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11 características de las personas optimistas


Existen muchos tipos de individuos, cada uno con unas características distintas que los hacen especiales. Mientras algunas miran siempre el lado bueno de las cosas, hay otras que pasan el día lamentándose. Las primeras son personas optimistas, aquellas que siempre tienen una mentalidad positiva y no importa las veces que se caigan, siempre se levantan con una sonrisa.

En este artículo hablaremos de las personas optimistas, un tipo de persona que desprende confianza y contagian a la gente que tienen alrededor.

Optimismo: una mentalidad a prueba de bombas

Es cierto que la vida no siempre tiene momentos agradables, y no reconocer eso es engañarse. Sin embargo, existen muchas razones por las que sonreír cada día y encarar nuestra vida con la mejor actitud posible. Seguramente has escuchado alguna vez el refrán "al buen tiempo, buena cara". Pues bien, pocas frases representan tan bien lo que es una persona optimista.

La mentalidad positiva y el optimismo aumentan el bienestar psicológico y físico y provocan una mayor sensación de felicidad. Las investigaciones afirman que las personas optimistas tienen menos probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y un ataque del corazón. Ser optimista es la actitud que debemos adoptar todos, porque pese a que la vida no ser perfecta, siempre es mejor afrontarla con una actitud positiva. Eso sí, siempre con realismo.

Características de las personas optimistas

Hay algunos individuos que aparentan ser optimistas pero no lo son. El auténtico optimista es sincero consigo mismo y es realista, de lo contrario sería un falso optimista. 

Pero, ¿qué caracteriza a las personas que son optimistas auténticos? ¿Que les hace diferentes a los demás? En las siguientes líneas puedes encontrar las respuestas a estas preguntas.

1. No se comparan con lo demás

Las personas optimistas no malgastan su tiempo intentando gustar a los demás ni preocupándose por lo que los demás piensen de ellos. Simplemente siguen su camino y procuran permanecer cerca de los suyos que es el que les importa de verdad.

Son personas autoconscientes, que conocen sus virtudes y sus limitaciones y, por tanto, saben que la actitud positiva tiene un gran impacto en su vida. Por eso, no piensan en cómo los demás les valoran, sino que procuran gastar su tiempo en complacer a quien realmente se lo va a agradecer, ellos mismos.

2. Ven en los fracasos oportunidades de crecimiento

Si algo caracteriza a las personas positivas es cómo afrontan los problemas que se les presentan a lo largo de su vida. Si las personas pesimistas se lamentan constantemente por lo que no les ha ido bien, las personas optimistas piensan que se puede aprender hasta de lo malo. De hecho, las situaciones adversas son las que más les hacen crecer. El optimista es entusiasta por naturaleza y nada le hace perder de vista esa actitud tan arrolladora.

3. Son sinceras consigo mismas

Ser optimista no es evitar los problemas y hacer ver como si no existen. En todo caso, es afrontarlos con una actitud mucho más adaptativa y eficiente. En vez de centrarse en su propio orgullo y mantenerlo intacto a toda costa, las personas optimistas interpretan la realidad como un espacio en el que es posible mejorar el presente, y por eso su mentalidad es constructiva, no fundamentada en quimeras. Algunas creencias o valores fundamentales resultan atractivas y deseables, pero quedarnos anclados en esas ideas hace que no nos adaptemos al mundo real y dejemos pasar oportunidades.

El estado mental positivo puede hacer que los problemas se resuelvan. Por ejemplo, el optimismo favorece la actitud reconciliadora ante un conflicto que puede ocurrir en el seno de una familia o de la pareja.

4. Son realistas

Así pues, ser optimista no es vivir en mundo ajeno a los problemas, pues eso es el falso optimismo. Este comportamiento puede parecer correcto a corto plazo, pero a la larga puede traer consecuencias aún más negativas de lo que podría ser el problema inicial. 

Así pues, una persona optimista no tiene por qué negar que el mundo está repleto de problemas muy graves, y de sufrimiento. Pero en vez de resignarse ante esta idea, orienta su pensamiento hacia la búsqueda de maneras para solucionar esto. Ser optimista es ser realista.

5. Se valoran positivamente

Para tener una mentalidad optimista uno debe valorarse positivamente. Esto quiere decir que estas personas tienen una autoestima alta y gozan de un equilibrio emocional que les permite afrontar los retos diarios con las máximas garantías. Eso no significa que consigan todo lo que se propongan, claro. Simplemente, no se rinden de forma injustificada ante la aparición de los primeros problemas simplemente por creer que no serán capaces de avanzar o construir algo mejor.

6. Saben automotivarse

Saber automotivarse es una de las claves para seguir vivo en los momentos delicados, porque la automotivación nos permite seguir en acción a pesar de que la situación no nos favorezca. Las personas optimistas se automotivan constantemente, buscando estrategias para mantener siempre una mentalidad constructiva y orientada hacia los objetivos.

7. Disfrutan del presente

Las personas optimistas conectan consigo mismas y con el momento presente, es decir, con el aquí y el ahora. Esto favorece su bienestar porque viven el momento y lo disfrutan plenamente. Saben que el pasado ya se ha vivido y el futuro aún está por vivir. En otras palabras, lo único que tiene sentido para ellos es el momento presente.

8. Luchan por lo que quieren

Vivir en el momento presente no significa que no se tenga objetivos y expectativas. Al contrario, son personas soñadoras porque conectan con sus deseos más íntimos y luchan por lo que ellos quieren. Están convencidos de que pueden lograr lo que se proponen y, en definitiva, son entusiastas y dan la vida por sus sueños, pues están convencidos de que la confianza y el compromiso personal hace que consigan resultados.

9. Tienen una alta autoconfianza

Este tipo de personas están convencidas de que pueden lograr lo que se proponen porque que creen en sí mismos y en sus posibilidades. Esto es lo que se conoce como tener una autoconfianza alta y es clave para afrontar las situaciones adversas. Las personas con autoconfianza alta son más propensas a lograr el éxito porque son más optimistas cuando las situaciones se complican. Siempre piensan que saldrán airosas de estas situaciones.

10. Pasan de las críticas

Las personas optimistas tienen poco tiempo para pensar en lo que los demás piensan de ellos. Además, como tienen una buena valoración de sí mismos, es difícil que la opinión de los demás les afecte. Pueden aprender de las críticas constructivas, pero las críticas con maldad no les importan. Esto ocurre porque, al contrario de lo que hacen otras personas, saben poner en perspectiva las opiniones que los demás emiten acerca de uno mismo, y saben que todas ellas están sesgadas de una u otra forma.

11. Tienen el control de su vida

Como se ha comentado, las personas optimistas confían en sí mismas, luchan por lo que desean, son capaces de motivarse aún en los momentos difíciles, son realistas y se valoran positivamente. Esto les convierte en personas mentalmente fuertes, que tienen un gran control de su vida y una personalidad que engancha.