Historia

Paleolítico superior: características, arte, organización social


El Paleolítico superior fue la etapa final del Paleolítico y el primer periodo de la Edad de Piedra. Como sucede con el resto de la Prehistoria, los historiadores han basado esta periodización en la manera con la que los primeros seres humanos trabajaban la piedra.

Aunque las características que marcan el inicio del Paleolítico superior se presentaron en épocas diferentes en cada zona del planeta. En líneas generales se considera que este periodo comenzó hace aproximadamente 40 000 años y concluyó en el 10 000 antes del presente (AP).

Como sucediera en el Paleolítico inferior y medio, el Paleolítico superior fue una época marcada por las glaciaciones. Las duras condiciones climáticas influyeron de manera decisiva en la manera en la que los seres humanos organizaron su existencia.

Para sobrevivir debieron formar pequeños grupos que se trasladaban buscando los mejores lugares para encontrar alimento. A pesar de mantener el nomadismo, se han encontrado algunos restos que indican que pudieron establecer asentamientos para temporadas relativamente largas.

Fue durante este periodo cuando el Homo sapiens se convirtió en el homínido dominante en el planeta. Su mayor capacidad craneal permitió que mejoraran las técnicas de fabricación de herramientas y, gracias a ello, cazar más y mayores presas.

Índice del artículo

Características

La división periódica de la Prehistoria está basada en la evolución de las técnicas con las que los seres humanos fabricaban sus herramientas. Durante el Paleolítico (que significa piedra antigua) se sucedieron varios tipos de industrias líticas, alcanzando la máxima calidad durante el superior.

Por otra parte, este periodo también se caracterizó por el cambio en la especie humana dominante. Después de milenios de evolución, el Homo sapiens sustituyó a las especies anteriores. Esto se considera como el momento en que apareció el hombre moderno en el planeta.

Datación

Como se ha señalado, la periodización de la Prehistoria está basada en la industria lítica dominante en cada momento. Sin embargo, las diferentes técnicas de trabajar la piedra no aparecieron al mismo tiempo en todas partes, con lo que la datación de cada periodo es variable.

Así, el Paleolítico superior en Europa abarcó desde el 40 000 AP hasta el 10 000 AP. En África, en cambio, algunas de las novedades en la industria lítica eran anteriores a esas fechas debido a que fue en ese continente donde apareció el Homo sapiens.

En América, por su parte, los expertos han establecido una periodización diferente dentro del Paleolítico. De esta forma, el periodo correspondiente al Paleolítico superior es denominado Periodo lítico.

No existe consenso científico acerca de cuándo llegó el Homo sapiens a América. Dependiendo de la corriente historiográfica, la fecha estimada oscila entre los 47 000 años AP a los 16 000 años AP.

Expansión del Homo Sapiens

El hecho más relevante dentro de la evolución humana que ocurrió en este periodo fue el establecimiento del Homo sapiens como, primero, especie dominante y, más tarde, única dentro del género humano.

Uno de los factores que favoreció este predominio fue la capacidad del Homo sapiens para sobrevivir a las duras condiciones climáticas. En gran parte, esta capacidad de adaptación se debió a su habilidad para fabricar herramientas que aumentaron sus posibilidades de supervivencia.

Después de haber abandonado el continente africano, el Homo sapiens llegó hace 100 000 años a Oriente medio. Sin embargo, allí se encontró con el Hombre de neardental, que frenó su expansión hacia occidente. No obstante, sí fue capaz de alcanzar amplias zonas de Asia donde reemplazó a los últimos ejemplares de Homo erectus.

Más adelante, ya sobre el 40 000 AP, el Homo sapiens mejoró la técnica para fabricar herramientas. Los llamados cromañones pudieron entonces extenderse por Europa. Durante 10 000 años compartieron el continente con los neardentales hasta que estos se extinguieron por causas aún no aclaradas.

Cambios tecnológicos

Además de las ya mencionadas mejoras técnicas a la hora de fabricar herramientas, los hombres del Paleolítico superior empezaron a introducir nuevas materias primas. Entre estas destacaron el hueso, el marfil o la arcilla. Esto permitió que se multiplicaran los utensilios que podían construir, haciéndolos más eficientes.

Cambios de subsistencia y de hábitat

Los antropólogos afirman que el ser humano de la época comenzó a cazar de una manera más selectiva. Esto provocó que algunas especies animales empezaran a escasear en determinadas zonas.

Por otra parte, se han encontrado algunas evidencias que hacen pensar en un incipiente proceso de domesticación de algunos animales.

En cuanto a los hábitats que ocuparon, los restos arqueológicos muestran grandes diferencias dependiendo de las zonas del planeta. En el sur de Europa, por ejemplo, los seres humanos residían en cuevas, pero en el área del mar Negro lo hacían en cabañas levantadas con huesos de mamut.

Aparición de lo simbólico y del arte

Aunque los neardentales ya desarrollaron algunas actividades rituales relacionadas con los entierros, la mayoría de los expertos consideran que el arte y los objetos creados como símbolo (y no meramente con un propósito funcional) aparecieron durante el Paleolítico superior.

Domesticación de los cánidos

Los grabados encontrados en algunas cuevas demuestran que el ser humano empezó a domesticar a los cánidos durante este periodo. Se trataría de animales parecidos a los lobos o a los actuales huskies.

En las representaciones mencionadas se pueden ver imágenes de cánidos ayudando a los hombres a cazar.

Mejora de las técnicas de caza

Se sabe que el Homo erectus ya había comenzado a cazar con cierta asiduidad. Sin embargo, fueron los neardentales y el Homo sapiens las especies que establecieron esta actividad como la base de su supervivencia.

Herramientas

Las culturas vinculadas a la fabricación de herramientas durante el Paleolítico superior fueron cuatro: la auriñaciense, la gravetiense, la solutrense y la magdaleniense. Los nombres provienen de las distintas zonas de Francia en la que se hallaron yacimientos.

Cultura auriñaciense (35.000 a. C. hasta el 28.000 a. C.)

La primera de las culturas del Paleolítico superior contenía aún elementos del musteriense. Se trató de una industria lítica que produjo una gran variedad de herramientas, entre las que destacaron las puntas con pedúnculo o los raspadores. En esta época también se utilizaron materiales como el asta o el hueso.

Uno de los objetos más llamativos entre los que se han encontrado pertenecientes a esta cultura es un instrumento musical, el más antiguo que se conoce.

Cultura gravetiense (hasta el 22.000 a. C.)

Los buriles, a veces completados con perforadores o raspadores, fueron el utensilio más característico de este periodo. De igual manera, se han encontrado hojas con el dorso rebajado, así como puntas azagaya elaboradas con huesos.

Solutrense (hasta el 18.000 a. C.)

La aparición de bastones de mando fabricados en este periodo han permitido afirmar que la organización social empezaba a jerarquizarse.

Además de estos objetos, también se han encontrado agujas de hueso y otras herramientas con forma de laurel. Según los expertos, es probable que los seres humanos de la época empezaran a someter a las piedras a un tratamiento con calor para hacerlas más fáciles de tallar.

Durante el solutrense se alcanzó una gran perfección a la hora de trabajar el sílex. Esto permitió que se fabricaran diferentes clases de puntas de flecha, como las de cara plana o las denominadas “hojas de laurel”).

Cultura magdaleniense (hasta el 10 000 a. C.)

Muchos historiadores consideran a esta cultura como la más destacada de toda la Prehistoria, ya que el desarrollo de las técnicas de construcción de herramientas permitió importantes avances.

Para empezar, los seres humanos empezaron a fabricar utensilios de menos tamaño, hasta el punto de que algunos autores hablan de “microlítica”. Las consecuencias fueron la elaboración de muchos adornos personales y, posiblemente, la aparición de artesanos especializados en ellos.

Industria laminar

A partir del Paleolítico superior, los seres humanos van a empezar a pulimentar la piedra con el fin de perfeccionar sus creaciones. Sin embargo, esta tecnología solo empezaría a aplicarse a útiles de trabajo durante el Neolítico, ya que antes solo se usaba para los objetos con carga simbólica.

Además, esta evolución de la industria laminar permitía que se trabajara con lascas alargadas. Esto suponía que se aprovechara mucho mejor la materia prima.

Herramientas de sílex y hueso

La piedra siguió siendo la materia prima principal en la fabricación de herramientas. Las más usadas eran la cuarcita, la caliza y, sobre todo, el sílex. Con ella se elaboraban armas de caza, raspadores o cuchillos y arpones. La técnica utilizada para trabajar el sílex era la percusión.

Además de la piedra, los hombres del Paleolítico superior también aprovechaban los huesos para fabricar utensilios. Entre los objetos realizados con este material se han encontrado agujas de coser, arpones o adornos.

Arte

El Paleolítico superior fue el momento en que aparecieron las manifestaciones artísticas. Las más conocidas son las pinturas rupestres, aunque también existió el denominado arte mobiliar.

Pintura paleolítica

Las pinturas rupestres fueron un fenómeno eminentemente europeo. Estas representaciones, cuyos mejores ejemplos se pueden ver en la zona occidental de ese continente, utilizaban como lienzo las paredes de las cuevas en las que residían los seres humanos de la época.

No existe una explicación consensuada acerca del propósito de estar pinturas. La teoría más consolidada afirma que pudieron ser creadas con intenciones rituales y mágicas.

Las pinturas y grabados del Paleolítico superior se pueden dividir en dos tipos dependiendo de lo que se representara. Así, muchos de ellos son puramente geométricos, con líneas y puntos formando figuras.

El segundo de los tipos está formado por las representaciones de animales y personas. Normalmente, se mostraban escenas de caza y de animales como bisontes, ciervos, caballos o, en unos pocos casos, peces. Igualmente, se pueden encontrar algunas pinturas que parecen mostrar momentos de la vida cotidiana.

Arte mobiliar

El arte mobiliar o portátil fue la otra gran manifestación artística que apareció durante este periodo. Se trataba de objetos pequeños, ya que los miembros del grupo los llevaban con ellos cada vez que se trasladaban a una nueva localización.

Este arte consistía, en su mayor parte, figurillas y pequeños útiles decorados, fabricados con piedra, astas o huesos.

Las figurillas podían representar animales, aunque las más características son las que tenían forma humana. Estas suelen ser denominadas de manera general como Venus, ya que se trata de figuras femeninas relacionadas con la fertilidad.

Forma de vida

El dominio del Homo sapiens y la desaparición de las otras especies de homínidos supuso algunos cambios en la forma de vida de los primeros humanos.

Sin embargo, las grandes transformaciones, como el sedentarismo o la ganadería, aún tardarían un tiempo en llegar, ya que estuvieron ligadas a la finalización de la era glacial.

Diversificación de los hábitats

El hombre de Cromañón, nombre que recibió el Homo sapiens que se asentó en Europa en este periodo, seguía viviendo en cuevas. Se han encontrado restos de chozas muy básicas en algunas zonas, pero se trataba de excepciones a la regla general. En este sentido, los asentamientos al aire libre solían estar compuestos por varias chozas comunales.

En cambio, sí han aparecido evidencias de que los asentamientos eran cada vez más prolongados. Aunque el ser humano continuaba siendo nómada, en este periodo llegaba a permanecer en el mismo lugar durante bastantes meses o, incluso, años.

Por otra parte, las cuevas también empezaron a utilizarse como lugares de trabajo o enterramiento.

Grupos familiares

Los grupos humanos seguían siendo pequeños, aunque pasaron de estar compuestos por unos 20 individuos a llegar a tener entre 50 o 60 miembros. Como sucedía en los periodos anteriores, la base de esos grupos eran los lazos familiares.

De acuerdo a las investigaciones realizadas, los hombres del Paleolítico superior tenían una esperanza de vida bastante corta. La vejez llegaba a los 40 o 50 años, aunque muchos no llegaban a cumplir esas edades.

Economía

La recolección y la caza eran la base de la economía y la supervivencia de los grupos humanos de este periodo. Durante el Paleolítico superior los humanos empezaron a estudiar los ciclos migratorios de los animales y los periodos de crecimiento de frutas y vegetales, lo que permitió mejorar la alimentación.

El Homo sapiens introdujo mejoras notables en las estrategias de caza. Además, empezaron a ser más selectivos a la hora de capturar animales, optando preferentemente por renos o ciervos.

Otra novedad fue la mejora de la pesca. Aunque otras especies de homínidos ya habían desarrollado esta actividad, el Homo sapiens la perfeccionó y empezó a utilizar herramientas, como los arpones, para capturar más piezas.

Organización social

El final del Paleolítico superior coincidió con una mejora climática. La glaciación empezó a remitir y esto permitió que la población aumentara. Poco a poco, los grupos fueron ampliándose hasta formar clanes más complejos.

Clanes

Las nuevas y mejores técnicas de caza permitieron que los seres humanos pudieran enfrentarse a animales más grandes. Sin embargo, esto también hacía necesario que participaran más individuos en cada batida.

A partir del Paleolítico superior, los grupos se hicieron más numerosos. Nacieron, así, los clanes, que empezaron a adquirir una conciencia de pertenencia al grupo basada en un tótem o un antepasado común.

Especialización del trabajo

Diversos factores provocaron que, por primera vez, apareciera la especialización en los trabajos. Así, el mayor tamaño de los grupos permitía que algunos miembros se especializaran en labores determinadas. Además, el perfeccionamiento en las técnicas de fabricación de herramientas o adornos vino acompañada con la aparición de individuos dedicados a estas actividades.

Por otra parte, los expertos afirman que existió también una diferenciación de funciones dependiendo del sexo. En esa época, las mujeres y los niños realizaban tareas de recolección, mientras que los hombres se encargaban cazar y pescar.

Referencias

  1. Historiae. Características del Paleolítico Superior. Obtenido de historiaeweb.com
  2. EcuRed. Paleolítico superior. Obtenido de ecured.cu
  3. Artehistoria. Paleolítico Superior. Obtenido de artehistoria.com
  4. Hirst, K. Kris, Upper Paleolithic – Modern Humans Take the World. Obtenido de thoughtco.com
  5. The Editors of Encyclopaedia Britannica. Paleolithic Period. Obtenido de britannica.com
  6. Violatti, Cristian. The Meaning of European Upper Paleolithic Rock Art. Obtenido de ancient.eu
  7. Khan Academy. Paleolithic technology, culture, and art. Obtenido de khanacademy.org
  8. Himme, Ben. Upper Paleolithic Culture. Obtenido de pathwayz.org