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Cómo dar el pésame ante la pérdida de un ser querido


Dar el pésame a un amigo, familiar o compañero de trabajo puede llegar a ser todo un reto para algunas personas. Es un momento delicado por varias razones, y el estado de vulnerabilidad psicológica de la persona a la que damos las condolencias es una de ellas, así como el miedo a ofenderla o a herirla emocionalmente.

En este artículo veremos varios consejos acerca de cómo dar el pésame en varias situaciones, así como ejemplos para hacerlo del mejor modo posible.

Consejos sobre cómo dar el pésame adecuadamente

Dar las condolencias no es solo un ritual que se hace por costumbre. Tiene, de hecho, una utilidad muy concreta: mostrarle a la persona que está sufriendo por la pérdida de un ser querido que no está sola, que el dolor psicológico que siente no la ha desconectado del mundo y que allí fuera hay alguien a quien le importa su bienestar.

Ahora bien, dar el pésame no es algo tan simple como decir una frase sin preocuparse por la forma en la que se hace; en casos en los que hay una fuerte carga emocional, el cómo importa tanto o más que el qué.

Así pues, veamos una serie de ideas fundamentales para saber cómo dar el pésame de un modo adecuado, sencillo y sin dar pie a malentendidos, ambigüedades o situaciones incómodas que puedan parecer una falta de respeto.

1. No planees frases que te hagan destacar

Dar el pésame no consiste en realizar aportaciones memorables, ni en dar lecciones de vida no solicitadas o superar a los demás en la originalidad de lo dicho. Es, sin más, comunicar la voluntad de dar apoyo a esa persona a la que se le ha muerto un ser querido, y ofrecer un momento de cercanía que esta pueda apreciar. Lo importante es hacer que el interlocutor se sienta del mejor modo posible.

2. Tiende a la espontaneidad

Si te das cuenta de que estás elaborando un guión mental de lo que vas a decir, procura que este no sea muy detallado, y no intentes memorizar a la perfección frases enteras. Esto solo hará que tengas más motivos para sentir nervios, y le restará honestidad a tu manera de expresarte.

Simplemente, piensa en un mensaje sencillo, ordena las ideas principales que deben aparecer en él, y no te preocupes más por el contenido. En estos casos se suele decir cómo nos llegó la noticia de la muerte de esa persona, cómo nos hizo sentir, y se pasa ya a mostrar apoyo a quien escucha; todo ello en cuestión de segundos, sin llegar a alargarse mucho.

Por ejemplo: “ayer por la noche me llamó mi hermana y me dijo lo de tu padre. Lo siento mucho, era un muy buen hombre. Si necesitas cualquier cosa dímelo”.

Piensa que lo que se dice para dar el pésame debe ser relativamente breve, dado que de otro modo puede parecer que reclamas el protagonismo del momento, y por otro lado eso hace que la otra persona no se pueda expresar tal y como querría.

3. No hagas hipótesis sobre lo mal que se debe de sentir

Está fuera de lugar hacer estimaciones sobre lo mal que se debe de estar sintiendo la persona a la que damos el pésame, ya que por un lado esto es evidente, y por el otro una frase así le recuerda el dolor de la pérdida, haciendo que pase a sentirse peor en ese mismo momento.

4. Ve a lo simple

Apuesta más por la honestidad que por las fórmulas enrevesadas para comunicarte. Entre otras cosas porque no hay por qué exigirle a la otra persona mucha atención para poder entender lo que le estamos diciendo: dar las condolencias debe ser algo fluido, en lo que quien escucha no tenga que invertir esfuerzos.

5. Elige bien el momento

El contexto en el que se da el pésame también es parte del mensaje. Elige bien cuándo y dónde comunicar lo que quieres decir, procurando que no resulte un contratiempo o una interrupción para la otra persona.

Es preferible hacerlo en un lugar que ofrezca al menos un poco de intimidad (por ejemplo, no hacerlo en un grupo grande de personas que prestan atención a la conversación).

6. Adapta el grado de proximidad

Si sientes incomodidad al acercarte mucho a las personas o al tocar a alguien con quien no tienes mucha confianza, mejor que no fuerces un acercamiento excesivo.

Del mismo modo, si por la personalidad o raíces culturales de tu interlocutor o por vuestra relación es inapropiado el contacto físico, también es mejor evitar esto. No es obligatorio dar un abrazo, ni siquiera tocar el hombro o el costado.

7. No pidas explicaciones ni respuestas largas

Es importante que al dar el pésame la otra persona no se sienta presionada a hablar de cómo se siente. Debe ser algo completamente opcional y voluntario.