Cultura general

Monoteísmo: origen, características y religiones


El monoteísmo consiste en la creencia en una divinidad suprema y exclusiva, creadora del universo y con la que los individuos se vinculan a través de la oración y de sistemas religiosos estructurados en torno a la existencia de uno o más libros sagrados, templos y jerarquías sacerdotales.

Etimológicamente, la palabra monoteismo proviene de la unión de dos términos griegos: monos, que se traduce como “solo”, y theos, que significa “dios”. Las tres religiones monoteistas más seguidas en el mundo son el islam, el cristianismo y el judaísmo. 

Anteriormente se veía al monoteísmo como una etapa superior al politeísmo, pero ciertamente religiones monoteístas han convivido y siguen haciéndolo con religiones politeístas y creencias mágico-religiosas, incluso en una misma sociedad, y a veces entre los mismos creyentes.

Índice del artículo

Origen del monoteísmo

Las religiones monoteístas surgieron alrededor del año 2000 a.C., en las ciudades de Asia y Oriente Medio, a partir de la fusión de varios dioses locales. La primera religión monoteísta fue el judaísmo, cuyos primeros registros escritos se remontan al 1500 a.C.

Alrededor del 1400 a.C. surgió en Egipto otra religión monoteísta, el atonismo o culto al dios Sol (Atón), cuyo principal promotor fue el faraón Akhenatón, pero duró apenas nueve años, pues tras su muerte los sacerdotes egipcios restauraron el sistema politeísta.

En el 600 a.C. surgió el zoroastrismo en Persia y el norte de África, que no era totalmente monoteísta, aunque tenía un dios principal, Ahura Mazda. En los siglos siguientes, entre los griegos prosperó la idea de un dios supremo, aunque no llegó a encarnar en un sistema religioso.

Durante el siglo I d.C. surgió el cristianismo, que se extendería rápidamente por el Imperio romano, especialmente entre los esclavos.

En siglos posteriores surgió el islam, iniciado por la predicación de Mahoma en el siglo VII (622 d.C.) en la Meca, que también se extendió con rapidez.

Y luego han nacido otras religiones monoteístas, como el sijismo o el bahaísmo, la primera durante los siglos XVI y XVII, y la segunda en el XIX.

Características del monoteísmo

Los sistemas religiosos monoteístas que existen actualmente comparten varias características.

Exclusividad

El monoteísmo implica la creencia estricta en un único dios y el rechazo a la validez y existencia de otras divinidades. En el judeocristianismo este sentir se refleja en el Antiguo testamento, donde se declara “No tendrás dioses ajenos a mí”.

Esta exclusividad hizo que los romanos acusaran a los primeros cristianos de “ateísmo”, por no aceptar la existencia ni rendir culto a los otros dioses. Por otro lado, esta exclusividad favorece aspectos negativos como el fanatismo, la intolerancia y la persecución de los “infieles”.

Reciprocidad

A cambio de esta exclusividad, y del amor que se profesa a este dios único, este se compromete a amar y proteger al creyente. Hay una alianza, un acuerdo entre la divinidad y sus fieles.

Omnipresencia y omnipotencia

La divinidad monoteísta concentra todos los atributos y cualidades que en sistemas politeístas se distribuyen en varios dioses. Este dios único todo lo sabe, está en todas partes y todo lo puede. Es el creador del universo y eventualmente también podría ponerle fin.

Antropomorfismo

Aunque los cultos monoteístas afirman que la divinidad es inmaterial, es usual que la misma sea representada con rasgos, cualidades y defectos humanos.

Por otro lado, los tres grandes sistemas (judaísmo, cristianismo e islamismo, pero también el sijismo y el bahaísmo) le atribuyen a la divinidad una representación masculina.

Libros sagrados

Todas las religiones monoteístas cuentan con uno o varios libros sagrados, que registran la historia del dios y sus creyentes, así como sus principales dogmas y tradiciones.

Ejemplos de libros sagrados de religiones monoteístas son la Biblia cristiana, el Corán musulmán, la Torá judía, el Kitab-i-Aqdas bahaí o el Gurú-grant-sajib sij.

Principios éticos y morales

Las principales religiones monoteístas, además del cultivo de la fe y el culto a la divinidad, promueven otros valores, como el amor al prójimo, la honradez, el respeto a los mayores y los valores familiares.

Sin embargo, no siempre los códigos morales monoteístas coinciden con los principios humanistas, promovidos desde el siglo XVIII como derechos humanos universales.

A lo largo de la historia estos sistemas religiosos se han vinculado estrechamente a gobiernos y estados, generando sistemas teocráticos. Actualmente las religiones monoteístas siguen jugando un papel determinante en la política mundial.

Acceso a través de la oración

Casi todas las religiones monoteístas promueven el contacto directo con su dios a través de la oración. La oración sirve para alabarlo, mantener contacto con la divinidad, solicitar ayuda y obtener consuelo.

Templo o lugar de culto

Las religiones monoteístas asumen que la divinidad está en todas partes, sin embargo crean lugares especiales para rendir culto a la deidad; son las iglesias en el cristianismo, las mezquitas en el islam y las sinagogas en el judaísmo.

En las otras dos religiones más pequeñas, los templos de los bahaíes son las Casas de adoración, y para los sijes son los gurdwaras, grandes templos donde los fieles se reúnen.

Monoteísmo estricto y monolatría

Se considera monoteísmo a la creencia en un solo dios, omnipotente y omnisapiente, que puede estar acompañado por figuras de inferior jerarquía, como ángeles y demonios, pero sin compartir sus atributos con ellos.

Se habla de monolatría cuando hay un dios superior acompañado por una corte de dioses con diferentes atributos y funciones, como en el panteón griego o en el hinduismo.

Religiones monoteístas

Existen actualmente tres grandes sistemas religiosos monoteístas, que abarcan poco menos del 50% de la población creyente del planeta, que vendrían a ser, por orden de aparición histórica, el judaísmo, el cristianismo y el islamismo.

Las tres son denominadas religiones abrahámicas, porque todas incorporan la figura de Abraham como parte de su tradición espiritual.

En menor orden de importancia (por la cantidad de fieles), también podemos incluir el sijismo, surgido entre los siglos XVI y XVII, y el bahaísmo en el siglo XIX.

El judaísmo

Es la religión monoteísta con menor número de adeptos, pero es también la más antigua y la base de la que derivan los otros dos grandes sistemas religiosos monoteístas. Habría surgido alrededor del 2000 a.C. a través de la fusión de varias divinidades cananeas (como El y Yahweh).

Se basa en las enseñanzas y tradiciones recogidas en la Torá (en parte el Antiguo Testamento cristiano), y el Talmud. Los judíos se encuentran en distintas regiones del mundo, pero el mayor número de adeptos está en Israel.

Hay al menos cuatro grandes vertientes del judaísmo: el conservador, el ortodoxo, el reformista y el secular.

El cristianismo

El cristianismo fue un movimiento religioso surgido en el seno del judaísmo, alrededor del siglo I d.C., que gira en torno a la figura de Jesús, considerado como el Mesías y como la encarnación de Dios en la Tierra. Surgió en Palestina y en pocos siglos se convirtió en la religión oficial del imperio romano.

El cristianismo abarca el mayor porcentaje de adeptos monoteístas en el mundo (en 2010 aproximadamente un 60%), divididos en numerosas corrientes, entre las que destacan el catolicismo, la iglesia ortodoxa, el luteranismo, la iglesia anglicana, los coptos, la iglesia mormona, los baptistas, los metodistas, los adventistas, los cuáqueros, etc.

Sus libros sagrados están recogidos en la Biblia, dividida en el Antiguo y el Nuevo Testamento.

El islam

Es la segunda religión monoteísta con mayor número de fieles en el mundo; surgió en el siglo VII d.C., y gira en torno a la figura del profeta Mahoma, que escribió el libro sagrado, el Corán, dictado por el arcángel Gabriel.

El islam cuenta también con diferentes corrientes separadas por diferencias teológicas y legales: los suníes (que constituyen el 90% de los creyentes), los chiíes, el jariyismo y el sufismo, entre otras.

Dios para el islam es Alá, la única figura de adoración, y es la religión que crece más rápidamente (se calcula alrededor de 1.900 millones de fieles, llamados musulmanes), siendo mayoría poblacional en 50 países.

El sijismo

El sijismo surgió entre los siglos XVI y XVII, en el Punyab, producto de los conflictos entre el islam y el hinduismo. Es la sexta religión mundial, de acuerdo con el número de fieles (alrededor de 25-30 millones de personas).

Su fundador fue Gurú Nanak y las creencias fundamentales de esta religión incluyen la meditación constante sobre Dios, la adhesión al dharam (que es la rectitud o el deber moral), la igualdad de todos los seres humanos y creer en la gracia divina.

Su dios se llama Waheguru, que significa Dios.

El bahaísmo

El bahaísmo fue fundado por Mirza Hussein-‘Ali Nuri, conocido también como Bahá’u’lláh (que significa puerta) a mediados del siglo XIX en Irán, aunque la mayoría de sus fieles hoy en día se encuentran en la India. Cuenta aproximadamente con 10 millones de creyentes.

Esta religión reciente asegura que su fundador es la manifestación de Dios en los tiempos actuales. Está viva en al menos 247 países y los pasajes más importantes y significativos de sus textos sagrados se han traducido a más de 800 idiomas.

Referencias

  1. Satz, M. (1983). El judaísmo. Cuatro mil años de cultura. Tomado de google.com.ar.
  2. Bowen, J.R. (1993). Discursive monotheisms. Tomado de jstor.org.
  3. Echánove, J. (2008). Ecos del desierto. El origen histórico del monoteísmo. Tomado de google.com.
  4. Crespo Losada, M. (2015). La acusación de ateísmo a los cristianos. Tomado de academia.edu.
  5. Marino, A. (2018). Monoteísmo. Tomado de historiando.org.
  6. Monoteísmo (2020). Tomado de es.wikipedia.org.
  7. Islam (2020). Tomado de es.wikipedia.org.