Medicina

Borborigmos: causas, evaluación, enfermedades, tratamientos


Borborigmos son ruidos peristálticos audibles sin estetoscopio debido a la movilización o agitación de una mezcla de aire y líquido dentro del intestino, provocado por los movimientos peristálticos incrementados. Se denominan también “ruidos de tripas”, “ruidos hidroaéreos” o “rugidos”.

Los pacientes lo refieren como “me suenan las tripas” o “me suena el estómago”. Es decir, el paciente oye el sonido o ruido intestinal y se refiere a él como una molestia. Estos ruidos semejan el sonido que hace una tubería de agua llena de aire cuando comienza a fluir el líquido en su interior.

Al auscultar con un estetoscopio la pared abdominal, la movilización de grandes cantidades de aire y líquido en el intestino delgado produce ruido. Estos sonidos se auscultan con un tono ligeramente más alto si proceden del intestino delgado y de tono más grave cuando provienen del colon.

Algunos autores señalan que los borborigmos normalmente pueden originarse en el colon, sin embargo, si hay una movilidad incrementada en el intestino delgado y acumulación excesiva de gas como, por ejemplo, en la distensión abdominal, entonces se generan borborigmos procedentes del intestino delgado.

Variados procesos patológicos pueden producir borborigmos, pero todos ellos tienen una condición común que es la presencia de un exceso de gas y de líquido en un segmento del tubo digestivo, con un aumento consecuente de la motilidad relacionado o no con dolor abdominal.

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Causas

Todas las alteraciones que se originan como cambios en el tono de la pared de un segmento del intestino producen cambios en las zonas adyacentes.

Así, si el tono de una zona intestinal aumenta, la presión en los segmentos adyacentes determinará la tensión ejercida sobre la pared y la velocidad, y el carácter del paso del contenido líquido por la luz del asa intestinal correspondiente.

La enfermedad, la contractura vascular o la compresión vascular por los aumentos de tensión pueden privar a la pared intestinal de su capacidad para contraerse, secretar o absorber. Los residuos no absorbidos o los volúmenes demasiado grandes de secreciones atraen mayor cantidad de líquido.

El aumento concomitante del líquido en la luz intestinal causa mayor distensión y, si las masas de aire deglutidas no pasan rápidamente hacia el ciego como lo hacen habitualmente, entonces los movimientos de la mezcla de aire y líquido son lo suficientemente ruidosos para que sean percibidos por el paciente o su entorno.

Estos ruidos percibidos y referidos por el paciente son los denominados borborigmos. Generalmente se producen por el paso de la mezcla con las características antes mencionadas a través del colon o del intestino delgado.

Evaluación

La evaluación se hace por auscultación. En la auscultación de la pared abdominal se escuchan normalmente gorgoteos regulares con una frecuencia alrededor de 7 a 8 ruidos cada minuto. Este gorgoteo regular es ocasionado por la movilización de gas y/o líquido al moverse dentro de una víscera hueca.

En el proceso se hace especial énfasis en el tono de dichos ruidos o en la presencia de ruidos más pronunciados que algunos autores definen como “rugidos”, que son borboteos prolongados y audibles característicos del hiperperistaltismo denominados borborigmos.

El borborigmo puede tener un tono ligeramente más alto si procede del intestino delgado o más bajo cuando se produce en el colon.

Aunque los ruidos pueden evaluarse por auscultación, la evaluación del borborigmo implica evaluar la patología que le da origen. En estos casos se requiere de una evaluación médica general y, de ser necesaria, una evaluación clínica y paraclínica más especializada.

Enfermedades relacionadas

Muchas patologías pueden acompañarse de borborigmos, por ejemplo, en algunas diarreas en las que se acumula líquido y gas en el tubo digestivo y aumenta el peristaltismo. En los procesos de distensión mecánica por aumento de la presión intraluminal antes de una obstrucción, mientras el intestino se va distendiendo gradualmente en la zona proximal a la obstrucción.

En los procesos de distensión funcional en los que el intestino es incapaz de mantener sus funciones motoras normales. En pacientes psiconeuróticos algunas veces se presentan distenciones por aerofagia (tragar aire) lo que genera borborigmos.

En los casos de obstrucciones orgánicas en un intestino que funcione normalmente generará un peristaltismo violento por encima de la zona de obstrucción y se perciben borborigmos de volumen crecientes, relacionados con los espasmos dolorosos y que van aumentando con estos hasta un máximo.

Luego, al disminuir el dolor disminuye también la intensidad de los ruidos, disminuyendo el volumen de los borborigmos.

Los síndromes de absorción intestinal deficiente y de sobrepoblación bacteriana son ejemplo de enfermedades que, además de otras sintomatologías asociadas, presentan borborigmos.

En algunos procesos tumorales que causan cuadros suboclusivos se presenta la triada de dolor, meteorismo y borborigmos. En este caso, el dolor es tipo “retortijón” con intensidad y frecuencia variable de acuerdo al grado de obstrucción, y se acompaña de deseos de defecar y de expulsar gases.

El meteorismo acompaña a la distensión que ocurre en el trayecto que precede al sector semiobstruido. Los borborigmos acompañan los períodos de dolor y al producirse disminuyen el dolor y la distensión.

Tratamiento

El tratamiento principal consiste en tratar la enfermedad que lo origina, ya que es el tratamiento de la causa lo que corrige inmediatamente la sintomatología. Sin embargo, se pueden tomar algunas medidas paliativas para reducir la distensión y con ello el volumen de líquido y gas.

Con respecto al tratamiento de la causa primaria, por ejemplo, si es una diarrea el tratamiento consistirá en tratar el origen de esa diarrea. Al restablecerse el tránsito normal y desaparecer la diarrea, desaparecen los borborigmos.

En el caso de las obstrucciones intestinales o en las suboclusiones hay que tratar la obstrucción y con ello se reduce la distensión, la acumulación de líquido y los borborigmos. Para ello algunas veces estos pacientes requieren de cirugías de emergencia.

En estos casos el intestino debe permanecer en reposo por lo que se suspende la alimentación por vía oral y se suministra líquidos por vía parenteral mientras se resuelve el problema quirúrgicamente. Al suspender la alimentación oral se reducen los movimientos intestinales y los borborigmos.

Entre los tratamientos paliativos uno de los más inocuos es el uso de carbón activado como adsorbente de gases. Este reduce el gas dentro del intestino y el colón y con ello reduce la distensión y reduce un poco el volumen de los borborigmos.

Referencias

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