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Psicoterapia tras un aborto espontáneo: cómo funciona y de qué manera ayuda


Ser madre es la ilusión de muchas mujeres. En el momento en el que saben que están embarazadas, empiezan a formarse todo un conjunto de expectativas sobre cómo va a ser su hijo o hija, asumiendo ya el rol de madre.

Lamentablemente, a veces la naturaleza puede llegar a ser muy cruel y hacer que el embarazo se interrumpa, en contra de la decisión y voluntad de la madre. La estadística así lo confirma: 1 de cada 3 embarazo no llega a término.

Los abortos naturales, por muy comunes que sean, son en su mayoría indeseados. La pérdida del feto se vive como la muerte de un hijo, con todo un proceso de duelo detrás. La psicoterapia tras un aborto espontáneo puede ayudar a las mujeres que han sufrido uno a superar este trágico evento.

Psicoterapia tras un aborto espontáneo

El aborto puede llegar a ser uno de los eventos más traumáticos para la vida de una mujer. Este suceso tiene consecuencias psicológicas reales en la mujer, especialmente en el caso del aborto espontáneo, en el que la embarazada se había hecho unas expectactivas de cómo iba a ser su hijo, qué iba a necesitar y cómo iba a cambiar su vida. Este tipo de aborto es muy doloroso y se debe cuidar a la madre para que su salud mental no empeore. Lamentablemente, muchas mujeres son desatendidas por familiares y conocidos, quizás por la creencia de que perder un hijo no nato es menos doloroso que uno nacido.

La mujer experimenta toda una serie de emociones y sentimientos a causas de su pérdida: tristeza, dolor, rabia, sentimiento de inadecuación, miedo a no ser madre nunca, temor a no ser fértil, discordancias con la pareja y familiares… Añadido a estas emociones, están también los cambios hormonales que se han dado en el cuerpo de la mujer, que se estaba preparando para el niño que ya no llegará.

Terapia psicológica tras un aborto

El aborto: una crisis vital

Todo aborto supone un antes y un después en la vida de la mujer, al margen de si lo ha sido provocado o se ha dado de forma espontánea. No obstante, es especialmente crítico el aborto espontáneo o natural, pues la mujer, quien se había formado expectativas acerca su futuro hijo, de repente descubre que ya no va a dar a luz a un hijo. Aunque el pequeño no haya llegado a nacer, se vive como una pérdida en toda regla y da inicio a un proceso de duelo para tratar de gestionarlo.

El aborto espontáneo es una situación muy difícil para quien lo sufre. El dolor que provoca estos acontecimientos no tiene fecha de caducidad, el tiempo no siempre cura las heridas. Es por ello que es tan importante la psicoterapia tras un aborto de este tipo, más si el trágico evento se da en un estado de embarazo muy avanzado y se habían creado todo tipo de expectativas sobre cómo iba a ser el bebé.

Pero no debemos pensar que si el aborto se ha dado durante los primeros meses de gestación no se va a sufrir. Por muy poco tiempo que llevara sabiéndolo, la mujer ya se había hecho a la idea de ser madre y, de repente, tiene que hacerse a la idea de que ya no lo va a ser. Todas las ilusiones que se había formado de repente se caen como si fuera un castillo de naipes, y esto duele, mucho.

Un tercio de los embarazos no llegan a término. El aborto espontáneo es natural, común, forma parte del proceso vital reproductivo. De la misma manera que no todas las semillas germinan, no todos los embarazos llegan al final. Puede que esto ayude a quienes han sufrido un aborto espontáneo que no ha sido su culpa, que son cosas que pasan. No obstante, y pese a que es un hecho que muchas mujeres tienen abortos espontáneos a lo largo de sus vidas, este dato no impide que sean muchas lo vivan con sumo dolor. Por eso, por muy común que sea, no se debe menospreciar su sufrimiento.

Ayuda psicológica para superar un aborto

Una mujer que ha sufrido un aborto espontáneo es una madre. No debemos pensar que, cuando el aborto se da en las primeras semanas de gestación, al ser una pérdida temprana, hubiera que negarlo y seguir con la vida como si no hubiera pasado absolutamente nada. Claro que ha pasado algo, la madre acaba de perder a un hijo que, aunque hubiera pasado muy poco tiempo desde que supo que estaba embarazada, se hizo a la idea de que iba a dar a luz. Pero ahora tiene que hacerse a la idea de que al final no va a ser así.

Si la depresión postparto es rara vez reconocida tanto por el entorno social como por las mismas madres, la que surge a causa de haber perdido un hijo no nato lo es todavía menos. La creencia es que, como no ha habido un bebé, no hay muerte que superar. Muchas personas, incluso personas que se dedican a la obstetricia, llegan a negar la necesidad de superar el aborto espontáneo como la tragedia que es.

Las mujeres que han pasado por un aborto espontáneo requieren de psicoterapia para superarlo. Lo que necesitan estas madres son profesionales empáticos, que no las juzguen, no las infantilicen ni culpen. Profesionales que entiendan que no están ante una mujer que simplemente ha dejado de estar embarazada, sino una madre que ha perdido a su hijo y con él todas las ilusiones que se hizo sobre cómo iba a ser el bebé.

La psicoterapia tras un aborto espontáneo se vale de varias técnicas y corrientes de la psicología clínica para ayudar a las mujeres que han tenido que pasar por este duro revés en sus vidas. Entre las principales técnicas para superar su duelo tenemos:

1. EMDR

La EMDR (Eye Movement Desensibilization and Reprocessing) es una de las técnicas más usadas para traumas y duelos, por ello es tan útil en el tratamiento psicológico de abortos espontáneos debido a que estos son experiencias sumamente traumáticas. A través del EMDR se estimulan los mecanismos de curación y superación de los que dispone la paciente. La idea es conseguir que supere la situación tanto a nivel cognitivo como emocional y corporal.

2. Terapia Cognitivo-Conductual

La Terapia Cognitivo-Conductual no puede faltar en el abordaje de cualquier problema psicológico, sobre todo porque es la que más evidencia empírica tiene que respalda su uso y beneficios. Con ella se puede hacer que la mujer supere el trauma mediante una nueva visión del aborto espontáneo que ha padecido.

3. Modelo de los sistemas de la familia interna

En el modelo de los sistemas de la familia interna, se trabaja con las distintas partes de la mente de la paciente, en especial con aquellas que tienen relación con el trauma de haber pasado por un aborto espontáneo.

4. Terapia Sensoriomotriz

Se considera que la terapia sensoriomotriz, junto con la EMDR, es una de las técnicas más indicadas para superar el trauma aosciado a un aborto espontáneo. Con ella se ayuda a la paciente a superar las memorias corporales y lo que no ha conseguido expresar por parecerle demasiado perturbado o por no poder acceder a ello conscientemente. La terapia sensoriomotriz trabaja con el cuerpo para liberarlo de las cargas del embarazo interrumpido.

¿Qué hacer si he sufrido un aborto?

A parte de acudir a psicoterapia, son varias las recomendaciones para todas las mujeres que hayan padecido un aborto, consejos que también pueden servir para su entorno familiar y pareja para evitar que empeore la situación.

1. Apoyar y comprender

Todas las mujeres que han sufrido un aborto espontáneo necesitan apoyos y comprensión. Lo peor que puede hacer su pareja cuando se ha dado este trágico evento es entrar en juegos de culpabilización o tratar el problema como algo no tan grave.

Cada persona siente el duelo de forma única. Nadie se espera que su hijo no llegue a nacer, un evento para el que uno nunca está lo suficientemente preparado. Las ilusiones de tener un bebé superan el pensamiento racional de que podría no nacer y, tristemente, cuando esto pasa se sufre mucho.

Tanto la mujer que ha dejado de estar embarazada como el padre requieren apoyo, empatía, comprensión, confianza y cercanía.

2. Dejar que pase el tiempo

Como decíamos antes, el tiempo no siempre cura las heridas. No obstante, el duelo requiere de tiempo, pasar por unas fases y no adelantarse ninguna de ellas. Es la mejor manera de conseguir que el dolor vaya debilitándose, que el trágico evento sea gestionado de la mejor manera que uno pueda, aunque para ello es recomendable acudir a psicoterapia para asegurarse de que no se trata de un duelo patológico.

3. No descuidarse

El dolor que se siente por el aborto espontáneo puede hacer que la madre se abandone: deja de comer, de relacionarse, no duerme bien, no se ducha… La tristeza y los síntomas depresivos le hacen descuidarse, y es lo peor que puede hacer. Tanto ella misma como su pareja deberán hacer un esfuerzo para evitar caer en esta peligrosa espiral de dejadez de la que es muy difícil salir. Hay que cuidarse para disponer de buena salud física y mental.

4. Trabajar la culpa

Además de la tristeza y la frustración, la culpa y la vergúenza son dos emociones que suelen surgir tras haber sufrido un aborto espontáneo. Es muy común que las mujeres que pasan por este suceso tengan ideas como “no me cuidé lo suficiente”, “nunca conseguiré ser madre”, “no soy una mujer de verdad porque no puedo tener hijos”... Estos pensamientos se deberán trabajar en terapia, tanto individualmente como con la pareja.

5. No minimizar la situación

Especialmente para el entorno que rodea a la mujer, es importante no minimizar la situación. Es común que cuando se sufre un aborto espontáneo haya alguien en el entorno social de la mujer que diga frases del estilo “debes superarlo ya”, “enfócate en un nuevo hijo”, “nunca llegó a estar vivo, no te preocupes” y otras que, aunque se digan para intentar ayudar a la mujer, la hunden en la miseria. Son expresiones que invalidan sus sentimientos y lo que su propio cuerpo, todavía el de una mujer embarazada, le transmite.

No se debe quedar anclada en el duelo, pero tampoco le beneficia tratar de hacer como si no hubiera pasado nada. Si que ha pasado: ha perdido a su hijo. Como hemos dicho, una mujer que ha sufriodo un aborto es una madre que ha perdido a su bebé, y lo va a vivir como una muerte de un familiar o amigo. No se deben minimizar ni invalidar su dolor ni sentimientos.