Cultura general

Valores subjetivos: concepto, características, ejemplos


¿Qué son los valores subjetivos?

Los valores subjetivos son aquellos que vienen determinados por cada persona individual. En general, los valores se definen como los principios y creencias fundamentales que van a guiar el comportamiento ético y moral de una persona. Existen varios tipos de valores, entre ellos los subjetivos, que se contraponen con los objetivos.

En el caso de los valores subjetivos, su creación depende de cada persona. De esta forma, la valoración realizada va a depender del punto de vista individual, de la educación recibida, de las influencias sociales y de la cultura, entre otros factores.

Por ejemplo, una persona puede valorar más la lectura que el deporte. Esto es un valor subjetivo, ya que depende exclusivamente de su juicio, no está escrito en ningún lugar que leer sea más valioso que hacer deporte, ni al revés. 

Al contrario, hay valores como la solidaridad o la tolerancia que se consideran positivos y objetivos, ya que son vistos como deseables como la gran mayoría de la población humana.

Frente a los valores objetivos, aquellos que se consideran existentes por sí mismo más allá de las consideraciones personales, los subjetivos solo se encuentran en la mente de la persona.

Características de los valores subjetivos

Los valores subjetivos tienen una serie de características:

Valores personales

Los valores subjetivos tienen su origen en la valoración que cada sujeto asigne a un determinado hecho y objeto. Según los subjetivistas, el principio más importante de este tipo de valores es la autonomía del individuo en sus creencias morales.

Los teóricos del subjetivismo han afirmado que cada objeto o acontecimiento solo tiene el valor que cada persona le asigne. Así, si le gusta o interesa, lo más probable es que le asigne valores positivos.

Estado de ánimo

Otros autores, en cambio, mantienen que las valoraciones subjetivas son expresiones del estado de ánimo del sujeto. Esto implica que sería imposible que una cosa determinada tenga valor por sí misma y que su valoración va a ser, a la fuerza, diferente para cada persona e, incluso, en cada momento.

Libertad y la razón

La libertad y la razón son fundamentales para poder realizar juicios de valor propios de manera madura y con una base firme de conocimiento. Desde la subjetividad se puede, con esos atributos, distinguir entre el bien y el mal.

Esa libertad, para algunos autores, no es más que el reconocimiento de la autonomía personal, que es capaz de decirse a sí mismo qué está bien y qué esta mal, sin depender de lo que opinen los demás.

El deber

Cuando una persona es capaz de establecer de manera subjetiva la diferencia entre lo bueno y lo malo, es necesario que se comprometa a que su comportamiento se ciña a lo primero. Por ese motivo, los subjetivistas consideran que el deber es uno de los factores más importantes dentro de este tipo de valores.

Esos valores subjetivos, por lo tanto, tienen que ir acompañados de lo que podría denominarse como deber subjetivo. Solo la valoración personal guía a la persona a la hora de comportarse en sociedad.

Ejemplos de valores subjetivos

Pongamos ahora varios ejemplos de valores subjetivos. Como verás, algunas personas sí tienen estos valores, pero otras tienen valores opuestos o simplemente no le dan importancia:

Virginidad hasta el matrimonio: la valoración moral sobre este hecho es siempre subjetiva, aunque esté marcada por la cultura, creencias y costumbres.

Aprobar un examen aunque sea copiando: copiar para obtener un objetivo deseable puede ser considerado como positivo por algunas personas, mientras que otras lo consideran totalmente inaceptable.

– La importancia del agua: algunos piensan que nunca debe desperdiciarse, mientras que otros no le dan importancia al tema.

Lavar el auto en un lavadero automático: relacionado con lo anterior, algunos van a pensar que, según sus valores, es un desperdicio de agua y detergente malo para el medioambiente.

Tirar comida: otro ejemplo de valores subjetivos se presenta cuando sobra comida, algo que va a ser valorado de manera diferente según cada persona.

Arriesgarse para salvar a alguien: la disyuntiva moral está entre considerar un valor fundamental prestar ayuda aunque sea peligroso o valorar por encima la propia seguridad.

Gastar mucho en ropa: los gastos en artículos que muchas veces no se necesitan van a depender de las valoraciones subjetivas de cada persona. Puede ser considerado como negativo o como necesario.

Recibir una carta de amor: la valoración de la persona que la recibe va a ser totalmente diferente de alguien que solo ha observado el hecho. Para el primero, tendrá una valoración positiva, mientras que para el segundo no significará nada.

Colaborar con un refugio de animales: los valores subjetivos explican por qué algunos se implican tanto en este tema y a otros les resulta indiferente.

Cazar: los aficionados a esta actividad la consideran moralmente aceptable. Otros, en cambio, piensan todo lo contrario.

Diferencias con los valores objetivos

Los valores objetivos son justo lo opuesto a los valores subjetivos. A diferencia de estos, existen como valor independientemente de los individuos, sus creencias y valores.

Según el objetivismo, los juicios de valor son objetivos. Según esto, un objeto o acontecimiento es valioso de por sí, sin que sea necesario que alguien participe en esa valoración, que se produce de manera independiente de la persona.

Este tipo de valores son comunes a todas las personas, como puede ser el caso de la salud. Igualmente, deben ser racionales y no cambiar con el tiempo.

Diferencias

La principal diferencia entre los valores subjetivos y los objetivos proviene de su misma existencia. Así, los objetivos existen por sí mismos, sin que nadie deba darles validez.

Los subjetivos, por su parte, son definidos por los individuos, por lo que cambian dependiendo de la persona. Para alguien, por ejemplo, la sabiduría puede ser lo más valorado, mientras que otros pueden opinar que la diversión es más importante.

De esta forma, los valores subjetivos son construidos por quién realiza la valoración, al contrario que los objetivos. En estos, el valor solo depende de la naturaleza propia del objeto, de la forma de pensar o del comportamiento.

Últimas tendencias teóricas

La axiología (rama de la filosofía que estudia los valores de las cosas) ha cambiado algunos de sus planteamientos en los últimos años. Así, se ha tendido a eliminar la oposición total entre el objetivismo y el subjetivismo. Hoy en día se considera que todos los valores poseen características objetivas y subjetivas.

Referencias

  1. Xarxa Telemàtica Educativa de Catalunya. Los valores, ¿subjetivos u objetivos?
  2. Armstrong, Ari. La teoría del “valor subjetivo” bien entendida es compatible con Objetivismo. Obtenido de objetivismo.org
  3. BBC. Subjectivism. Obtenido de bbc.co.uk
  4. University of Idaho. Ethical Subjectivism. Obtenido de webpages.uidaho.edu
  5. Encyclopedias almanacs transcripts and maps. Ethical Subjectivism. Obtenido de encyclopedia.com