de harina glaciar, generan en la roca del cauce un pulimento glaciar.

Como habrán podido apreciar, el concepto de abrasión está estrechamente relacionado con el de erosión, que se basa en un procedimiento de sustracción o desgaste de la roca madre a partir de procesos geológicos exógenos, como la acción de los seres vivos, el viento, el agua o los cambios de temperatura, entre otros.

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