Historia

Batalla de Puebla: causas, desarrollo, consecuencias


La batalla de Puebla fue un enfrentamiento bélico entre el ejército mexicano, comandado por el general Ignacio Zaragoza, y las tropas francesas del Segundo Imperio bajo el mando del general Charles Ferdinand Latrille. El combate se desarrolló el 5 de mayo de 1862 en las cercanías de la ciudad de Puebla (México).

A pesar de la teórica superioridad del ejército francés, considerado en la época uno de los mejores del mundo, las tropas mexicanas consiguieron una importante victoria. En esos momentos, el resultado de la batalla frenó la invasión francesa, aunque un nuevo intento pocos años más tarde sí tendría éxito.

México acababa de salir de un enfrentamiento entre liberales y conservadores que se había prolongado durante tres años, la Guerra de Reforma. La deuda económica era inmensa, especialmente con España, Inglaterra y Francia. El presidente Benito Juárez consiguió negociar con los dos primeros países, pero Francia decidió enviar tropas para invadir el país.

Aunque contaba con menos efectivos, el ejército mexicano logró detener a sus enemigos. El general Zaragoza diseñó una estrategia de defensa basada en ataques de caballería e infantería. Esto, unido a la prepotencia del mando militar francés, les otorgó una victoria que ha pasado a la historia mexicana.

Índice del artículo

Personajes: ¿Quiénes participaron en la batalla de Puebla?

La batalla de Puebla enfrentó a los ejércitos de México, gobernado entonces por Benito Juárez, y al del Segundo Imperio francés de Napoleón III.

Ejército mexicano

El ejército mexicano estuvo comandado por el general Ignacio Zaragoza, un militar que contaba con una gran experiencia en el campo de batalla por su participación en la Guerra de Reforma. Además, había sido un hombre clave en el intento de Juárez de mantener el orden interno del país tras el final del conflicto civil.

Además de Zaragoza, otros militares mexicanos tuvieron un papel destacado en la batalla. Entre ellos estaban Porfirio Díaz, al frente de los Batallones de Guardia Nacional de Oaxaca, Guerrero y Morelos.

Los generales Felipe Benicio Berriozábal, Francisco Lamadrid y Antonio Álvarez se distinguieron también por su importante participación en el combate.

Ejército francés

Al frente del ejército francés enviado a México se encontraba Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez. El conde se había graduado en la Escuela Militar de Saint Cyr y contaba con una importante experiencia en combate.

El militar francés pensaba que la conquista de México iba a ser una tarea muy sencilla, lo que le llevó a cometer algunos errores estratégicos.

Dentro del ejército que comandaba destacaba el llamado regimiento de zuavos. Estos soldados eran originarios del norte de África y habían probado su valía en Crimea y Sebastopol. Se trataba de una especie de unidad de élite experta en el cuerpo a cuerpo y en el uso de bayonetas.

Causas de la batalla de Puebla

El detonante de la invasión francesa fue la deuda que México había contraído con varias potencias europeas y el intento de Juárez de retrasar su devolución.

Deuda mexicana

La deuda mexicana con España, Inglaterra y Francia al terminar la Guerra de Reforma ascendía a unos 80 millones de pesos. Así, debía 69 millones a los ingleses, 9 a los españoles y 2 a los franceses.

Ante la delicada situación del país, el presidente mexicano Benito Juárez anunció en octubre de 1861 la suspensión de pagos.

Los tres países europeos firmaron entonces la Convención de Londres para exigir conjuntamente el pago de lo adeudado. En caso de que México no accediera a abonar la deuda, las tres potencias amenazaron con intervenir militarmente. Para confirmar el ultimátum, cada nación movilizó a un número determinado de tropas.

Juárez invitó a los europeos a mantener negociaciones para llegar a un arreglo amistoso. Como gesto de buena voluntad, derogó el decreto que había suspendido los pagos.

Al mismo tiempo, el presidente mexicano empezó a preparar a su país ante una posible invasión. Entre otras medidas, Juárez ordenó fortificar Puebla y crear el llamado Ejército de Oriente. Al frente del mismo, nombró a Ignacio Zaragoza, que se dirigió a Puebla con unos 10 000 hombres.

Desacuerdo francés

Las potencias europeas aceptaron iniciar conversaciones y, en febrero de 1862, tuvo lugar la primera reunión cerca de Veracruz.

La habilidad negociadora del ministro de Exteriores, Manuel Doblado, fue fundamental para que se firmaran los Tratados preliminares de la Soledad, con los que Inglaterra, España y Francia reconocían al gobierno de Juárez y garantizaban el respeto a la independencia e integridad del país.

La alianza entre los tres países europeos se rompió en abril de 1862. Ingleses y españoles descubrieron que los franceses tenían la intención de derrocar al gobierno mexicano para establecer una monarquía favorable a sus intereses.

Expansión comercial francesa

Con Napoleón III como emperador, Francia era una de las potencias más poderosas del continente europeo, con un ejército que no había sido derrotado en los últimos 50 años.

El interés por crear una colonia en América iba más allá del mero aumento de poder territorial. Para Francia, poder conquistar México significaba fortalecer sus intereses comerciales.

Por una parte, México era un país rico en materias primas, por lo que controlar su territorio enriquecería a Francia frente a sus rivales europeos.

El propio Napoleón III dio órdenes al jefe militar encargado de la conquista en las que establecía su auténtico objetivo más allá del aducido cobro de la deuda: ampliar sus dominios estableciendo un protectorado que sirviera para ampliar sus mercados, sostener a sus colonias en las Antillas y asegurarse del aprovisionamiento de materias primas.

Desarrollo de la batalla

Las tropas francesas llegaron a Veracruz el 5 de marzo, cuando México y las potencias europeas aún estaban negociando los términos del pago de la deuda. Al frente de ese ejército estaba Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez.

Desde Veracruz, el jefe militar francés trasladó a sus tropas a Tehuacán. Allí también llegó Juan Nepomuceno Almonte, un general del bando conservador derrotado en la Guerra de Reforma que pretendía ayudar a las tropas francesas.

Francia se retiró a finales de abril de los Tratados de Soledad. Su ejército comenzó entonces a avanzar hacia Puebla, con la intención última de conquistar Ciudad de México. La confianza de Lorencez era total, tal y como expresó en un mensaje enviado al ministro de Guerra de su país:

“Somos tan superiores a los mexicanos en organización, disciplina, raza, moral y refinamiento de sensibilidades, que le ruego anunciarle a Su Majestad Imperial, Napoleón III, que a partir de este momento y al mando de nuestros 6,000 valientes soldados, ya soy dueño de México”.

Movilización hacia Puebla

Cuando el general Zaragoza recibió las noticias sobre el avance francés salió de Puebla con unos 4 000 efectivos para salir a su encuentro. A sus fuerzas se unieron otros 2 000 soldados comandados por el general Alejandro Constante Jiménez.

El Ejército de Oriente tuvo su primer enfrentamiento con los franceses en el paso de montaña de las Cumbres de Acultzingo, entre Veracruz y Puebla.

El general mexicano sabía que era imposible defender el paso y solo pretendía causar las máximas bajas posibles a sus enemigos de cara a la batalla definitiva en Puebla. Por la noche, Zaragoza ordenó a sus hombres que se retiraran.

El ejército francés tomó el control del paso, con lo que el centro del país quedó aislado del principal puerto del golfo. Con esto, tenían vía libre para llegar a Puebla.

El 2 de mayo de 1862, el grueso de las tropas francesas abandonaron San Agustín del Palmar, en Veracruz, y se dirigieron hacia Puebla. Esta ciudad, además de estar en el camino hacia Ciudad de México, era uno de los centros del Partido Conservador, cuyos miembros le habían prometido apoyo.

El día siguiente por la noche, el general Zaragoza llegó a Puebla, no sin antes dejar bien resguardada su retaguardia para que obstaculizara el avance francés. Los soldados del Ejército de Oriente se organizaron por las calles de la ciudad.

Comienzo de la batalla de Puebla

Los franceses llegaron a las cercanías de Puebla a las 9:15 de la mañana del día 5 de mayo. En su avance se enfrentaron con las guerrillas de caballería mexicana, que aguantaron hasta que las líneas francesas estuvieron formadas.

El comienzo de la batalla tuvo lugar sobre las 11:15 de la mañana. A esa hora, un cañonazo disparado desde el Fuerte de Guadalupe y el repique de las campanas de la ciudad anunciaron el inicio de las hostilidades.

La columna francesa se dividió en dos partes: una formada por 4 000 hombres y protegida por la artillería se dirigió hacia los fuertes; la segunda, compuesta por el resto de las tropas de infantería, se quedó como reserva.

Dos miembros del Partido Conservador que iban con los franceses, Almonte y Antonio de Haro, aconsejaron a Lorencez que enviara a sus hombres al sur de la ciudad. El francés, sin embargo, prefirió centrar el ataque en los fuertes, donde las defensas mexicanas estaban en ventaja.

Zaragoza, ante el movimiento de las tropas francesas, movilizó a sus hombres hacia las faldas del cerro. Un batallón dirigido por el coronel Juan Nepomuceno Méndez logró rechazar el primer ataque francés a la zona de los fuertes.

Defensa mexicana

Zaragoza ordenó la línea de batalla mexicana formando un ángulo desde Guadalupe hasta la Plaza de San Román. Igualmente, envió al general Lamadrid a que defendiera el camino que unía la ciudad con Amozoc. Porfirio Díaz se encargó de cerrar el flanco derecho del frente de batalla.

El ejército invasor colocó sus baterías frente a Guadalupe, a pesar del fuego mexicano que procedía de allí.

Los zuavos, el cuerpo de élite del ejército francés, subieron por el cerro que llevaba a Guadalupe, pero su avance fue detenido por los defensores cuando ya estaban cerca del fuerte. En un enfrentamiento con bayonetas, los soldados mexicanos lograron hacer retroceder a los zuavos, aunque estos volvieron a realizar un segundo intento.

En otras partes de la línea mexicana, los franceses estaban atacando con dos regimientos de infantería, pero fueron rechazados por los defensores.

Ataque de la caballería mexicana

En ese momento, el coronel mexicano José Rojo dio orden de que la caballería entrara en acción. El ejército francés había sufrido numerosas bajas y la victoria mexicana empezaba a perfilarse.

Sobre las 2:30 de la tarde, ya con ventaja mexicana, Ferdinand Latrille ordenó a sus hombres que volvieran a asaltar el fuerte de Guadalupe. De nuevo fueron rechazados por las tropas del general Lamadrid.

La intensa lluvia que comenzó a caer por la tarde dificultar los intentos de avanzar de los franceses. Su asalto al fuerte Loreto con la intención de capturar el cañón de 68 libras que les había causado un gran número de bajas, resultó también un fracaso.

Auxilio de Porfirio Díaz

Porfirio Díaz ordenó que el Batallón Guerrero acudiera en ayuda de los Rifleros de San Luis Potosì, que iban a ser rodeados por los franceses. De igual forma, envió al resto de las tropas de Oaxaca para acabar de expulsar al enemigo de la zona.

Retirada francesa

Después de que su último ataque fuera, de nuevo rechazado, los franceses empezaron a huir sin ningún orden. Finalmente, se replegaron primero a la hacienda Los Álamos y después hacia Amozoc.

Consecuencias de la batalla de Puebla

El ambiente en el Palacio Nacional de Ciudad de México mientras se desarrollaba la batalla era muy tenso. La última noticia recibida había sido un telegrama enviado por Zaragoza a las 12:30 del mediodía en el que anunciaba el inicio del combate.

La falta de nuevas noticias hizo que Juárez ordenara al general Florencio Antillón que partiera con los Batallones de Guanajuato hacia Puebla. Con este movimiento, la capital quedó prácticamente desprotegida.

Más tarde, Zaragoza envió un nuevo telegrama anunciando la retirada de los franceses, aunque no confirmó el resultado de la batalla. Solo a las 5:49 llegó a Ciudad de México la noticia de la victoria.

Los refuerzos comandados por Antillón llegaron a Puebla el 6 de mayo por la tarde. Zaragoza temía que los franceses volvieran a atacar la ciudad, pero Lorencez ordenó la retirada hasta San Agustín del Palmar el día 8.

Bajas

Las bajas sufridas por el ejército francés sumaron 476 soldados fallecidos y 345 heridos. Por parte mexicana, murieron 83 hombres, 132 resultaron heridos y 12 desaparecidos.

Nueva invasión francesa

La victoria lograda por México en Puebla no frenó la ambición francesa de invadir el país. En 1863, Francia logró su objetivo de derrocar al gobierno de Benito Juárez e instalar una monarquía favorable a sus intereses.

El llamado Segundo Imperio Mexicano se prolongó hasta 1867, cuando con el apoyo de los Estados Unidos, México expulsó a los invasores.

Precedente militar

La victoria mexicana ante el poderoso ejército francés, a pesar de que no frenó la invasión, se convirtió en un símbolo de la resistencia del país. El ejemplo de lo ocurrido el día 5 de mayo de 1862 fue fundamental para expulsar a los franceses en 1867.

Esta victoria es celebrada hasta el día de hoy en todo el país. Se trata de la fiesta nacional más importante después de la que conmemora el Grito de Dolores.

Referencias

  1. Mediateca Guerrero. Batalla de Puebla | Causas, personajes, desarrollo y consecuencias. Obtenido de mediatecaguerrero.gob.mx
  2. Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Batalla de Puebla. Obtenido de gob.mx
  3. Enciclopedia de Historia. Batalla de Puebla. Obtenido de enciclopediadehistoria.com
  4. The Editors of Encyclopaedia Britannica. Battle of Puebla. Obtenido de britannica.com
  5. Bueno, Isabel. The victorious origins of Cinco de Mayo. Obtenido de nationalgeographic.com
  6. History.com Editors. Outnumbered Mexican army defeats French at Battle of Puebla. Obtenido de history.com
  7. Hickman, Kennedy. French Intervention in Mexico: Battle of Puebla. Obtenido de thoughtco.com