Cultura general

Empatía (qué es, concepto, significado, ejemplos)


¿Qué es la empatía?

La empatía es la capacidad que tiene una persona para comprender los sentimientos y emociones de otra como si estuviera en su lugar. Se trata de una puerta que se abre hacia el universo emocional de los demás.

A través de ella podemos sentir casi como nuestras sus motivaciones, sus reacciones, sus expectativas, sus sentimientos y su estado de ánimo. Esto nos permite una comprensión mucho más profunda de la esencia de los seres humanos.

Algunos individuos son por naturaleza más empáticos que otros, si bien la empatía se puede cultivar voluntariamente y se incrementa en la medida en que crecemos y acumulamos nuevas experiencias.

Debemos tener en cuenta que ser empáticos con el prójimo no significa estar de acuerdo con sus puntos de vista o sus ideas; tampoco supone interpretar de la misma forma que él lo hace la situación que le afecta emocionalmente.

La empatía es escucha activa, comprensión, compasión, cercanía, pero no necesariamente justificación.

Empatía y psicología

La empatía forma parte importante de la práctica psicológica, ya que mediante ella el psicólogo puede entender las emociones de las personas y adecuar la terapia a cada una.

Escuchar activamente

Significa poner toda nuestra atención al escuchar lo que la otra persona tiene que decir y al observar sus gestos, cómo su cuerpo complementa la expresión verbal. Lo mejor es no interrumpirle.

Reforzar el canal de comunicación

Mientras la otra persona habla, mírala a los ojos, asiente con frecuencia, permítete hacer expresiones faciales consistentes con el contenido de lo que está contando, hazle saber que sigues sus argumentos, que los comprendes y que te interesan.

No pierdas de vista los mensajes paralingüísticos

Además de lo que la persona y dice y cómo se expresa a través de los movimientos de su cuerpo, presta atención también a los cambios de volumen de su voz, a las variaciones en la entonación, a su tiempo de respuesta.

Estos detalles revelan información muy valiosa de cómo se siente realmente la persona.

Muéstrate comprensivo

Esto no significa justificar o dar la razón a la persona a quien se escucha. Tampoco quiere decir que debemos estar de acuerdo con su punto de vista o sus reacciones.

La comprensión implica ser considerados, respetuosos y sensibles para con las emociones ajenas. Se puede expresar a través de frases sencillas, como: “Comprendo cómo te sentiste”; “Debiste haberlo pasado muy mal”.

No se deben juzgar o descalificar las emociones del otro. Solo escucharlas y reconocerlas. A menudo basta con escuchar para que la persona afectada sienta un gran alivio.

El valor de la empatía

La empatía nos abre la posibilidad de cultivar relaciones íntimas, profundas, satisfactorias y duraderas a lo largo de nuestra vida.

Si no fuésemos capaces de ser empáticos, nuestros vínculos con los demás serían meramente superficiales, utilitarios, económicos. Seríamos individuos emocionalmente insatisfechos. No podríamos madurar o crecer espiritualmente.

Además, nos conoceríamos muy poco a nosotros mismos, pues para ello siempre se necesita la escucha y la retroalimentación de los demás –familiares, amigos, compañeros, parejas–, y eso solo se logra mediante la empatía.

Creación y apreciación estéticas

La empatía juega un rol fundamental en algunas formas de creación artística y en la capacidad de los receptores para apreciar plenamente esas creaciones.

Pensemos en un actor de teatro o cine. Le corresponde encarnar a un personaje que piensa y siente de manera muy diferente. ¿Cómo podría el actor darle vida, hacerlo un personaje conmovedor si no cultiva la empatía necesaria para comprender al personaje y servirle adecuadamente de vehículo expresivo?

Un caso semejante es el del escritor, el del novelista. ¿Cómo podría él expresar de manera artística los sentimientos y pensamientos de sus personajes sin estar empáticamente conectado con ellos?

La empatía también se hace presente en el alma de los espectadores y lectores cuando se sienten conmovidos por las cosas que les suceden a los personajes del libro o la película, o cuando estos expresan sus anhelos y emociones.

Empatía y simpatía

Ambas palabras tienen un sonido similar. Ambas poseen el sufijo –patía, que viene del griego pathos y que hace referencia al universo emocional de una persona. Sin embargo, tienen significados opuestos.

Como hemos visto, la empatía se refiere a un verdadero deseo de comprender los sentimientos del otro, de ponerse en sus zapatos.

En cambio, la simpatía no tiene mucho interés en las emociones ajenas por sí mismas; se inclina más bien por las emociones que ambas personas tienen en común o por manifestar las emociones propias.

La persona simpática tiene a dar soluciones rápidas (“no le hagas caso”; “haz como si no tuviera importancia”) o palabras de aliento (“ya verás que lo superas”).

En cambio, la actitud empática no se siente en el compromiso de decir algo positivo: acompaña a la persona en sus sentimientos y la apoya en lo que pueda.

Ejemplos de tener empatía

  • Reconocer y valorar los sentimientos de otras personas.
  • Escuchar activamente.
  • Estar dispuesta a prestar ayuda si está en sus posibilidades y si la persona a la que escucha la necesita.
  • Ayudar a personas discapacitadas a cruzar las calles.
  • Alegrarse sinceramente por los logros de amigos y familiares, y compartir los momentos de felicidad.
  • Respetar los horarios de las demás personas, sobre todo cuando se trata del tiempo de trabajo. También significa valorar el tiempo de descanso de los demás.
  • Respetar las ideas de otras personas, aunque no se esté de acuerdo con ellas. La escucha activa también significa que se es capaz de entender lo que piensa y cree la otra persona, si bien no se comparte.
  • Reconocer los esfuerzos de los demás cuando se trabaja en equipo.
  • Ayudar a personas que tienen el coche averiado en la vía pública.
  • Ceder el puesto a mujeres embarazadas o a personas mayores que necesiten sentarse.
  • Si vemos a alguien que está siendo víctima de una injusticia, defenderle y ayudarle.
  • Colaborar en alguna obra benéfica.

Referencias

  1. Ander Egg, E. (2016). Diccionario de Psicología. Córdoba: Editorial Brujas.
  2. Britannica, T. Editors of Encyclopaedia (2016). Encyclopedia Britannica. Tomado de britannica.com.
  3. Galimberti, U. (2002). Diccionario de Psicología. México: Siglo Veintiuno Editores.