Conceptos y definiciones

Valga la redundancia: ¿Qué significa? (Ejemplos)


La frase “valga la redundancia” significa que es válida la repetición, y se utiliza para anticipar u ofrecer una disculpa por repetir una palabra o idea dentro de una misma oración muy corta.

Por ejemplo, frases en las que se utilizan esta expresión son “necesitamos un trabajador cualificado para trabajar en nuestra fábrica, valga la redundancia”, “el vestido más bonito de la boda fue el vestido de la novia, valga la redundancia” o “la función más importante del legislador es legislar, valga la redundancia”.

Aunque su uso está cuestionado, en ocasiones se considera una frase necesaria para dar mayor énfasis o connotación a lo que se quiere expresar. Sin embargo, muchas veces su empleo inadecuado e indiscriminado empobrece el idioma, ya que se usa como una muletilla.

Esta frase es ampliamente utilizada en el idioma español. Se utiliza cotidianamente en el lenguaje coloquial hablado y también por parte de profesionales de los medios de comunicación.

¿Qué es la redundancia?

La palabra redundancia significa repetición o defecto en demasía en la utilización de un vocablo considerada inútil porque expresa exactamente lo mismo, por lo cual su uso es inapropiado.

El Diccionario de Autoridades define la palabra redundancia como “vicio del discurso que nace de la superfluidad de las palabras”.

El Diccionario de Dudas indica que “redundancia es un sustantivo femenino que puede referirse a varias cosas: puede ser la sobra o la excesiva abundancia de una cosa”.

Otro significado del término redundancia es el siguiente: “repetición inútil de una palabra, de un concepto o de una idea en un mismo fragmento del discurso o del texto”.

Redundancia es sinónimo de exceso, demasía, sobra, superfluidad y pleonasmo. Este último término significa la repetición de palabras que significan lo mismo, como en se ve reflejado en las frases “subir para arriba”, “bajar para abajo”, “salir para afuera” o “entrar adentro”. Por ejemplo: “‘¡Juan! Sube para arriba’, gritó Pedro desde el balcón”.

En la teoría de la información, el término redundancia se emplea para denotar la propiedad de los mensajes repetidos que no aportan información nueva o solo repiten parte de una idea.

En los anuncios publicitarios o propagandísticos se usan términos redundantes con mucha frecuencia, para enfatizar una idea y asegurar su efecto informativo y persuasivo en el público al cual va dirigido el mensaje. De esta manera se evitan confusiones o distorsiones.

Uso de la frase “valga la redundancia”

El uso de la frase “valga la redundancia” tiene la función de remediar o autocorregir una falla de expresión, intencional o no, derivada del uso de palabras o ideas similares.

En algunas frases tal vez se podría justificar el uso de las redundancias y de esta popular frase en particular, porque buscan subrayar o dar mayor énfasis a la oración:

– Los visitantes hicieron una visita muy corta, valga la redundancia.

– Lo vi con mis propios ojos, valga la redundancia.

Pero se debe evitar en otras frases, como en la siguiente:

– Durante el lapso de tiempo, valga la redundancia, que pasó entre el robo y la llegada de la policía, los ladrones tuvieron mucho tiempo para escapar.

El término redundancia no debe confundirse con el vocablo “rebundancia”, que no existe. En ocasiones se utiliza humorísticamente como “rebuznancia”, para justamente denotar su mal uso.

Referencias

  1. “Valga la redundancia” Antología de los tópicos más tontos. Consultado el 9 de octubre de elmundo.es
  2. Rebundancia o Redundancia. Consultado de diccionariodedudas.com
  3. El castellano actual. Consultado de castellanoactual.blogspot.com
  4. Uso de la expresión valga la redundancia. Consultado de www.deperu.com
  5. ¿Valga la redundancia? Consultado de enbuenespanol.blogspot.com
  6. Redundancia. Consultado de es.wikipedia.org
  7. Suba ‘p’arriba’ y entre adentro. Consultado de elpais.com