Historia

Gustavo Díaz Ordaz: quién fue, biografía, gobierno, aportes


¿Quién fue Gustavo Díaz Ordaz?

Gustavo Díaz Ordaz (1911-1979) fue un político mexicano miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presidente de México entre 1964 y 1970. Los aportes de Ordaz a México precedieron y trascendieron su presidencia.

Ordaz trabajó por la política mexicana desde posiciones tan variadas como secretario de gobierno, senador y miembro activo del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Durante sus años de presidencia, Díaz Ordaz mantuvo excelentes relaciones con su homólogo estadounidense, Lyndon Johnson. Este hecho propició una época de concordia que benefició tanto a México como a Estados Unidos.

A pesar de las contribuciones realizadas por Díaz Ordaz, su paso por las instituciones mexicanas también dejaron críticas a su gestión. Uno de los casos más recordados fue sus diferencias con el escritor Carlos Fuentes, que culpaba a Díaz Ordaz de ser responsable de la matanza ocurrida en 1968 en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

Biografía de Gustavo Díaz Ordaz

Gustavo Díaz Ordaz nació el 12 de marzo de 1911 en Ciudad Serdán, anteriormente conocida como San Andrés de Chalchicomula, ubicada en el estado de Puebla. Su familia era de tendencias tradicionales que pertenecía a la clase media mexicana.

Estudios

Cuando era pequeño, su familia se mudó al estado de Oaxaca; allí Gustavo cursó sus primeros estudios, en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca y en el Colegio Salesiano.

Estudió en la Universidad de Puebla y en 1937 obtuvo el título de licenciado en Derecho. La tesis gracias a la cual Díaz Ordaz obtuvo su licenciatura se tituló El recurso de queja en el procedimiento civil.

Labor política

Tras graduarse de la universidad, Díaz Ordaz trabajó en distintas instituciones, abarcando ámbitos tan diversos como el judicial, el académico y el político. Estos cargos fueron cada vez más complejos, y comenzó a ocupar puestos desde los cuales tenía influencia en el contexto de la época.

Ocupó diversas posiciones en la administración pública, entre las que destacan secretario de Maximino Ávila Camacho, quien tenía el cargo de gobernador. Además, actuó como juez, presidió la Junta de Conciliación y fue secretario general de Gobierno en el periodo presidencial de Gonzalo Bautista O’Farrill.

Posteriormente fue diputado en el Congreso Nacional, entre 1943 y 1946; y luego senador de ese mismo Congreso, entre 1946 y 1952.

Luego, entre 1958 y 1963 Gustavo Díaz Ordaz fue secretario de Gobernación; esto ocurrió bajo el período presidencial de Adolfo López Mateos.

Ya en esa época, Díaz Ordaz era considerado representante principal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y en 1963 se postuló como candidato para la presidencia de la República.

Candidatura

Partidos de corte izquierdista apoyaron la candidatura de Díaz Ordaz, siendo uno de los apoyos más relevantes el del general Lázaro Cárdenas del Río, dado que era uno de los representantes más destacados del ala de la izquierda de México.

Las elecciones presidenciales se llevaron a cabo el 5 de julio de 1964, y Díaz Ordaz obtuvo casi el 90 % de los votos, muy por encima de sus otros contendientes: José González Torres, representante del Partido Acción Nacional (10,97 %), y los representantes de los partidos Popular Socialista (62 368 votos) y Auténtico de la Revolución (43 685 votos).

Gustavo Díaz Ordaz tomó posesión del cargo de presidente el 1 de diciembre de 1964 y su administración duró 6 años, hasta 1970, cuando se celebraron nuevas elecciones. En estas elecciones fue electo otro representante del PRI, Luis Echeverría Álvarez.

Tras dejar el cargo, Díaz Ordaz fue embajador en España en 1977 por un corto periodo, enmarcado en el establecimiento de nuevas relaciones con España, una vez murió el dictador español Francisco Franco, luego de 40 años de relaciones inexistentes.

Dos años después, el 15 de julio de 1979, Gustavo Díaz Ordaz murió en Ciudad de México. Murió de cáncer de colon.

Gobierno de Gustavo Díaz Ordaz

Gustavo Díaz Ordaz cumplió un solo periodo de gobierno en México, entre 1964 y 1970. Durante esa época, la política de Estados Unidos fue mucho más estricta hacia los países de Latinoamérica.

Esto fue así debido a que en este contexto estaba la Revolución cubana —que había tenido éxito— y la Guerrilla de Liberación Nacional se había extendido por estos países con ayuda del gobierno de Cuba y del bloque soviético.

Ante este escenario, Díaz Ordaz optó por enfrentarse a la actitud intervencionista de Estados Unidos, sorteando dentro de su propio territorio las posibilidades de mantener la política exterior mexicana con carácter independiente.

Defensa de la soberanía

El gobierno de Díaz Ordaz se caracterizó por defender con vehemencia tanto el territorio soberano de México como el desarrollo económico de la nación.

Uno de los ejemplos más claros de esta visión de Díaz Ordaz es que siempre optó por favorecer los beneficios que recibiría la nación sobre las condiciones favorables para los inversionistas extranjeros, especialmente los de Estados Unidos.

En este contexto, Díaz Ordaz también estableció que la banca de México debía ser administrada por nacionales mexicanos, no por representantes extranjeros, pues consideraba que la banca era una de las instituciones más relevantes e influyentes del país.

Rescate de la petroquímica

La industria petroquímica de México siguió el mismo camino, pues el gobierno de Díaz Ordaz determinó que solo el estado mexicano debía ser el encargado de explotar y desarrollar esta industria.

La compañía estatal de petróleo de México, PEMEX, había firmado contratos con varias empresas extranjeras, a través de los cuales estas instituciones tenían la potestad de explorar, perforar y explotar territorios, que incluían zonas de Veracruz, Campeche, Santecomapan y Puerto Real.

Díaz Ordaz revocó dichos contratos, de forma que la potestad de explorar y explotar los yacimientos mexicanos volvió a ser exclusiva de la industria nacional.

Ámbito social

En este periodo se generaron muchas manifestaciones de violencia y descontento entre los ciudadanos mexicanos. Las desigualdades en la sociedad se fueron haciendo más extensas y profundas.

Distintos sindicatos y gremios llevaron a cabo manifestaciones con la intención de conseguir reivindicaciones. Además, intelectuales de la época publicaron artículos y libros con fuertes críticas hacia la administración de Díaz Ordaz. Todo esto fue muestra de que la oposición al gobierno vigente iba creciendo cada vez más.

Operación Gran Rastrilleo

La guerrilla fue otro elemento que el gobierno de Díaz Ordaz tuvo que enfrentar. En Chihuahua y Madero hubo levantamientos guerrilleros que pudieron ser controlados por la administración, y en Guerrero se llevaron a cabo sublevaciones armadas protagonizadas por Lucio Cabañas y Genaro Vázquez Rojas, quienes eran maestros.

A estos últimos sublevados no pudo hacerles frente el gobierno; como consecuencia de este contexto hostil, Díaz Ordaz anunció el inicio de la llamada “Operación Gran Rastrilleo”.

Varios historiadores concuerdan en que este momento fue decisivo para convertir al ejército mexicano en una institución antiguerrillera con características crueles y brutales, que tuvo como rango de acción la región de la Costa Grande de Guerrero.

En este contexto social, Díaz Ordaz abogaba por hacer pública la idea de que su gobierno había generado el llamado “milagro mexicano”, creado gracias a un Estado que promueve y garantiza el desarrollo del país.

Esta figura del Estado controlaba también los medios de comunicación de carácter masivo y lidiaba con los levantamientos a través de represiones puntuales y sistemáticas. Díaz Ordaz describía a los sublevados como personas extremistas, afines al trotskismo y al comunismo.

Economía

El gobierno de Díaz Ordaz reformó el impuesto sobre la renta, pero no lo aumentó, tal como hicieron muchos otros países de la región, sino que en México permaneció como un elemento con carga baja; de hecho, este valor se convirtió en el más bajo de Latinoamérica.

En cambio, el impuesto sobre la renta pasó de ser un sistema cedular, caracterizado por la clasificación según las fuentes que producen las rentas, a otro que englobaba todos los ingresos de personas tanto jurídicas como naturales, que no consideraba la fuente desde la cual se generaba la renta.

Además, se determinó un régimen de deducciones, gracias al cual cada persona o empresa podía revisar y evaluar cuáles eran las obligaciones por las cuales se veía afectada.

Por otro lado, Díaz Ordaz unió en uno solo los presupuestos de organismos descentralizados junto con el del gobierno federal; esto fue una acción encaminada a optimizar la planeación del presupuesto para la inversión de carácter público.

Énfasis en recursos naturales

Para Díaz Ordaz, el desarrollo económico de la nación debía centrarse en la utilización de los recursos naturales.

De hecho, uno de los elementos fundamentales de su propuesta de gobierno fue la reactivación del sector agropecuario, con la intención de que el mercado interno mexicano se hiciera cada vez más fuerte.

A la par del uso de los recursos naturales, Díaz Ordaz estableció que los créditos y la participación de inversión de otros países debía ser un elemento adicional, que complementara la acción de sostenimiento llevada a cabo dentro del propio país.

Industrialización

El ámbito de la minería tuvo un importante crecimiento durante el gobierno de Díaz Ordaz, dado que creció alrededor de un 2,6 % cada año. Se dio la creación de varias instituciones, como la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, la Empresa Mexicana de Cobre, el Instituto Mexicano del Petróleo y el Consorcio Minero de Peña Colorada.

Además, se desarrollaron más de 200 plantas petroquímicas y se crearon 8 plantas de refinación. En cuanto al servicio eléctrico, durante este período hubo 2,5 millones de consumidores nuevos y muchas nuevas plantas iniciaron operaciones; entre estas destacan las plantas de Salamanca, Topolobampo, Monterrey, Malpaso, Valle de México, Guadalajara y La Laguna.

Infraestructura

En el gobierno de Díaz Ordaz hubo un aumento considerable en la inversión pública. Sin embargo, esto no implicó un incremento desmesurado de la deuda externa, dado que la posición del presidente era hacer uso de ella solo en situaciones que generaran divisas que ayudaran a hacer frente a dicha deuda.

Entre las principales obras de infraestructura creadas en el gobierno de Díaz Ordaz destacan la torre de telecomunicaciones, ubicada en el Distrito Federal; y la Presa de la Amistad, ubicada en Coahuila. Además, se creó una estación para generar la comunicación con satélites, con sede en el valle de Tulancingo.

También se construyeron más de 14.000 kilómetros cuadrados de la red de caminos de México y se inauguró la primera línea de Metro en la capital de la nación.

En 1968 se realizaron los XIX Juegos Olímpicos en México, y para este evento se construyeron el Palacio de los Deportes, la Villa Olímpica, el velódromo, el polígono de tiro, la piscina olímpica, el canal de canotaje y remo, y el Centro Deportivo Olímpico mexicano, entre otras construcciones relevantes.

En cuanto a las obras públicas, el periodo del gobierno de Díaz Ordaz fue uno de los más fructíferos en cuanto a la construcción de viviendas, hospitales y escuelas.

Ámbito internacional

Durante el gobierno de Díaz Ordaz, México comenzó a formar parte del Fondo Monetario Internacional. Además, fue él quien dio impulso a la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), institución a través de la cual se buscaba enfrentar la disminución de la inversión de países extranjeros en el ámbito latinoamericano.

En esta época también se firmó el Tratado de Tlatelolco, a través del cual se prohibieron las armas nucleares en esa zona.

En 1967 Díaz Ordaz fue orador en la Organización de Estados Americanos y en el Congreso de Estados Unidos. Asimismo, creó enlaces con las naciones de Centroamérica, con las que se profundizaron las relaciones de intercambio cultural y comercial.

Represión

A pesar del amplio desarrollo que se estaba generando en otros ámbitos, como en el de la infraestructura y la industrialización, el contexto social de la época era complejo. Las desigualdades sociales eran profundas y el gobierno se caracterizó por enfrentarlas a través de una fuerte represión.

Algunos historiadores concuerdan en que en aquella época la censura estaba presente en los medios de comunicación, así como en las publicaciones. Fue un periodo en el que toda manifestación en contra del gobierno era enfrentada con brutal fuerza.

Ante estos escenarios, Díaz Ordaz pronunció algunas frases que eran reflejo de su visión; una de las más recordadas es aquella que reza: “El desorden abre las puertas a la anarquía o a la dictadura”.

El 2 de octubre de 1968 se llevó a cabo una fuerte represión hacia estudiantes del movimiento organizado en Tlatelolco. Este evento fue conocido como la “matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco”. El movimiento estudiantil abogaba por mayores libertades civiles y democráticas, y la renuncia del Partido Revolucionario Institucional.

No se tiene certeza de la cantidad de personas fallecidas, desaparecidas o heridas. Las cifras son tan imprecisas que se estima que pudo haber desde 200 hasta 1.500 personas fallecidas.

Aportes de Gustavo Díaz Ordaz

Agricultura

Los aportes de Díaz Ordaz al desarrollo económico de la agricultura mexicana fueron significativos y se dieron principalmente durante su presidencia.

Díaz Ordaz mantuvo un superávit comercial que promediaba los 491 millones de dólares anuales. Lastimosamente esta cifra decayó luego de que terminara su periodo, y para 1983 la cifra promediaba los 110 millones de dólares anuales.

Las políticas de Díaz Ordaz permitieron un alto crecimiento en las exportaciones de productos de la agricultura mexicana. Los frijoles, el trigo y el maíz fueron los principales productos beneficiados por dichas políticas.

Tratado de Tlatelolco

Uno de los mayores aportes que se le atribuyen a Díaz Ordaz no solo benefició a México sino a toda Latinoamérica. Este fue la firma del tratado de Tlatelolco en 1967.

Este tratado fue firmado en Tlatelolco, un distrito de la Ciudad de México. Díaz Ordaz fue uno de los principales facilitadores para su firma. Este tratado planteó la prohibición de armas nucleares en América Latina y el Caribe.

Se cree que este tratado, firmado por la mayoría de países de la región, trajo consigo importantes consecuencias sociales y económicas que son difíciles de estimar.

Política exterior

En general la política exterior de Díaz Ordaz fue cordial, protegiendo así los intereses de su país. Aportó con su diplomacia para mantener buenas relaciones con su vecino más importante: Estados Unidos.

Al mismo tiempo, Díaz Ordaz mantuvo a México en buenas relaciones con Cuba en los primeros tiempos en que Fidel Castro había ganado el poder en ese país.

Desarrollo y fortalecimiento de estados

Las políticas económicas conservadoras de Díaz Ordaz se basaban en una estrategia de inversión de subsidios en los estados que mejor se desempeñaban social y económicamente. Esta estrategia mantuvo el buen desarrollo de varios estados.

La izquierda mexicana no estaba de acuerdo con esta estrategia de desarrollo convencional y criticaba la desatención a los estados más pobres.

Los Juegos Olímpicos

Mientras se desempeñaba como el secretario de la Gobernación, Díaz Ordaz presenció cómo se le atribuía la sede de los Juegos Olímpicos a Ciudad de México. Fue uno de los políticos que más trabajó por este objetivo.

Los Juegos Olímpicos se desarrollaron durante la presidencia de Díaz Ordaz. Fue él quien, con ayuda del expresidente López Mateos y de Pedro Ramírez Vásquez, ejecutó las acciones necesarias para tener lista a Ciudad de México como sede de los juegos.

Referencias

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