Historia

Hombre de Toquepala: qué es, descubrimiento y características


¿Qué es el hombre de Toquepala?

El hombre de Toquepala es el nombre genérico usado para designar al grupo de pintores rupestres más antiguos del Perú. Las obras se encontraron en la Cueva de Toquepala (o Tokepala), también conocida como Cueva del Diablo, que se encuentra ubicada a 2.700 m snm en la región de Tacna, en el extremo sur de la República del Perú.

Los expertos calculan que la pintura rupestre del hombre de Toquepala data de hace más de 9.000 años, y la cueva se considera la galería de pinturas paleolítica más importante de la nación peruana. En 1960 el arqueólogo croata Miomir Bojovich (1922-2013) la descubrió y exploró por primera vez.

Con respecto a las imágenes, muestran escenas de cacería o “chaku” (vocablo quechua que significa captura de vicuñas). También se puede apreciar instrumental lítico (tallado en piedra) que data de aproximadamente 7600 a.C.

Los arqueólogos afirman que en esa cueva se efectuaban rituales de carácter animista para atraer el éxito en las cacerías.

Además, aseguran que este tipo de rituales eran representativos del pensamiento mágico de los cazadores del Paleolítico. Los hallazgos en la Cueva de Toquepala ayudan a situar al hombre de Toquepala alrededor de ese período. Tanto la cueva como sus pinturas fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación en 2004.

Descubrimiento del hombre de Toquepala

La noción del hombre de Toquepala surgió con el descubrimiento de la cueva, la cual se encuentra cerca de un importante asiento minero cuprífero. La mina ha sido explotada desde 1955 por la empresa Southern Peru Copper Corporation. Por ello, algunas versiones indican que fue descubierta por obreros de la mina a fines de la década del 50.

Estas mismas versiones no oficiales indican que los primeros sondeos pudieron haber estado a cargo de empleados de esta empresa. No obstante, las versiones oficiales indican que el descubridor fue Miomir Bojovich. Posteriormente, los también arqueólogos Emilio González y Jorge Muelle hicieron estudios formales a partir de 1963.

Características del hombre de Toquepala

En realidad, se conoce muy poco sobre las características del hombre de Toquepala. No obstante, a través de las imágenes plasmadas en las cuevas se pueden hacer ciertas conjeturas.

Ritos ceremoniales y estilo de caza

El tema central de las pinturas del hombre de Toquepala es la caza. En consecuencia, los especialistas no descartan la posibilidad de que esta cueva haya sido un lugar donde los chamanes realizaban ritos y ceremonias relativos a esta actividad. Para ellos, estas pinturas tenían un carácter mágico y correspondían a ritos propiciatorios.

En su opinión, los dibujos eran una muestra de lo que ellos llaman magia de analogía. Según esta idea, los aborígenes creían que la imagen no era solamente una representación, sino el propio animal que por la magia habría de morir de la misma herida representada en la pintura.

Además, los investigadores afirman que las pinturas del hombre de Toquepala representan el estilo de caza de la época. Claramente, se puede identificar la práctica de espantar, rodear y acosar a las presas. Por otro lado, las siluetas humanas asociadas tienen la característica de estar en movimiento y la mayoría parece llevar armas.

Aunque presentan formas variadas, ninguna de las cabezas de los cazadores tiene rasgos claramente humanos. Por otro lado, la representación de orejas y de hocicos de animales parecen exageradas. Estas dos características hacen pensar a los especialistas que las imágenes podrían reflejar un carácter mitológico de la cacería.

Caza arcaica

Los estudios realizados por González y Muelle indicaron que el hombre de Toquepala pudo haber sido un cazador arcaico de vicuñas y guanacos. La cueva, por otro lado, pudo haber sido un refugio temporal y un santuario para sus ceremonias religiosas previas a las expediciones de cacería.

Los descubrimientos en la cueva señalaron que esta pudo ser una ruta de caza seguida frecuentemente. Esto se desprende de las diferentes capas de pintura en las imágenes y las diferentes técnicas usadas. Por otro lado, los artículos hallados en la cueva eran todos relacionados con cacería, por lo que se piensa en la cueva como un sitio de peregrinación.

Técnica de pintura

Los colores empleados en las pinturas rupestres fueron mayormente el rojo, el verde, el amarillo y el negro, y las figuras pintadas se estiman en un número mayor de cincuenta.

Están agrupadas en seis sectores en toda la cueva. Se aprecian claramente escenas que no tienen relación entre sí, lo cual es indicativo de que fueron agregadas en diferentes épocas, además de advertirse pinturas superpuestas.

Todas tienen un tamaño reducido, no mayor de 20 cm en el caso de las figuras de los animales, y no más de 10 cm para las figuras humanas. Están pintadas en diferentes colores, lo que podría corresponder, en la opinión de los expertos, a momentos separados en el tiempo. Esta separación podría ir desde unas cuantas horas hasta varios milenios.

Las figuras que parecen ser las más antiguas pintadas en la cueva corresponden a las de color rojo. Presentan además un estilo diferente al resto de las figuras. Los animales son representados con el cuello alargado y enteramente pintados. Sus muslos son representados gruesos y bien dibujados.

En lo que respecta a las figuras humanas, se representan de forma antropomorfa, del mismo color que el de los animales. Las dos piernas están dibujadas con realismo y su parte inferior es representada con un trazo más fino. Los pies son señalados por una pequeña raya y una pierna se representa hacia atrás, en posición de caminar.

Costumbres

Los resultados de las investigaciones apuntan a que el hombre de Toquepala se agrupaba en pequeños grupos de nómadas cazadores y recolectores. En la medida en que iban variando las estaciones se desplazaban sobre áreas ya conocidas. Asimismo, se cobijaban en campamentos estacionales dentro de cuevas.

En este sentido, los grupos se conformaban de manera igualitaria sin liderazgos formales. Las tareas se repartían también de manera igualitaria basadas en sus capacidades. Se cree que pudo existir un reparto de actividades dependiendo del sexo y de las edades.

Regía el carácter colectivo en la propiedad de las cosas. Exceptuando quizás las herramientas, adornos o ropas, todo lo demás era de propiedad compartida. La acumulación de bienes no estaba en sus costumbres por la limitación de la movilidad del grupo. De igual modo, los conflictos bélicos eran poco habituales.

Por otro lado, la densidad poblacional era baja, entre 0,3 y 0,03 personas por km² aproximadamente. Esto obligaba a que los grupos practicaran el intercambio de miembros.

De esta manera, entre otras cosas, se armonizaban proporciones entre ambos sexos. Incluso, los expertos piensan que practicaban la exogamia (elección del cónyuge fuera del grupo propio).   

Referencias

  1. Perú.com. (s/f). Tacna y pinturas rupestres de la cueva de Toquepala. Tomado de peru.com.
  2. El popular. (2013, abril 30). Periodo lítico peruano II. Tomado de elpopular.pe.
  3. El comercio. (2014, mayo 31). Las pinturas rupestres de Toquepala en peligro. Tomado de elcomercio.pe.
  4. Guffroy, J. (1999). El arte rupestre deI antiguo Perú. Tomado de horizon.documentation.ird.fr.
  5. Mollejo, V. (2017, mayo 25). ¿Cómo vivían los hombres del Paleolítico?. Tomado de okdiario.com.
  6. Hernán, D. G. (2007). Historia universal: XXI capítulos fundamentales. Madrid: Silex.