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Las 91 mejores frases de Cazadores de sombras (Shadowhunters)


frases de Cazadores de sombras

Cazadores de sombras, también conocida como Crónicas de los cazadores de sombras (The Shadowhunters Chronicles) es una serie literaria que, según su autora (Cassandra Clare) está conformada por 24 libros, de los que hasta la fecha existen 21. En 2013 se estrenó la primera película de la saga, Cazadores de sombras: ciudad de hueso, y en 2016 inició la serie, titulada Cazadores de sombras. En 2019 se rodó la tercera temporada.

En esta historia se narra cómo los nefilims, los cazadores de sombras, surgidos hace mil años, pueden luchar contra los demonios, que viven ocultos, pero en la misma dimensión humana. Combina figuras como brujos, hadas, vampiros y hombres lobos, que son los cuatro tipos de seres “subterráneos” o demoniacos.

A continuación, dejamos una lista con las mejores frases de Cazadores de sombras, la serie, protagonizada por Katherine McNamara, Dominic Sherwood, Alberto Rosende, Emeraude Toubia, Matthew Daddario, Harry Shum, Jr. e Isaiah Mustafa.

Las mejores frases de Cazadores de sombras (Shadowhunters)

-No es mentir, simplemente no le diré.– Clary.

-De repente comencé a dibujar cientos de estos y no tengo idea de lo que significa, no lo sé. Creo que estoy perdiendo la cabeza.– Clary.

-Esa cosa que me viste matar en el club… eso era un demonio.– Jace Wayland.

-Por supuesto que puede verme, es una bruja. Degradada de una casa de jengibre a ¿un apartamento de una sola habitación?– Jace Wayland.

-Esa es la Copa Mortal. Es un instrumento de la muerte. Uno de los tres objetos sagrados de mi pueblo. Tu madre era una cazadora de sombras.– Jace Wayland.

-Los demonios son capaces de poseer a cualquiera criatura viviente, incluso la gente que conoces. No deberías confiar en nadie.– Jace Wayland.

-No la quiero de vuelta, no me importa en lo más mínimo. Llevo años acostándome con esa mujer y soportando a su estúpida hija, todo por la Copa Mortal.– Luke.

-¿Cómo fue capaz de decir que no le importaba? Me leía historias de niña, me ha ido a buscar a la escuela desde que tengo memoria.– Clary.

-Nos haremos cargo pero no aquí y no ahora, debemos ir a un lugar seguro. Yo también soy un cazador de sombras y juro que te protegeré con mi vida.– Jace.

-No es un chiquero, es solo que tú no puedes verlo en verdad.– Clary.

-¿Esta es la parte donde rasgas toda mi ropa para cuidar de mis heridas?– Clary.

-Si querías que me quitara la ropa solo tenías que pedirlo.– Jace.

-¿Como me desmayé me tatuaron? Creí que eso solo pasaba en Las Vegas.– Clary.

-No es un tatuaje, es una runa. Se usa para volverte más fuerte, para curar, te puedes volver invisible o visible.– Simón.

-Cientos de cazadores de sombras solían buscar asilo aquí, pero como puedes ver, ahora somos los únicos. Sin la Copa Mortal nos estamos extinguiendo.– Jace.

-Ten cuidado, la runa para sanar un corazón roto es la más dolorosa de todas.– Alec.

-Cuando eres impulsivo las cosas terminan saliendo mal.– Alec.

-Ayer eras una chica normal. Hoy sientes que todo tu mundo ha sido puesto patas arriba. Pero solo hay una cosa que necesitas saber, las historias que te contaban de pequeña sobre monstruos, hadas, leyendas susurradas alrededor de las fogatas… todas son verdad.– Hodge.

-O naces siendo un cazador de sombras o bebes de la Copa Mortal.– Jace.

-Los hombres lobo no son demonios, además tenemos una tregua con los del inframundo.– Isabelle.

-Él vio cómo asesinaban a su padre cuando era niño, si no fuera por él todos estaríamos muertos. Nos ha salvado la vida más veces de las que me gustaría contar.– Isabelle.

-Cuenta la leyenda que los cruzados invocaron a un ángel. El ángel Raziel. Raziel vertió su sangre en una copa y aquellos que bebieron de la copa se convirtieron en mitad humanos y mitad ángeles. Así como sus hijos, y los hijos de sus hijos; seres de inmenso poder que trajeron el equilibrio y protegieron al mundo de una inmensa maldad.– Hodge.

-Los demonios no mueren fácilmente, pero nosotros, nosotros fuimos creados demasiado mortales.– Hodge.

-¡Shhh! Despertarás a los muertos.– Jace.

-Él no quería proteger a la humanidad… Aprendió cómo invocar demonios, incluso se inyectó sangre demoníaca para poder controlarlos. Él quería gobernar.– Hodge.

-Bienvenida a la Ciudad de Huesos, de aquí es donde los hermanos sacan su poder, de los huesos de cazadores de sombras caídos. Un día, este voy a ser yo.– Jace.

-Te ves como la clase de mujer que anota su número en la pared de un baño.– Alec.

-Ya saben que no me caen bien, pero los dejaré quedarse porque son los bellos del lugar.– Magnus.

-Todo lo que tu madre hizo, lo hizo por ti. Las mentiras, escaparse, todo lo hizo para que estuvieras a salvo.– Magnus.

-Los demonios existen en muchas formas, por eso los cazadores de sombras no somos de una sola religión; todas las iglesias nos ayudan. Podríamos ir a una sinagoga judía o un templo shinto.– Jace.

-Sí, el ángel Raziel, esa es una historia bonita. He estado cazando demonios durante un tercio de mi vida y nunca he visto un ángel.– Jace.

-Jace cree que necesita salvar al mundo, no te necesita a ti para alentarlo a hacerlo.– Alec.

-Si fueras tan valiente entonces admitirías que estás enamorado de él, ¡ese es el verdadero problema!– Clary.

-Sé que siempre he sido yo quien más ha necesitado de ti, más que tú de mí. Y nunca me importó.– Simón.

-Yo siempre he tenido únicamente a mi mamá, a Luke y a ti. No te atrevas a pensar que eres importante para mí.– Clary.

-¡Wow! ¿Qué te hizo el piano? Lo tocas como si hubieras perdido al amor de tu vida.– Clary.

-Afortunadamente, el único amor de mi vida sigo siendo yo mismo, de vez en cuando me hago pedazos para mantener las cosas interesantes.– Jace.

-¿Bach era un cazador de sombras? ¿Eso significa que la música de Bach es para los demonios lo que el ajo es para los vampiros?– Clary.

-Las dimensiones no son una línea recta, hay dobleces, atajos y rincones; es difícil de explicar, pero este portal te puede llevar a donde sea que quieras ir.– Jace.

-Cuando tenía 9 años mi padre me regaló un halcón para que lo volviera obediente, se supone que tenía que entrenarlo ciego pero no tuve el valor de hacer tal cosa. En vez de eso lo acaricié hasta que confió en mí tanto como yo confié en él. Lo domé a la perfección.– Jace.

-Todo cazador de sombras necesita su propia luz.– Jace.

-Cuando una chica dice que quiere una gran piedra no se refiere literalmente a una gran piedra.– Clary.

-Nunca había estado más despierto.– Jace.

-La próxima vez dime que tienes un hombre en tu cama para ahorrarnos situaciones incómodas.– Jace.

-¡Vamos! Ve tras él, ve a disculparte y dile lo realmente especial que es.– Jace.

-¡Deja de actuar así! Deja de actuar como si nada te lastimara.– Clary.

-De verdad te creía mejor que esto. ¡Soy yo el que siempre ha estado allí para ti, no él! Estoy enamorado de ti. Pero es claro que tú no tienes lo mismo por mí.– Simón.

-El bloqueo no solo reprimía tus recuerdos, también reprimía tus habilidades.– Hodge.

-No tienes idea de la maldición que es vivir conociendo la clave de todo, sin poder poner un pie afuera… con miedo incluso a abrir una ventana.– Hodge.

-No estamos protegidos. Lo sé, joven Elías. Pero continúa con eso. He conocido a brujos que podrían levantar un demonio, charlar con él, y enviarlo de vuelta al infierno en el tiempo que te lleva a ti dibujar la mitad de una estrella de cinco puntas.– Hombre Misterioso.

-Agramon. Yo soy el Warlock Elías, yo soy quien te ha invocado.– Elías.

-Soy pura de corazón, mantiene a raya la corrupción.– Isabella.

-Amo la forma en que las telas de araña están hechas de goma.– Clary.

-¿Qué clase de chica de 10 años no le teme a la oscuridad?– Jonathan.

-Sigo siendo exactamente la misma persona que he sido en los últimos siete años. Nada ha cambiado en mí. Si no te nombraba a Valentine antes, no veo por qué habría de hacerlo ahora.– Maryse.

-Si no puedes creerlo, entonces no lo hagas. Pero cree en mí.– Jace.

-Dime que lo odias, Jace. Dime que odias a ese hombre y todo lo que representa.– Maryse.

-¿Por qué no puedes decir que confías en mí? He vivido contigo más de la mitad de mi vida y de seguro me conoces mejor de lo que me conozco a mí mismo.– Jonathan.

-Ahora eres mía. Siempre serás mía.– Hombre Lobo.

-¿Quién soy yo para negar lo que es obvio?– Jace.

-Él no es más un chico, es un cazador de sombras, y ellos son más que bienvenidos aquí. Son nuestros aliados.– Luke.

-Hay palabras que no son para ser dichas, cada una de ellas tiene un significado diferente, pero existen para ser dibujadas, no dichas en voz alta.– La Reina.

-Mi runa no solo abrió la puerta, abrió todo lo que había en la habitación e incluso rompió los grilletes de Jace. Creo que la Reina quiere decir que yo puedo dibujar runas que son más poderosas… incluso crear nuevas runas.– Clary.

-Puede que no sepas mucho de la historia mundana, pero cuando la gente habla de preservar una raza las cosas nunca salen bien.– Clary.

-Las personas buscan la copa por las razones equivocadas, no yo. Con esta copa puedo purificar nuestra línea de sangre.– Valentine.

-Todos esos talentos increíbles que tu madre tanto intentó suprimir, ¿de dónde crees que vinieron? Tú eres mi hija. Mi sangre corre por tus venas.– Valentine.

-Cada miembro de la infra oscuridad, cada miembro de la clave, cada cazador de sombras a ambos lados del portal me está buscando ahora mismo. Voy a necesitar mucha ayuda.– Valentine.

-Por favor, no hagas esto, Valentine, nunca un demonio ha puesto un pie dentro del instituto.– Hodge.

-Aquellos que están rotos son los más obedientes, como tú. Amar es destruir.– Valentine.

-Aquellos que no son nuestros aliados, deben ser asesinados.– Valentine.

-Valentine estaba tan lleno de ira y tenía tanto miedo a un conflicto directo con los miembros de la Clave que fingió su muerte junto con la de su hijo. Tu hermano.– Luke.

-He vuelto para ayudarte a entender quién eres realmente. Sé que eres infeliz, cansado de vivir según las reglas. Tu lugar… está junto a mí. Tú eres un Morgersten y eres mi hijo.– Valentine.

-Vamos, puedes sacar la cabeza por la ventana si quieres.– Clary.

-Soy un hombre lobo, no un Golden Retriever.– Luke.

-Los hombres lobos vinieron a salvarnos. Nunca pensé que diría eso.– Simón.

-Ella no quiere creerte porque está enamorada de ti.– Valentine.

-Hola, señor Garrowy, veo que está teniendo un día de perros. En estos casos, lo más humano sería ponerlo a dormir, ¿no cree?– Pangborn.

-Si hubieras sido un padre de verdad, sabrías dónde está la copa. Sabrías exactamente el lugar a donde mis más profundos pensamientos la llevan. No sabes nada sobre mí, no eres mi padre; y nunca lo serás.– Clary.

-No nosotros: Tú.- Clary.

-Entiendo por qué hiciste lo que hiciste, y te perdono. Quiero que sepas que tu secreto está a salvo conmigo.– Clary.

-Supongo que soy el viejo romántico, tenía esperanza de que cuando le dijera a esa persona “te amo” ella me respondería igual.– Simón.

-Para mí es difícil estar cerca de ti pero esto es más importante que nosotros. Tienes un gran don y te necesitamos. Yo te necesito.– Jace.

-¿Recuerdas cuando te dije que nunca había visto un ángel? Mentí.– Jace.

-Entiendo el significado de la palabra miedo. Pero elijo que esta no tenga efecto en mí.– Jace.

-Soy un cazador de sombras… Clary, no le tengo miedo a la oscuridad.– Alec.

-Ten cuidado con lo que me dices, tú no eres el único capaz de romper la ley.– Inquisidor.

-La ley es la ley, Izzy, no hay atajos para ella.– Alec.

-La Clave no hace tratos, la Clave hace promesas y las cumple.– Inquisidor.

-Pareces obsesionado por la forma en que luzco, ¿podrá ser acaso que simplemente te sientes atraído hacia mí?– Valentine.

-Mi padre no va a intercambiar ninguno de los instrumentos mortales por mí. Te va a dejar matarme enfrente de él antes de darte la copa o la espada.– Jace. 

-¿Qué demonios estabas pensando cuando lo fuiste a ver? Lo digo en serio ¿Qué pasaba por tu cabeza?– Alec.