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Theodosius Dobzhansky: biografía y aportes de este genetista ucraniano


Si bien el siglo XX inició con la moderna teoría de la evolución darwiniana muy extendida, eran muchas las dudas sobre cómo se daba la selección natural. La herencia de rasgos era algo cuyo estudio era muy reciente y los trabajos de Mendel eran muy desconocidos en la comunidad científica todavía.

La genética estaba emergiendo y uno de sus más célebres estudiosos fue Theodosius Dobzhansky, quien la usó para explicar cómo se daba el proceso evolutivo.

Este genetista de origen ucraniano es considerado una de las figuras más importantes en el estudio de la biología evolutiva y hoy vamos a descubrir qué fue de su vida a través de una biografía de Theodosius Dobzhansky en formato resumido.

Breve biografía de Theodosius Dobzhansky

Theodosius Dobzhansky fue un genetista y biólogo evolutivo de origen ucraniano cuyo trabajo se considera fundamental para el campo de la biología evolutiva. Con sus estudios consiguió arrojó un poco de luz a la cuestión de cómo se daba la selección natural que detrás de la evolución de las especies. Su obra de 1937 “Genetics and the Origin of Species” se convirtió en una de las más destacables obras de investigación sobre genética de todos los tiempos. Fue galardonado en 1964 con la Medalla Nacional de Ciencia de los Estados Unidos, y con la Medalla Franklin en 1973, entre otros múltiples reconocimientos.

Primeros años

Theodosius Grygorovych Dobzhansky nació el 25 de enero de 1900 en Nemýriv, una villa ucraniana por aquel entonces parte del Imperio Ruso. Fue el único hijo de Grigory Dobzhansky, un profesor de matemáticas, y su madre fue Sophia Voinarsky. Sus padres le pusieron este nombre porque querían tener un hijo pero ya eran un poco mayores y temían que no pudieran tener uno, así que le rezaron a San Teodosio de Chernigov para que le concedieran un hijo.

En 1910 la familia Dobzhansky se trasladó a Kiev, ciudad en la que Theodosius acudió a su instituto. Ahí se pasó su juventud teniendo como entretenimiento la colección de mariposas, afición que le hizo querer ser biólogo de mayor. En 1915 conoció a Victor Luchnik, un entomólogo quien le convenció para que se especializara en investigar sobre los escarabajos.

Juventud y etapa universitaria

Entre los años 1917 y 1921 Theodosius Dobzhansky asistió a la Universidad de Kiev, finalizando sus estudios en 1924 especializándose en entomología, es decir, el estudio de los insectos. Después se trasladó a San Petersburgo, Rusia, donde estudiaría bajo la dirección de Yuri Filipchenko en un laboratorio especializado en el estudio de la Drosophila melanogaster, conocida tanto como la mosca del vinagre como la de la fruta común.

El 8 de agosto de 1924 Dobzhansky se casó con la genetista Natalia “Natasha” Sivertzeva, quien trabajaba con el zoólogo Iván Ivánovich Shmalgauzen en Kiev. La pareja tuvo una hija, Sophie, quien se casaría con el arqueólogo y antropólogo estadounidense Michael D. Coe. Antes de emigrar a los Estados Unidos, Theodosius Dobzhansky publicó 35 trabajos científicos sobre entomología y genética.

Traslado a Estados Unidos

Theodosius Dobzhansky emigró a los Estados Unidos en 1927 por medio de una beca de la Junta de Educación Internacional de la Fundación Rockefeller. Llegó a Nueva York el 27 de diciembre de ese año y, casi de inmediato, se unió al Grupo de investigación del género Drosophila en la Universidad de Columbia, trabajando con los genetistas Thomas Hunt Morgan y Alfred Sturtevant. Este grupo de investigación reveló información muy importante acerca de la citogenética de las moscas, es decir, el material hereditario en estos insectos.

Añadido a esto, Dobzhansky y su equipo contribuyeron a establecer la Drosophila subobscura como un modelo animal muy adecuado para los estudios de biología evolutiva. La creencia original de Theodosius Dobzhansky, tras estudiar con Yuri Filipchenko, era que había serias dudas sobre cómo usar datos obtenidos de fenómenos que ocurrían en poblaciones locales (microevolución) y fenómenos que ocurren a escala global (macroevolución).

Filipchenko creía que solo existían dos tipos de herencia: la herencia mendeliana, que explicaría la variación dentro de las especies, y la herencia no mendeliana, que sería concebida más para un sentido macroevolutivo. Dobzhansky consideraría después que Filipchenko había apostado por la opción desacertada.

Theodosius Dobzhansky siguió a Morgan al Instituto de Tecnología de California (CALTECH) del 1930 al 1940. En 1937 publicó uno de los trabajos más importantes para la síntesis evolutiva moderna, la síntesis de la biología evolutiva con la genética, titulado “Genetics and the Origin of Species” (Genética y el Origen de las Especies). En esta obra, entre otras cosas, definía a la evolución como “un cambio en la frecuencia de un alelo dentro de la reserva genética”.

Obtención de la ciudadanía norteamericana

En 1937 se convirtió en ciudadano de los Estados Unidos de pleno derecho, lo cual le permitió tener todavía más relevancia en el campo de la investigación genética norteamericana.

El trabajo de Theodosius Dobzhansky fue fundamental para extender la idea de que la selección natural se da por medio de mutaciones en los genes. Puede que por envidia o por competitividad, también fue esta época en la que se peleó con Alfred Sturtevant, uno de sus compañeros en el grupo de la Drosophila.

En 1941 Dobzhansky recibió la Medalla Daniel Giraud Elliot de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, mismo año en el que consiguió ser presidente de la Sociedad Genética de América en 1941. En 1943 la Universidad de Sao Paulo le concedió un doctorado honorífico. Volvió a la Universidad de Columbia en 1940 a 1962. Es conocido también por ser una de los signatarios en el debate planteado por la UNESCO en 1950 sobre La Cuestión Racial.

En 1950 se le otorga el título de presidente de la Sociedad de Naturalistas Americana, presidente de la Sociedad para el Estudio de la Evolución en 1951, presidente de la Sociedad de Zoólogos Americana en 1963, un miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Estadounidense de Eugenesia en 1964, y presidente de la Asociación Teilhard de Chardin Americana en 1969.

Biografía de Theodosius Dobzhansky

Últimos años

La esposa de Theodosius Dobzhansky, Natasha, falleció de una trombosis coronaria el 22 de febrero de 1969, una desgracia que se unió a la que ya llevaba padeciendo desde el año anterior cuando se le diagnosticó leucemia linfocítica. El pronóstico era que iba a vivir unos pocos meses más, como mucho unos cuantos años en el mejor de los casos.

En 1971 se jubiló y se trasladó a la Universidad de California, donde su estudiante Francisco J. Ayala se convirtió en profesor asistente y en donde Dobzhansky continuó trabajando como profesor emérito. En 1972 fue escogido como el primer presidente de la BGA (Behavior Genetics Association) y fue socialmente reconocido por su trabajo acerca genética comportamental y fundador de esa asociación, creándose también el Premio Dobzhansky concedido a quienes se han dedicado al estudio de esta disciplina.

A pesar de estar jubilado, fue en sus últimos años de vida cuando publicó uno de sus más famosos ensayos, “Nothing in Biology Makes Sense Except in the Light of Evolution” (“Nada tiene sentido en biología si no es a la luz de la evolución”) y, por aquella época, influyó en el paleontólogo y sacerdote Pierre Teilhard de Chardin.

En el año 1975 su leucemia se agravó, y el 11 de noviembre viajó a San Jacinto, California, para recibir tratamiento y cuidados. Trabajando hasta el último momento como profesor de genética, Theodosius Grygorovych Dobzhansky murió de insuficiencia cardíaca el 18 de diciembre de 1975, en Davis, California, a los 75 años. Fue incinerado y sus cenizas fueron esparcidas por la naturaleza californiana.

Genética y el Origen de las Especies

Theodosius Dobzhansky realizó tres ediciones de su más célebre libro “Genetics and the Origin of Species”. Aunque este libro fue escrito para un público especializado en biología, su redacción fue cuidada para hacerlo lo más comprensible posible. Se considera como uno de los libros más importantes escritos a lo largo del siglo XX sobre biología evolutiva. En cada revisión que se hizo de “Genetics and the Origin of Species”, Dobzhansky añadió nuevos contenidos para actualizarlo.

La primera edición del libro, publicado en 1937, trató de destacar los hallazgos más recientes acerca genética y cómo se podían aplicar al concepto de la evolución. El libro comienza haciendo referencia al problema de la evolución y cómo los descubrimientos más modernos en genética podían ayudar a encontrar una solución. Los temas principales de los que se hablan son: la base cromosómica de la herencia mendeliana, como afectan los cambios en cromosomas de forma más grande que las mutaciones de genes y cómo las mutaciones forman diferencias específicas y raciales.

La segunda edición de “Genetics and the Origin of Species” vino en 1941, y en ella añadió todavía más información explicando, además, qué hallazgos científicos en el campo de la genética hizo en los cuatro años entre la primera y la segunda. Cerca de la mitad de las nuevas investigaciones que realizó en ese lapso fue añadida a los últimos dos capítulos del libro: Patterns of Evolution (Patrones de la Evolución), and Species as Natural Units (Las Especies como Unidades Naturales).

La tercera revisión del libro se publicó en 1951 y en ella Dobzhansky revisó todos los diez capítulos de la obra debido a los muchos hallazgos que había hecho a lo largo de la década de los 40’. En él añadió un nuevo capítulo titulado “Adaptive Polymorphism” (Polimorfismo Adaptativo), y en la obra en generar incluye evidencia precisa y cuantitativa acerca la selección natural replicada en laboratorio y vista en la naturaleza.

La Cuestión Racial

En biología evolutiva, es conocido el debate sobre la raza protagonizado por Theodosius Dobzhansky y Ashley Montagu. Se debatió el uso y validez del término “raza” durante mucho tiempo, sin alcanzar un acuerdo sobre si era pertinente usarlo en ciencia o no. Montagu opinaba que esta palabra estaba asociada con hechos muy tóxicos, motivo por el cual lo mejor era eliminarla por completo de la ciencia, mientras que Dobzhansky no estaba de acuerdo.

Dobzhansky, en cambio, opinaba que la ciencia no debía ceder ante los abusos que se hubieran podido hacer socialmente de una palabra, considerando que se podía seguir usando el término “raza” si este era adecuadamente definido y no malinterpretado en clave política o social. Montagu y Dobzhansky nunca alcanzaron un acuerdo y, de hecho, Dobzhansky puso un ácido comentario en 1961 comentando la autobiografía de Montagu, que se traduce de la siguiente manera:

“El capítulo sobre “Grupo étnico y raza” es, por supuesto, deplorable, pero vamos a decir que es bueno que en un país democrático cualquier opinión, no importa cuán deplorable sea, pueda ser publicada” (Farber 2015 p. 3).

El concepto de “raza” ha sido importante en muchas ciencias de la vida. La síntesis moderna revolucionó el concepto de raza, pasando de ser usado como una etiqueta biológica y social para clasificar a los seres humanos en diferentes grupos, atribuyéndole unos rasgos físicos y capacidades intelectuales, a usarse hoy en día como mera descripción de poblaciones que difieren en sus frecuencias genéticas. El principal motivo por el que la ciencia actual se muestra reacia a usar el término “raza” es por los grandes abusos que se han cometido a lo largo de su historia.

Que Dobzhansky fuera partidario de que el término “raza” no desapareciera de las ciencias biológicas no significaba que fuera defensor del racismo. De hecho, su investigación le hizo concluir que el mestizaje racial no implicaba ningún problema médico, algo observado con sus múltiples experimentos con moscas del vinagre, cruzando a varias razas de ellas. Sí que observó que si las moscas pertenecían a razas muy distintas habían posibilidades de que su descendencia no fuera fértil, pero no lo extrapoló a la especie humana.

Muchos antropólogos, antes de que se iniciara el debate de la UNESCO sobre La Cuestión Racial, estaban tratando de buscar los rasgos de cada “raza” para establecer con claridad qué era lo que definía a cada una. Dobzhansky consideraba que esto no tenía ningún valor científico pues había observado que la variación entre individuos de una misma población era mayor que la entre grupos. En otras palabras: sería más sencillo encontrar un prototipo de humano genérico que uno de cada raza, al no quedar tan claro que hacía que una persona perteneciera a una raza u otra.

Sus opiniones sobre la genética, la evolución y el mestizaje racial generaron polémica. Afirmó que la raza no tenía que ver con grupos sino más bien con individuos y que, por lo tanto, no son las razas las que se mezclan sino los individuos. En segundo lugar, que si las razas no se mezclan entonces a la larga se convertirán en especies diferentes, y que por lo tanto es necesario que se mezclen para evitarlo. De hecho, las razas actuales serían producto de mestizajes raciales pasados, y en visión de Dobzhansky no existiría ninguna raza que fuera pura.

Dobzhansky trató de poner punto final a la presunta ciencia que aseguraba que los rasgos físicos determinaban la raza y que en función de ello, también la posición en la sociedad. Consideraba que no era posible identificar un linaje verdadero para el ser humano, que el bagaje genético no determinaba cómo de grande era una persona.