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Los 6 principales efectos psicológicos del consumo de crack


El crack es una de las drogas más consumidas del mundo, pero no por ello es una sustancia menos peligrosa. De hecho, sus propiedades y el modo en el que es absorbida por el cuerpo y transmitida al sistema nervioso rápidamente implica que el riesgo de utilizarla sea muy alto.

En este artículo veremos cuáles son los efectos psicológicos típicos del crack, y lo que puede ocurrir tras su consumo.

¿Qué es el crack?

Las drogas utilizadas en la actualidad son el resultado de complejos procesos de elaboración que sacan partido de los avances tecnológicos en la sintetización y manipulación de sustancias a nivel molecular; es por eso que drogas muy similares o que en esencia son lo mismo, pueden llegar a presentar un aspecto y unas propiedades de consumo muy diferentes. Es el caso del crack, que es uno de los formatos en los que se presenta la cocaína, sustancia psicoactiva que destaca entre otras cosas por ser una de las drogas más consumidas del mundo.

A diferencia de la versión “clásica” y más famosa de la cocaína, el crack no es consumido por vía aérea (haciendo las famosas “rayas de cocaína”, sino que se fuma. Su consistencia es la de un mineral compacto aunque frágil, formando una especia de cristales o piedras arenosas. Este es el resultado de hervir bicarbonato sódico y clorhidrato de cocaína, lo cual hace que el agua se evapore y permanezcan los cristales pegados entre sí.

Como veremos, la peligrosidad del crack es mayor que la de la cocaína en polvo, y sociológicamente su consumo está más vinculado a las clases bajas.

Efectos psicológicos asociados al consumo de crack

Estas son las maneras en las que el hecho de consumir crack da lugar a alteraciones psicológicas

1. Estado de euforia

Tal y como suele ocurrir con las drogas estimulantes como la cocaína, el crack lleva al consumidor a un estado de euforia similar a la manía del trastorno bipolar. Se muestran más extravertidas, pero también más propensas a la agresividad.

2. Sensibilidad a los estímulos

Las personas que consumen crack son especialmente reactivas a cualquier estímulo que les lleven a percibir que algo ha cambiado en ellas mismas o a su alrededor. Por ejemplo, un cambio de iluminación, un sonido no identificado… Reaccionan de manera desmesurada a eventos a los que normalmente no les habrían prestado atención.

3. Delirio de parasitosis

Aunque no se da en todos los casos, es muy frecuente que aparezca un fenómeno conocido como delirio de parasitosis: la persona tiene la sensación de que debajo de su piel hay parásitos o elementos que producen una experiencia táctil extraña y angustiante. Esta experiencia se ve alimentada por el hecho de que la persona se encuentra en un estad ode “alerta” a causa de los efectos estimulantes del crack.

4. Insomnio

Las persona que han estado consumiendo crack tienen problemas para dormir debido a su nivel de activación nerviosa relativamente alto. En el momen to de intentar conciliar el sueño aparece la rumiación, la tendencia a darle vueltas muchas veces a la misma idea, o de perder el control del flujo de pensamiento, que se acelera, propiciando un estado de ansiedad.

5. Paranoia

El crack también se asocia a los pensamientos de paranoia, haciendo que la persona que ha consumido esta droga pueda pasar muy rápidamente de un estado de mucha extraversión a una actitud a la defensiva al creer que alguien le puede suponer un peligro.

6. Los efectos son muy rápidos

Una de las características distintivas del crack con respecto a la cocaína en polvo es que sus efectos aparecen con gran rapidez. Esto ocurre porque al ser fumada, esta sustancia llega al cerebro antes. Por ello, el “impacto” sobre el sistema nervioso es mayor, y entraña un mayor riesgo de muerte por intoxicación.

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Referencias bibliográficas:

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