Medicina

Maniobras de Leopold: qué es, técnicas, ventajas, limitaciones


¿Qué son las maniobras de Leopold?

Las maniobras de Leopold o técnicas de Leopold son parte del examen clínico prenatal que, mediante la palpación abdominal, determina la posición fetal en el útero materno. Esta técnica consiste en cuatro pasos o maniobras que proporcionan información de la presentación, situación, actitud y posición fetal.

El desarrollo de este procedimiento se debe al médico alemán Christian Gerhard Leopold (1846-1911). Leopold fue un cirujano, ginecólogo y obstetra con un interés por la evaluación clínica minuciosa de las mujeres embarazadas. Este interés lo llevó a establecer en 1894 los cuatro pasos del procedimiento que hoy lleva su nombre.

Las maniobras de Leopold forman parte de la evaluación prenatal, junto con el examen pélvico y del bienestar fetal. La correcta ejecución de los pasos del examen aporta datos de la estática fetal intrauterina, además de proporcionar el peso estimado del feto. También puede evidenciarse la presencia de una distocia.

La distocia designa la posición incorrecta del feto dentro del útero que impide el desarrollo del parto natural. Al determinar la posición fetal, puede predecirse un parto normal o la necesidad de una cesárea. Por esta razón, la correcta ejecución de las maniobras de Leopold es importante en la atención prenatal de rutina.

Técnica

El procedimiento desarrollado por Leopold fue concebido para conocer la estática fetal intrauterina. Además, pueden obtenerse datos relativos al peso fetal y cantidad de líquido amniótico.

Las maniobras de Leopold pueden realizarse a partir de las 32 semanas de gestación, tiene pocas limitaciones y ninguna contraindicación.

Estática fetal

La estática fetal es la relación espacial que guarda el feto con respecto al útero y pelvis materna. Pueden distinguirse parámetros como la situación, presentación, actitud y posición fetal.

Situación fetal

Es la correspondencia entre los ejes longitudinales del feto y la madre. La situación más frecuente es longitudinal y facilita el trabajo de parto.

Las situaciones transversa y oblicua son transitorias, pero su persistencia hacia el final de la gestación indica la posibilidad de una cesárea.

Presentación

Corresponde a la estructura fetal que se encuentra en relación con la pelvis y que, al ocuparla,  puede iniciar las labores de parto. Un feto en situación longitudinal tendrá una presentación cefálica la gran mayoría de las veces.

Las presentaciones anormales —menos frecuentes— son la podálica, de caderas, de cara o la presentación de mano. La presentación de hombro es rara, y se relaciona con una situación transversa.

Actitud

Se determina por la posición de las partes del feto y la relación que guardan entre estas. La actitud fetal puede ser en flexión, indiferente, extensión o hiperextensión.

Esta actitud varía a lo largo de la gestación, pero al final de la misma ya adopta su actitud definitiva. Una actitud en flexión es más frecuente y permite un trabajo de parto sin dificultades.

Posición

Suele tomarse como referencia el dorso fetal para definir la posición de este. El dorso puede encontrarse a la derecha o izquierda, que es lo más frecuente. Un dorso hacia adelante o atrás es muy poco frecuente.

Maniobras de Leopold

Primera maniobra

La evaluación es bimanual y se trata de ubicar el polo fetal ubicado en el fondo uterino. Las manos del médico o enfermera deben ubicarse en la parte superior del abdomen de la paciente. Mediante la palpación suave del fondo se determina qué polo fetal se encuentra allí.

El polo cefálico es redondeado y duro, mientras que la ubicación podálica suele ser irregular. La irregularidad que semeja estar palpando nódulos puede evidenciar una presentación de nalgas.

Segunda maniobra

Es la palpación bimanual de los lados o superficies paraumbilicales para ubicar la posición del dorso fetal. En esta fase se palpa suave, firme y profundamente, con el fin de encontrar la columna vertebral fetal.

La columna es dura y ligeramente arqueada, y se puede delimitar fácilmente. Las extremidades se palpan como pequeñas estructuras móviles.

Tercera maniobra

La tercera maniobra se realiza palpando con los dedos de la mano dominante la región suprapúbica. El objetivo es precisar el polo fetal que se ubica a ese nivel, así como el progreso del trabajo de parto.

Una estructura fija sobre el pubis sugiere el encajamiento del polo fetal en la pelvis materna. Un polo móvil indicará una pelvis vacía. Mediante esta maniobra también es posible obtener datos para estimar el peso fetal.

Cuarta maniobra

Es una palpación bimanual que se realiza ubicando las manos a cada lado del hemiabdomen inferior. La intención es conocer el polo fetal en relación a la pelvis materna. El médico se ubica mirando los pies de la paciente, y con la punta de los dedos empuja en dirección a la pelvis.

El polo cefálico se delimita con facilidad, evidenciado por la separación o divergencia de los dedos de las manos.

Estimación del peso fetal

Una de las ventajas de realizar las maniobras de Leopold es poder obtener datos para estimar el peso fetal. Esto se logra mediante el método o fórmula de Johnson Toshach creado en 1954, antes del advenimiento de la ecografía.

Tanto la medida de la altura uterina como la posición del polo fetal con respecto a la pelvis (tercera maniobra) son de utilidad para realizar el cálculo. Cuando la presentación se encuentra por encima de la pelvis, el cálculo se realiza con la fórmula:

PF = (AU – 12 ) X 155

Si la presentación está a nivel de la pelvis o encajada, la fórmula tendrá una ligera variación:

PF = (AU – 11) X 155

En ocasiones, la estimación del peso fetal por el método de Johnson-Toshach suele ser más precisa que las mediciones realizadas por ecografía.

Ventajas

Cada técnica de examen físico posee características que la distinguen, como su utilidad, facilidad y ventaja con respecto a otras técnicas.

Las maniobras de Leopold son reflejo de sencillez, practicidad y los datos que aportan al examen prenatal son útiles. Las ventajas de este procedimiento son:

– Facilidad de realización.

– No son invasivas.

– Requerimientos mínimos.

– No requiere instrumental.

– Son económicas.

– Es una técnica indolora.

– El entrenamiento para realizarlas es rápido.

– De utilidad cuando la ecografía no está disponible, aunque no la sustituye.

– Los resultados suelen ser confiables.

– Su uso es universal y sin contraindicaciones.

– Permite conocer qué intervención es más adecuada, el parto o la cesárea.

Limitaciones

Las limitaciones para ejecutar las maniobras de Leopold son pocas, lo que supone una ventaja adicional. Es una técnica sencilla, no invasiva e indolora, siempre que sea bien ejecutada. Sin embargo, existen condiciones que limitaran la obtención de datos confiables al realizarlas:

– Poca destreza del examinador.

– Fetos muy pequeños.

– El inicio del trabajo de parto, ya que suele ser doloroso.

– Pacientes aprehensivas o con un umbral de dolor bajo.

– El desconocimiento por parte del paciente o el examinador de su utilidad.