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Crisis de pareja tras el primer bebé: causas y qué hacer


La crisis de pareja tras el primer bebé representa un reto para los padres y madres, los cuales deben hacer frente a esta situación con la mejor disposición posible teniendo en cuenta que ya no se trata solo de ellos, sino que también deben pensar en las necesidades de ese nuevo integrante de la familia.

Por supuesto, erste no es un fenómeno por el que tengan que pasar necesaramente todas las personas al tener un hijo o hija, pero resulta relativamente habitual y lleva a muchos a buscar ayuda profesional en psicoterapia.

En este artículo veremos de qué se trata esta crisis, cuáles son algunos de sus detonantes principales, y expondremos una serie de consejos claves para superarla de la mejor manera.

¿En qué consiste la crisis de pareja tras el primer bebé?

Esta crisis tiene su origen en los cambios en la dinámica de la pareja. Convertirse en padres representa el hecho de aceptar un nuevo rol en la vida de la pareja; ya no se trata únicamente de los dos progenitores, y esto al principio puede ser complicado de sobrellevar.

Las modificaciones en los horarios y en las rutinas de los padres son una de las principales causas de la crisis de pareja tras el primer bebé, debido a que en ocasiones será necesario dedicarle tiempo al nuevo niño o niña y tener menos tiempo libre.

La pareja podría llegar a tener discusiones frecuentes por el tema de a quién le toca ocuparse de las necesidades del bebé, y en muchos casos faltan momentos para estar a solas.

Cuando es uno el que se encarga de los cuidados del recién nacido mientras que el otro trabaja, los conflictos podrían llegar en forma de recriminación por parte del integrante de la pareja que está a cargo de los cuidados del bebé.

Causas de la crisis en la pareja después del primer hijo o hija

Veamos un listado de las causas principales que detonan esta crisis en la pareja.

1. El bebé es la prioridad

Es un hecho irrefutable que los bebés requieren de toda la atención y cuidado por parte de sus padres, y es por ello que la pareja debe entender que algunas de sus actividades pasan a segundo plano.

Cuando alguno de los integrantes de la pareja, o ambos, se resisten a este cambio, entonces sobrevienen los conflictos y frustración ante el estrés acumulado.

2. La madre se distancia del padre

Este distanciamiento ocurre debido a que, por lo general, la madre se enfoca completamente en el bebé, debido a los roles de género que son transmitidos a través de las generaciones. Se encarga de atenderle sus necesidades básicas y en muchos casos hay presión social por que su opción "por defecto" sea dedicar su tiempo libre al cuidado del pequeño.

Como consecuencia de esas nuevas ocupaciones, podría incurrir en una omisión involuntaria hacia la pareja, lo cual puede derivar en la crisis.

Madre y bebé

3. El acto sexual

La llegada del nuevo miembro de la familia, y las implicaciones que llegan con él, van a mermar lo referente al sexo en la pareja. Al menos durante un tiempo, esta área se verá comprometida por falta de tiempo y por el hecho de tener menos energía.

Cuando este asunto no se asimila de la forma correcta, y los padres no lo hablan entre sí, entonces se intensifican los conflictos entre ellos.

4. Las responsabilidades en el hogar

Un aspecto que, aunque en principio pueda parecer trivial, tiene una incidencia determinante en la crisis surgida tras el primer hijo. Sucede que ya no es tan fácil distribuir el tiempo y las actividades del hogar de una manera equitativa.

Por lo general será uno el que deba ocuparse de estas cuestiones, mientras el otro se ocupa del bebé. Este cambio en cuanto a los quehaceres de la casa puede traer consigo desacuerdos y discusiones constantes.

5. El difícil manejo del estrés en pareja

Muchos padres y madres tienen que afrontar el problema de, por un lado, gestionar el malestar y estrés ante la carga de trabajo que supone la crianza del bebé, y por el otro, no sentirse culpables por quejarse demasiado. Esta idea puede dañar una relación, porque lleva a algunas personas a ponerse "una máscara" por el miedo a parecer egoístas, y se opta por un estilo comunicativo poco transparente en el que muchos problemas quedan sin ser expresados. Esto da lugar a malentendidos, a desequilibrios emocionales, a una falta de visión de la relación de pareja como un proyecto conjunto, etc.

La depresión postparto

Otro tema que puede estar relacionado con esta crisis es la depresión postparto. Cuando las mujeres experimentan el nacimiento de un hijo, presentan una serie de alteraciones a nivel hormonal que son una respuesta natural ante esta experiencia.

En algunos casos, este cambio en sus hormonas puede ponerlas un tanto sensibles, ocasionando que presenten un estado depresivo de intensidad variable durante un tiempo, aunque lo más común es que no ocurra nada de esto. Cuando pasa, la compresión de la pareja y el apoyo de la familia resultan fundamentales para que la mujer supere esta situación adecuadamente.

¿Cómo afrontar esta crisis?

En estas líneas veremos algunos consejos útiles que pueden servir para el afrontamiento de esta situación en la pareja.

1. No evadir la crisis

Este primer punto se refiere a la importancia de aceptar que se está pasando por una situación difícil. Después de la aceptación, la pareja podrá comenzar a plantearse las mejores soluciones ante los problemas que surgen.

2. Reconocer los focos de discusión

Por lo general existen situaciones cotidianas que terminan en discusión. Si somos capaces de identificar cuáles son estos detonantes, entonces podremos ser capaces de prevenir las peleas.

3. Comunicación asertiva

La comunicación en la pareja es un factor fundamental para que la relación sea sólida y el vínculo amoroso quede reforzado. Si somos capaces de expresar con claridad y de una manera adecuada nuestras emociones y sentimientos, será más fácil que lleguemos a una solución conjuntamente con nuestra pareja.

4. La terapia de pareja

Asistir a terapia de pareja es una decisión importante que debe hablarse para que ambos miembros de la relación tengan la posibilidad de expresar cuáles son las expectativas. preocupaciones y necesidades. Una vez que se pongan de acuerdo en varios puntos básicos, será más fácil que el proceso evolucione adecuadamente en conjunto con el terapeuta.