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Romanticismo en México: contexto histórico, características, representantes


El Romanticismo en México fue una corriente artística que apareció tras la independencia del país y se prolongó hasta el estallido de la Revolución mexicana. Sus principales características fueron la soledad, los temas sepulcrales y la melancolía.

El contexto histórico en el que esta corriente se desarrolló fue el de la construcción de un nuevo país. Para ello era necesario apartar las costumbres y tradiciones coloniales, por lo que el nacionalismo se convirtió en una de las facetas más presentes en las obras románticas. Además, también se reflejaban costumbres y voces populares y se introducían personajes mexicanos.

El precursor de esta corriente en México fue José Joaquín Fernández de Lizardi, quien escribió en El pensador mexicano, un periódico fundado por él mismo, artículos críticos con el gobierno colonial. Además, fue también el autor de la primera novela mexicana, el Periquillo Sarniento, que incorporaba alguno de los rasgos característicos del romanticismo.

Más adelante, durante el periodo histórico denominado Porfiriato, el Romanticismo se impuso definitivamente como la corriente artística más seguida en el país. En esa época aparecieron dos tendencias diferentes: la costumbrista y la culta.

Índice del artículo

Contexto histórico y origen

El Romanticismo nació en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII. En un primer momento se trató de una reacción ante el racionalismo y el clasicismo. Los románticos colocaban al sentimiento como centro de sus obras y rompían las reglas estilísticas clásicas.

De la independencia al Porfiriato

El Romanticismo llegó a México procedente de España y Francia. Como en Europa, fue una reacción frente al neoclasicismo, pero con un gran componente de rechazo a la tradición y los privilegios, representados entonces por las elites coloniales.

Algunos autores marcan la aparición del Romanticismo en México en el propio Grito de Dolores, el llamamiento con el que comenzó la Guerra de Independencia. Otros, en cambio, afirman que no apareció hasta que ese conflicto finalizó.

A partir de la declaración de la Independencia, México pasó una larga etapa caracterizada por la inestabilidad política. Existía, además, una urgencia para conseguir la afirmación nacional. Ese nacionalismo y la celebración del triunfo de la libertad fueron dos de los aspectos que más se reflejaban en las obras románticas.

Precursores

El precursor del movimiento romanticista en México fue José Fernández de Lizardi. Durante los primeros años de la Guerra de Independencia editó un periódico llamado El pensador mexicano, en el que publicaba artículos críticos con el gobierno virreinal.

Más adelante, en 1816, Lizardi publicó la novela El periquillo sarniento. Esta obra presenta muchas características románticas y costumbristas.

Por otra parte, la literatura del Romanticismo mexicano fue impulsada a partir de la creación de la Academia Letrán, en 1836. Esta asociación, cuya actividad se prolongó durante dos años, pretendía mexicanizar la literatura y que se emancipara de la española. Sus componentes empezaron a fijarse en la producción de otros países, especialmente de Francia.

El porfiriato

El largo gobierno de Porfirio Díaz, conocido como el porfiriato, impulsó la creación artística en todos sus géneros. Durante esa época, el arte mexicano recibió muchas influencias de Europa, especialmente de Francia.

El Romanticismo fue la corriente más seguida en este periodo, aunque dividido en dos tendencias diferentes: la culta y la costumbrista.

Características del Romanticismo mexicano

El Romanticismo mexicano comparte la mayoría de las características de este movimiento nacido en Europa. Sin embargo, también tiene sus propias peculiaridades generadas por el contexto histórico que vivía el país.

De esta forma, el Romanticismo en México no apareció como una reacción contra lo neoclásico. En lugar de eso, los artistas mexicanos pretendían expresar sus tradiciones y costumbres.

Esta corriente también se caracterizó por aunar el periodismo, el positivismo, la política o el liberalismo, todo con una gran dosis de nacionalismo.

Temática

Los artistas románticos reflejaban en sus obras la soledad, los temas sepulcrales y la melancolía. En México, como se ha señalado, también destacaba su carácter nacionalista, el uso de un lenguaje popular y el de personajes mexicanos.

Por otra parte, las representaciones artísticas del Romanticismo primaban el subjetivismo y el individualismo, además de los sentimientos y emociones sobre la razón y la objetividad. Por ese motivo, la imaginación y la fantasía eran aspectos muy presentes.

Igualmente, posiblemente por el contexto histórico, esos artistas tenían muy presentes los problemas sociales. La libertad, la muerte y la locura eran temas muy utilizados en todos los géneros.

Literatura del Romanticismo

Como respuesta al racionalismo y lo neoclásico, la literatura del Romanticismo tenía a dar importancia a lo individual y proclamaba la libertad en todos los ámbitos. Para esta corriente, el sentimiento era más importante de la razón y, en muchas ocasiones, los románticos exaltaban la soledad y la insatisfacción.

En la literatura producida en México destacó sobremanera el ensayo político y las arengas revolucionarias.

Pintura del Romanticismo

La pintura romántica en México tuvo una temática que destacó sobre el resto: el paisaje. Este tipo de pintura se desarrolló hasta el siglo XIX, primero por los pintores extranjeros que se asentaron en el país después de la independencia, y después en la Academia de San Carlos.

Música

La música mexicana del Romanticismo recibió una gran influencia de Europa. Como había ocurrido en ese continente y como pasó en el resto de Latinoamérica, el piano fue el instrumento que cobró el mayor protagonismo.

Representantes y obras

Manuel Acuña

Manuel Acuña está considerado como el máximo exponente de la literatura del Romanticismo en México. Nacido en Saltillo, se trasladó a Ciudad de México para estudiar matemáticas y filosofía, además de algunos idiomas. Después inició estudios de medicina, pero su fallecimiento, cuando contaba con 24 años, impidió que los terminara.

A pesar de lo temprano de su muerte, su carrera literaria fue bastante fructífera. Su primer trabajo, una elegía a la muerte de Eduardo Alzúa, se publicó en 1869. Ese mismo año, fundó junto con varios intelectuales la Sociedad Literaria Nezahualcóyotl.

Entre sus obras más destacadas destacaron El pasado, un drama que fue representado con gran éxito de público y crítica, y Nocturno a Rosario, un poema dedicado a Rosario de la Peña.

Manuel María Flores

El escritor y poeta Manuel Marías Flores nació en San Andrés Chalchicomula, en 1840. A los 19 años tuvo que abandonar sus estudios de filosofía para participar en la Guerra de Reforma en el bando liberal.

Más adelante, durante la Segunda Intervención Francesa, Flores fue capturado y recluido en la Fortaleza de San Carlos de Perote. Tras su liberación, en 1867 se convirtió en diputado y, en el ámbito cultural, se unió a un grupo de escritores agrupados en torno a Ignacio Altamirano.

Su obra más importante fue Pasionarias, un libro que recopilaba poemas y otro tipo de escritos. Por otra parte, un diario de su vida titulado Rosas caídas vio la luz a título póstumo.

José María Velasco

El máximo exponente del paisajismo en la pintura mexicana fue José María Velasco. Al contrario que el resto de sus contemporáneos, que preferían temáticas religiosas, costumbristas o mitológicos, el pintor nacido en Temascalcingo en 1840, se decantó por reflejar los países mexicanos.

Los expertos destacan su gran técnica y su uso de los colores. Estas cualidades estuvieron muy presentes en sus cuadros que representaban el valle de México.

Ernesto Elorduy

Nacido en Ciudad de Zacatecas, en 1854, Ernesto Elorduy Medina fue uno de los pianistas y compositores más importantes de los últimos años del periodo romántico en México.

Dentro de su obra, destacaron los ritmos de danza. Estas se tocaban en los salones en los que se realizaban las típicas reuniones sociales durante el siglo XIX.

Referencias

  1. Illades Aguiar, Carlos. Lo nacional-popular en el Romanticismo mexicano. Obtenido de uam.mx
  2. Música en México. El Romanticismo. Obtenido de musicaenmexico.com.mx
  3. Perales Ojeda, Alicia. Asociaciones de la corriente literaria del romanticismo (1836-1867). Obtenido de elem.mx
  4. Ruth Hill, Roberto González Echevarría. Latin American literature. Obtenido de britannica.com
  5. The Biography. Biography of Manuel Acuña (1849-1873). Obtenido de thebiography.us
  6. Bargellini, Clara. Velasco, José María (1840–1912). Obtenido de encyclopedia.com