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¿Cómo aprender a aceptarse a uno mismo? 8 consejos


¿Cómo te ves? ¿Cómo te sientes contigo mismo? ¿Qué crees que piensan de ti los demás? ¿Crees que eres capaz de lograr aquello que te propones? ¿Crees que te quieres lo suficiente?

Si las respuestas a estas preguntas han sido en negativo, es probable que necesitemos desarrollar una autoestima sana, que no es más que una valoración positiva y constructiva de nosotros mismos.

Tener una buena autoestima es la base de la confianza hacia uno mismo. Esto nos permitirá enfrentarnos a los retos con mayor seguridad, adoptar una actitud ante la vida más alegre y hará que nos desenvolvamos de una manera más adaptativa en nuestro día a día. ¿Qué podemos hacer, pues, para aprender a aceptarse a uno mismo?

La construcción de la autoestima

La autoestima se construye desde muy temprana edad en función de la afirmación y valoración que recibimos de las figuras de autoridad, como pueden ser nuestros padres, maestros o líderes; y su desarrollo influirá en nuestra forma de afrontar situaciones durante la vida adulta: en nuestras relaciones sociales, en el afrontamiento de desafíos, etc.

Es probable que en momentos de confusión y adversidad, como un fracaso en una relación de pareja o la pérdida de un trabajo, nos lleve a dudar de nuestra capacidad de restablecernos y salir a flote, y por tanto, pueda verse afectada.

Sin embargo, y a pesar de que la estima propia se construye desde la niñez, podemos trabajar sobre ella en la edad adulta para conseguir querernos y sentirnos mejor con nosotros mismos.

¿Qué hacer para aceptarse a uno mismo?

Cuando la autoestima no se trabaja, pueden aparecer cuadros como los síntomas depresivos, los trastornos alimentarios, la ansiedad y la fobia social, entre otros. ¿Quieres empezar a entrenarla? Si es así, toma nota y continúa leyendo...

1. Conócete

Haz un escaneo mental y comportamental para identificar tus aptitudes y tus esfuerzos y valóralos. Haz una lista de todo lo que hayas logrado y te haga sentir orgulloso. Guarda esa lista cerca para los momentos de cuestionamiento de uno mismo. Además de ello, reconoce tus principales debilidades y rétate a trabajar sobre ellas.

Todos tenemos aunque no las mostremos a los demás. Sin embargo, no te obsesiones con lograr la perfección; su búsqueda no es más que falta de aceptación.

2. Desafía tus inquietudes y consigue hacer real tus sueños

Hemos visto que es importante la validación a la hora de construir una autoestima sana y aceptarse a uno mismo. Todos tenemos sueños, así que ponte retos y trabaja a diario para lograrlos.

Cuando sientas que poco a poco los vas consiguiendo, sentirás que te estás superando con esfuerzo y tendrás una gran razón para validarte a ti mismo. Haz que las cosas sucedan y no te dejes llevar por “lo que vaya aconteciendo” ni mucho menos por lo que opine tu alrededor, incluso familia o amigos. Recuerda aquella frase de Will Smith en su película En busca de la felicidad: “Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Si tienes un sueño, protégelo”.

3. No te compares con otros, compárate contigo mismo

No trates de copiar una vida que no es la tuya o una persona que no eres tú. Tú eres tú, y el otro es el otro; tú tienes tus tiempos y el otro tiene los suyos. Todos nacemos y nos construimos a partir de un molde diferente y con unas circunstancias diferentes; la persona con la que tienes compararte es contigo mismo. Para ello, echa siempre la vista atrás en tu línea de la vida y recuerda todos los progresos que has ido construyendo.

4. Cuida tu diálogo interno

Las personas con baja autoestima suelen llevar un enemigo dentro que no para de sabotearlo con verbalizaciones del tipo “no eres capaz”, “no puedes”, “lo harás mal, no lo intentes”... Pon tus pensamientos a tu favor y construye un aliado que te diga “eres capaz”, “inténtalo y si no sale bien, no pasa nada, irás aprendiendo y acabarás consiguiéndolo”.

Controla la forma en la que hablas contigo mismo, generando un discurso más positivo y adaptativo para que tus emociones sean más agradables y consigas los objetivos que te propongas.

5. Halágate y pide halagos también a otros

Refuérzate positivamente cuando vayas consiguiendo tus objetivos propuestos, por mínimos que sean. Elige algunas personas de tu círculo de confianza y pídeles feedback sobre tus proyectos y desafíos. Como hemos dicho, para construir la autoestima también es importante que las personas importantes de nuestro entorno nos validen.

6. Potencia tu talento

Si metemos a un pájaro en una jaula durante toda su vida, ¿crees que si lo liberamos sabrá volar? Por ello, desarrolla aquello que se te de bien. No significa que no te dediques a lo que te gusta o que dejes de hacer cosas que te gustan solo porque “no se te de bien”.

Sin embargo, sí es importante que cuando identifiquemos habilidades en nosotros mismos, ya sea practicar un determinado deporte o la cocina, es importante dedicar tiempo a dicha actividad para desarrollarla y sentirnos bien cuando la realicemos.

7. Cuida el entorno del que te rodeas

Trata de acercarte a personas que tengan confianza en sí mismas y hayan logrado sus metas. Observa su lenguaje, su forma de comunicarse y su comportamiento e intenta que sean un modelo de conducta para ti. Aléjate o trata de limitar ciertas conversaciones con personas que no te valoren y sean una mala influencia. Recuerda el post

8. Date tiempo

El proceso de desarrollo de una autoestima sana requiere de tiempo y paciencia. No desesperes ni tires la toalla cuando cometas errores: aprende a ver el error como una oportunidad de crecimiento y no como un fracaso. Somos seres humanos y todos erramos. Cuando las personas triunfan solo vemos su éxito; sin embargo el esfuerzo, la dedicación y los fracasos también están pero no son tan fácilmente observables.

¿Sentirnos fuertes ante las adversidades o ante la consecución de nuestras metas?

La autoestima es como un músculo: si no lo ejercitamos puede atrofiarse. ¿Queremos que nuestros abdominales sean nuestro único músculo fuerte? Tenernos estima debe ser la mayor fortaleza con la que contemos, pues será nuestra aliada para sentirnos más felices con nosotros mismos y, en general, con la vida que hemos construido gracias a ella. Quiérete.