Lengua y literatura

Texto científico: características, tipos, estructura, ejemplos


Un texto científico es un documento escrito cuya información ha sido adquirida por los principios y métodos de la ciencia. Está escrito con una redacción formal y objetiva, pues su finalidad principal es informar.

La autenticidad del mensaje transmitido en este tipo de textos debe ser comprobable. Todo lo que en él esté detallado debe encontrarse sustentado por alguna investigación de fuentes con un alto grado de credibilidad.

En este tipo de redacción es indispensable cumplir con los conceptos del método científico. Las conclusiones alcanzadas sirven para comprobar o rebatir una hipótesis y esto debe lograrse de forma clara y precisa.

Obligatoriamente, todo texto científico debe respetar los derechos de autor de las fuentes consultadas. Asimismo, es imprescindible señalar de forma clara la publicación o el lugar del cual se extrajo la información. De esta manera, los lectores pueden corroborar, objetar o ampliar el cuerpo de ideas presentado.

Índice del artículo

Características de los textos científicos

Los textos científicos tienen las siguientes características:

– Incluyen términos complejos

Existen textos científicos con muchos términos técnicos complejos, en un tipo de lenguaje bastante especializado. Es más, esa terminología específica suele complicar la comprensión de aquellos lectores no eruditos en la materia tratada. No obstante, en ningún caso es recomendable prescindir de las palabras técnicas correspondientes.

Estos textos suelen ser complejos en cuanto a los conceptos usados. Y no puede ser de otra manera, especialmente si al omitir palabras precisas se corre el peligro de modificar la exactitud del mismo.

– Buscan la exactitud

La expresión con un léxico profesional —tecnicismo— es el método más efectivo para lograr la exactitud en el lenguaje científico. Se trata de una forma de lenguaje que pretende constituir una relación real entre el significante y el significado.

La finalidad es evitar situaciones de confusión dentro de la redacción. Por consiguiente, los textos científicos se distinguen por un uso directo, puntual y denotativo del vocabulario. Por ello, no necesitan el empleo de ornamentos. De hecho, estos últimos se desaconsejan.

– Son objetivos

En el texto científico el autor evita expresar su punto de vista y aparecer como un actor dentro del estudio. Por esta razón la voz pasiva y las formas de expresión impersonales dominan las redacciones de textos científicos.

Adicionalmente, son frecuentes los verbos en tercera persona y los adjetivos específicos de un valor descriptivo. La originalidad expresiva y la autenticidad quedan en segundo plano, porque son más importantes la claridad y la exactitud descriptiva de las ideas.

– Explicación analítica

Los textos científicos mantienen relación directa con otros textos, es decir: poseen valor intertextual. Esta es una característica derivada del continuo empleo de citas, informes, notas y reseñas de otros textos.

Por lo antes expuesto, comúnmente poseen una estructuración abierta al estilo monografía o artículo científico con abundantes gráficos, esquemas y dibujos.

– Especificidad del tema

El texto científico siempre muestra un estudio delimitado a temas específicos, como personas, grupos sociales, área geográfica, especies de animales, fenómenos astronómicos, fenómenos biológicos, entre otros. 

– Universalidad

En la actualidad, el texto científico es un tipo de redacción que no solo les compete a los expertos en ciencia.

La competitividad del mundo digitalizado obliga a todos los profesionales a dominar la forma, estructura y la naturaleza intertextual del lenguaje científico. ¿Por qué? Básicamente, cualquier emprendedor o empresa puede verse en la necesidad de documentar, investigar y divulgar los resultados obtenidos.

Tipos de textos científicos

Existen cuatro tipos de textos científicos:

– Académicos

Son los que se elaboran comúnmente en las instituciones educativas y tienen como objetivo dar a conocer una reflexión sobre una temática determinada. 

Ejemplos de este tipo de textos científicos son las tesis, los trabajos finales o los trabajos de evaluación que se hacen durante o semestre.

– Didácticos

Se refiere a los textos que normalmente se usan para facilitar el proceso de enseñanza. Este tipo de textos aparecen en los diccionarios, enciclopedias o los escritos que incluyen los libros académicos de ciencia, como los de química o biología.

– Técnicos

Este se refiere a aquellos textos científicos que se realizan en torno a una disciplina específica. Por lo tanto, es fácil de entender para los especialistas en esa rama del conocimiento. Un ejemplo: textos dedicados a tratar aspectos específicos de la agronomía.

– Texto científico de investigación o artículo científico

Los textos científicos de investigación, conocidos popularmente como artículos científicos, son los que se publican en las revistas científicas. En ellos se detallan todos los aspectos relacionados con una investigación.

Estos pueden desarrollarse en cualquier rama del conocimiento. Tienen la particularidad de que se requiere mucha rigurosidad para su desarrollo, con el fin de confirmar cada dato que aporta al desarrollo de la idea.

Un ejemplo de este tipo podría ser un artículo escrito por un biólogo y publicado en la revista Nature sobre la repercusión de la contaminación con plástico en la disminución de la población de tortugas.

Estructura

Los textos científicos académicos y técnicos suelen estar constituidos por:

  • Una introducción, en la que se explica lo más importante a saber sobre el tema a tratar.
  • Un desarrollo en el que se profundiza y se describe la información y conocimientos que el redactor o científico quiere transmitir.
  • Una conclusión, en la que se determinan las acciones que se pueden tomar a partir de lo explicado o se resume la información dada.
  • Referencias, en las que se detallan las fuentes de donde se ha obtenido la información.

Por su parte, los textos científicos didácticos suelen estar formados por uno o varios párrafos que explican en mayor o menor profundidad temas muy específicos.

Sin embargo, los textos científicos de investigación o artículos científicos son distintos, ya que requieren de un mayor detalle y fiabilidad. Además, serán evaluados por muchos lectores, entre ellos otros científicos. Tienen las siguientes partes:

– Antecedentes

En este punto es preciso realizar una buena documentación de los trabajos previos relacionados directa o indirectamente con el contenido del texto a desarrollar.

Esto puede incluir conocimientos sobre el entorno (tanto físico y geográfico como sociopolítico y cultural), así como particularidades que podrían ser relevantes para la investigación.

– Justificaciones

En esta sección deben detallarse las causas y los motivos que dieron paso a la realización del estudio. Siempre desde una perspectiva impersonal, objetiva.

– Objetivos

En esta parte deben explicarse las metas del estudio y las hipótesis (vinculadas con los antecedentes y las justificaciones planteadas). También pueden expresarse cuál es el alcance de la recopilación o del estudio realizado, al igual que sus posibles implicaciones.

– Metodología

En esta parte del texto científico es necesario describir las técnicas, herramientas y recursos empleados para recopilar la información. Esto puede incluir, entre otros aspectos:

– Entrevistas.

– Encuestas.

– Registro en bitácoras.

– Recopilación estadística.

– Equipos para el procesamiento de datos.

– Resultados y discusión

En esta sección son presentados y discutidos los resultados obtenidos en la investigación. Con tal motivo, los resultados obtenidos son comparados con los estudios (señalados en los antecedentes).

– Conclusiones y recomendaciones

En el apartado de conclusiones de un texto científico se explican las deducciones a las que se han llegado tras la investigación o recopilación de información.

Además, se pueden dar recomendaciones a partir de los resultados obtenidos sobre qué se puede hacer en un problema particular o sobre investigaciones futuras.

– Referencias bibliográficas

En el último apartado del texto científico se colocan las fuentes consultadas de forma clara para que los lectores puedan replicar o ratificar el estudio. En este sentido, existen distintos estilos de presentar las referencias bibliográficas. Casi siempre coinciden en incluir:

– Nombre del autor.

– Título del estudio o artículo.

– Año de publicación.

– Casa editorial, revista o institución responsable de su impresión.

– País de procedencia.

– Elementos adicionales

Dependiendo del tipo de publicación (monografía, artículo de revista científica, reporte…), los textos científicos pueden incluir:

  • Un resumen (conocido en inglés como Abstract) con una descripción corta y concisa del estudio. En los artículos científicos (papers – en inglés) aparecen después de un título (no mayor a doce palabras) y la lista de autores.
  • Lista de palabras o términos clave.
  • Agradecimientos.
  • Anexos.
  • Declaración de conflicto de intereses (si aplica).
  • Normas de experimentación (si aplica).
  • Autorización expresa de publicación datos delicados (si aplica). Por ejemplo: información médica o empresarial (de uso interno).

Ejemplos de textos científicos

A continuación, se muestran algunos fragmentos de textos científicos:

– La contaminación 

En la actualidad es notable el efecto de la actividad humana en el medioambiente. La contaminación es sumamente evidente en cada espacio que está a nuestro alcance. Tanto los ríos, como los mares, lagunas y montañas se ven afectados, incluso el aire lo contaminamos.

La mayoría de los desechos tóxicos producidos por las empresas de manufactura textil suelen contaminar gravemente los ríos. Estos residuos, al desembocar en los mares extienden el daño repercutiendo en las especies del hábitat y a la larga en los mismos seres humanos.

La industria petrolera es otra gran fuente de contaminación constante. No solo durante el momento de extracción del crudo suelen cometerse faltas graves en el terreno. El sustrato marino suele ser afectado enormemente en el proceso. Junto con él, la flora y la fauna marina, cuyo equilibrio es muy delicado.

La transformación posterior del crudo para obtener sus derivados es otro aspecto delicado a tener en cuenta. Esta parte del ciclo para poder conseguir el refinamiento de los combustibles fósiles daña considerablemente el aire. Los gases generados afectan la capa de ozono y la debilitan.

– El coronavirus (COVID-19)

El COVID-19 es un virus perteneciente a la familia coronavirus. Este puede causar síntomas que van desde leves a intensos, llegando a desencadenar en la muerte en poblaciones de alto riesgo. Las señales de su presencia en un infectado suelen presentarse entre los 2 y los 15 primeros días luego de darse la exposición y posterior contagio.

La población más débil ante sus consecuencias es la perteneciente a la tercera edad. Las personas mayores a los 65 años presentan el más alto índice de fallecimientos. Si bien los ciudadanos de edades menores a este grupo no se encuentran tan expuestos, se debe acotar que ha habido muertes a causa de afecciones previas.

Las medidas para evitar la propagación por parte de la OMS (Organización Mundial de la Salud) han sido el distanciamiento social, el uso de tapabocas y la cuarentena estricta en las zonas con mayor índice de infectados.

La sintomatología que presenta un paciente afectado puede ser:

– Fiebre.

– Escalofríos.

– Dolor de garganta.

– Temblores repetidos con escalofríos.

– Dolor muscular severo.

– Dolor de cabeza agudo.

– Pérdida de olfato y gusto. (En algunos casos).

Hasta los momentos ha habido muchas contradicciones respecto al tratamiento. De hecho, la vacuna está en fase experimental, por lo que los médicos recomiendan solamente guardar reposo y mantenerse hidratado si se sospecha de estar enfermo.

No se sabe con exactitud hasta cuándo se extienda la cuarentena. No obstante, los esfuerzos mundiales por lograr salir del virus no se han detenido.

Referencias

  1. Sevilla, M. y Sevilla J. (2003). Una clasificación del texto científico-técnico desde un enfoque multidireccional. Universidad Complutense de Madrid. España: Estudios de Lingüística del Español. Recuperado de: elies.rediris.es.
  2. García, M. (2013). La construcción de textos científicos en el ámbito de la investigación. Cuba: Revista Multimed. Recuperado de: revmultimed.sld.cu.
  3. ¿Qué es un texto científico? Concepto y ejemplos. (2018). España: Ortografía. Recuperado de: ortografía.com.es.