InicioEconomía y finanzas

Industria textil

Te explicamos qué es la industria textil, su historia y los sectores que la componen. Además, su desarrollo en México y el mundo.

¿Qué es la industria textil?

La industria textil es el sector de la industria manufacturera dedicado a la producción de fibras (naturales y sintéticas), telas, hilados y otros productos vinculados con la ropa y la vestimenta. Suele abarcar la fabricación de ropa, piezas de vestir e incluso zapatos, y su labor se desarrolla en fábricas textiles o maquilas.

La industria textil es una de las actividades económicas más importantes en el mundo entero. Por eso, brinda trabajo a enormes sectores de la población en cada país, ya que sus productos suelen comercializarse a un ritmo constante y masivo.

Al mismo tiempo, es fuente de enormes controversias, dado que su empleo de maquinaria liviana permite una constante deslocalización geográfica, lo cual a veces se traduce en condiciones laborales y salariales indignas.

Por otro lado, se habla de sectores textiles para referirse a los distintos componentes o estaciones de la producción textil, que directamente componen la industria. Tales como:

  • Producción de fibras. La obtención por medios naturales o artificiales de la materia prima para elaborar los productos textiles.
  • Hilandería. Etapa de tratamiento de las fibras y obtención de los hilos básicos para la manufactura de las telas.
  • Tejeduría. Proceso de elaboración de las telas mediante el tejido de los hilos de fibra.
  • Tintorería. Etapa en la que se tiñen las telas y se lleva a cabo el acabado final de las mismas.
  • Confección y costura. Sector en el que se diseñan, cortan y cosen las piezas de cada prenda de vestir, a partir de telas ya finalizadas. Se divide en alta y baja costura.
  • No tejidos. Sector de manejo de elementos no textiles o de elaboración de telas sin requerir de hilos y fibras.

Ver también: Industria ligera

Historia de la industria textil

La industria textil, tradicionalmente, fue un campo de trabajo femenino que tenía lugar en los propios hogares y cuya producción era, en el mejor de los casos, artesanal. Las telas así producidas eran luego derivadas a un sastre o costurero, encargado de manufacturar las piezas de ropa a la medida del cliente adinerado, o de hacer piezas regulares destinadas al uso del vulgo.

El crecimiento de la población y de la economía durante las primeras etapas de la Revolución Industrial condujeron a la instalación de talleres (telares) en los que podía producirse telas de manera constante, empleando todavía labores manuales y una gran cantidad de trabajadores textiles.

Estas condiciones cambiaron radicalmente cuando en el siglo XVIII y especialmente el XIX, surgieron los primeros ingenios tecnológicos industriales, destinados a agilizar y masificar la producción de textiles. Estas herramientas modernizaron la industria textil y permitieron la manufactura masiva de telas, aunque al costo de reducir la cantidad de trabajadores.

Hubo reacciones en contra de la llegada de esta tecnología, como fueron las violentas manifestaciones luditas, pero las ventajas de la nueva industria mecanizada eran innegables y terminaron por imponerse hasta nuestros días.

De hecho, la industria textil fue la primera de las industrias en desarrollarse, cuando en 1733 surgió la primera lanzadera volante de John Kay. Ya en 1800 había en Gran Bretaña solamente unos 350.000 trabajadores textiles, repartidos entre hilados y tejidos. A principios del siglo XIX, el 40% de las exportaciones de esta nación consistían en tejidos.

Maquinaria textil

La industria textil moderna cuenta con importantes artefactos mecánicos e incluso automatizados, que llevan a cabo la producción de manera constante, continua y masiva. Entre ellas destacan:

  • Abridores y procesadoras. Se trata de distintas máquinas que sirven para abrir las balas de algodón u otras materias primas naturales o sintéticas, desmenuzándolas y separando la materia útil de las impurezas. A menudo conducen a un “ablandador”, que es una suerte de prensa dotada de rodillos giratorios, que aplastan y ablandan las fibras, especialmente de materiales rígidos como el cáñamo; y diversos extractores de agua para evitar posteriores complicaciones con la fibra.
  • Hiladoras. Se trata de máquinas que reciben las fibras procesadas y listas para su empleo, y proceden a elaborar con ellas un hilo. Actualmente este proceso se da de manera altamente automatizada, pero en sus inicios las primeras hiladoras eran aparatos dotados de bobinas y ocho carretes de fibra, conocidos como hiladoras Jenny (e inventadas en 1770 por James Hargreaves).
  • Telar. Versión moderna del artefacto antiguamente inventado por los artesanos textiles, el telar es una máquina de tejer, o sea, de transformar hilos en telas. Para ello, entrelaza dos juegos de hilos: la urdimbre y la trama, generalmente mediante un tambor que permite el entrecruzamiento de los hilos siguiendo cierto conjunto de guías, al ritmo del movimiento de un peine, cuyo vaivén empuja el hilo, formando la trama. El resultado de esta operación, hoy en día llevada a cabo por máquinas automatizadas, es un retazo de tela de grandes proporciones.

Países con industria textil fuerte

La industria textil es muy robusta en países como China, el mayor productor textil del mundo entero y el principal exportador de tejidos y prendas acabadas.

También está muy desarrollada Estados Unidos, India, y desde 2010 se suman a la lista Marruecos, Vietnam, Tailandia, Pakistán, Bangladesh, Turquía y Corea del Sur, así como Perú, Brasil, México e Indonesia, en menor medida.

Industria textil en México

En el caso de México, la industria textil representa una importante porción de su PIB. Tradicionalmente ocupado por mujeres, este sector se desarrolló de manera continua y desregulada hasta 2009, año en que entró en crisis, y se caracterizó por bajos salarios, mínimas reivindicaciones laborales y nula protección ambiental.

Sin embargo, gracias esta industria pujante México se encuentra entre las potencias textiles del mundo, especialmente en el sector de las fibras sintéticas, de las cuales es el quinto proveedor a nivel mundial, exportando 4.695 millones de dólares anuales.

Sigue con: Industria pesada

Referencias