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Ironía

Te explicamos qué es la ironía y los tipos de ironía que suelen utilizarse. Además, ejemplos de esta figura retórica y qué es el sarcasmo.

¿Qué es la ironía?

Se conoce como ironía a una figura retórica que consiste en transmitir la información completamente contraria al mensaje que se dice o que se escribe. Puede usarse tanto con el propósito de que el receptor reconozca el giro irónico y así generar un cierto sentido del humor o la complicidad, o bien que no lo pueda detectar y la expresión constituya una suerte de ofensa.

En ese sentido, la ironía no suele ir acompañada de indicadores explícitos que aclaren el sentido real de lo que se dice, aunque bien puede acudirse a la gestualidad o, en comunicación escrita, a comillas, emotíconos o un signo específicamente usado para la ironía en ciertos contextos: (?).

La palabra ironía proviene del vocablo griego eiröneía, que puede traducirse como disimulo o fingimiento, pues quien la usa simularía una ignorancia que no posee. Un equivalente sería la expresión hispana “hacerse el tonto”.

También ocurre que, al ser un giro complejo del lenguaje, suele requerir de un bagaje cultural o un conocimiento del uso de la lengua para poder detectarla en la mayoría de los casos. Por eso es tan difícil de traducir a otros idiomas, o tan compleja de detectar por hablantes extranjeros.

Tipos de ironía

En textos literarios y narraciones, la ironía puede emplearse como una figura estilística o poética, más allá de la ironía verbal del lenguaje cotidiano. Esto ocurre en la medida en que se hace decir a un personaje algo que contradice el conocimiento común de los lectores o de la audiencia.

Por ejemplo, es irónico que un personaje exprese fervorosamente un punto de vista que luego habrá de padecer, o que incurra en actitudes que normalmente rechaza. Así se produce la ironía situacional.

También es posible que un personaje tome por cierto algo que el público sabe falso y actúe en consecuencia, como hace Julieta en Romeo y Julieta de William Shakespeare, al suicidarse tras creer muerto a su amante. A esta figura se la conoce como ironía trágica.

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Ejemplos de ironía

  • Para rechazar una amenaza: “Uy, estoy temblando de miedo” (ironía verbal).
  • Una estación de bomberos en llamas (ironía situacional).
  • En Edipo Rey de Sófocles, el rey Edipo promete al pueblo castigar con destierro al asesino del rey anterior, y las investigaciones revelan que ha sido él mismo, sin saberlo, por lo que debe desterrarse a sí mismo (ironía trágica).
  • Al referirse a un enemigo: “Juan y yo nos la llevamos de maravilla” (ironía verbal).
  • Un personaje prepara una trampa con esmero y termina cayendo en ella (ironía situacional).

Ironía y sarcasmo

A menudo resulta difícil distinguir entre ironía y sarcasmo. Quizá porque esto último incluye en ciertos casos a la ironía, siempre que se trate de una particularmente cruel.

Es decir: mientras la ironía consiste en expresar algo con los términos opuestos, el sarcasmo en cambio consiste en una forma de burla cruel o ironía mordaz con que se busca ofender o maltratar a alguien.

Es decir, que el sarcasmo constituye un grado máximo y más evidente de la ironía, en la medida en que tiene la intención más o menos explícita de generar dolor o convertirse en una afrenta.