Tópicos Pareja Amor y sexo

8 técnicas de terapia de pareja que debes conocer


Como pasa con cualquier relación social significativa para nosotros, es necesario cuidar la relación amorosa de pareja si queremos que esta perdure y evolucione satisfactoriamente. No es suficiente con no pelear, debemos sentirnos a gusto en ella y disfrutar de la relación.

En este sentido, los problemas más habituales que suelen llegar a consulta en el ámbito de pareja son: falta de comunicación, discusiones incontroladas, celos, crisis por infidelidad, aburrimiento o monotonía en la convivencia, dedicar poco tiempo de calidad a la pareja, y conflictos generados indirectamente a partir de otros conflictos ante la familia política.

En este artículo veremos las técnicas de terapia de pareja más útiles y qué beneficios aportan.

¿En qué consiste la terapia de pareja?

Sabemos que las relaciones sociales pueden ser complicadas; a veces surgen problemas de comunicación, discusiones, un distinto modo de entender la situación… En el caso de las relaciones de pareja es fácil que se den estas diferencias, puesto que están compuestas por individuos que comparten mucho tiempo y muchas vivencias, y que mantienen muchas responsabilidades compartidas.

Afortunadamente, cuando las dinámicas de relación entre los miembros de la pareja se vuelve insostenible y los integrantes que la conforman no son capaces de afrontarla, la intervención de un profesional de la psicología ayuda a mejorar el estado de la convivencia y del vínculo amoroso.

Funciones de la terapia de pareja

Así pues, las principales funciones del psicólogo de pareja consisten en: identificar cuál es el problema que repercute en la pareja, cuál es el modo de actuación y comportamiento de la pareja, establecer y formar un nuevo vínculo entre los miembros que conforman la relación, modificar las actitudes de los integrantes y la comunicación establecida entre ellos.

Es también importante señalar que la finalidad última es conseguir que ambos individuos estén mejor, no mantener la relación. Nos referimos que, en el caso de que la pareja decida terminar con la relación y esta ya no dé para más, el psicólogo también los acompañará para que este proceso se dé de la mejor manera posible.

Por qué acudir a terapia de pareja

Los motivos de consulta pueden ser múltiples, cualquier afectación que repercuta en el estado de la pareja.

El requerimiento más frecuente suele vincularse con problemas en la comunicación; la pareja no es capaz de entenderse y conversar de manera óptima, esta situación también puede comportar discusiones incontroladas, siendo este un modo de expresión y comunicación errónea. Asimismo, otro motivo puede ser una falta de tiempo en ambos integrantes o por parte de uno de los dos, otras actividades como puede ser el trabajo repercuten en la pareja.

Técnicas utilizadas en terapia de pareja

Una característica destacable y que a veces puede complicar la intervención es que los pacientes son dos y es necesario que ambos estén de acuerdo en realizar la terapia y se muestran cooperativos. Una vez conozcamos cuál es la principal problemática que se relaciona con la mala situación, aplicaremos las técnicas que sean necesarias para tratar el problema en cuestión.

Veamos, pues, qué técnicas nos pueden ser útiles y en qué situaciones se aconseja utilizarlas, con qué problemáticas.

1. Contrato de contingencias

La técnica de contrato de contingencia se utiliza en pareja para tratar de modificar las conductas y conseguir un modo de actuación y relación más adecuado, para que ambos integrantes de la pareja se sientan conforme.

Con el propósito que la realización de la técnica sea eficaz, es necesario que los dos individuos que forman la pareja estén de acuerdo y comprometidos con la intervención, aceptando y firmando el contrato las dos partes. Ninguno de los miembros debe mostrar privilegios previos, ambos deben ganarse las recompensas y pueden ser castigados por igual. El contrato tiene que marcar las conductas de manera clara y específica señalando cuál es la recompensa y la reprimenda por no cumplir.

Es importante que el contrato se siga de manera estricta y debe ser cada miembro de la pareja quien puntúe al otro y valore la actuación. En vez de premios también se puede establecer conductas equivalentes, es decir, podemos marcar que uno de los miembros haga la cama si el otro friega los platos, así también logramos distribuir las tareas de casa de manera equilibrada.

2. Tarro positivo y negativo

Esta técnica nos permite mejorar la comunicación y la expresión tanto de cuestiones positivas como negativas. El procedimiento es el siguiente: la pareja deberá utilizar dos tarros o cajas, en uno de ellos se escribirán quejas o comportamientos negativos o que uno de los miembros no ve bien; en cambio, el otro les servirá para expresar conductas que valoran positivamente de su pareja.

De este modo, como hemos dicho, facilitamos que puedan expresar realmente cómo se sienten y evitar que un simple malentendido derive en un problema mayor. De igual forma, el tarro positivo, donde se escribirán las acciones buenas, nos permite también reforzar las actuaciones positivas y darles el reconocimiento que merecen, ya que en muchas ocasiones solo nos centramos en lo malo y olvidamos que siempre hay aspectos positivos.

3. Aprendizaje en la emisión y aceptación de críticas

Tanto realizar como aceptar críticas no es fácil, puesto que a veces hay tendencia a atacar a la otra persona y actuar de manera defensiva ante ellas. Es importante ser conscientes que todos tenemos derecho a expresar lo que no nos gusta y más si queremos que la relación fluya y se desarrolle de manera adecuada. Una vez entendemos la necesidad de expresarlos, es fundamental trabajar el modo de hacerlo, dado que dependiendo de nuestra actuación será más o menos fácil conseguir una buena respuesta del receptor (nuestra pareja).

Así para expresarnos ayuda escoger un buen momento, que sepamos que nuestra pareja está más receptiva y contamos con su atención, y comunicarnos de modo tranquilo, con calma, sin alterarnos. Cuando recibimos una crítica, debemos atender cuál es la queja y valorar si realmente hay motivos que la justifiquen, debemos intentar llegar a un acuerdo con la otra persona e intentar alcanzar una solución que sea adecuada y aceptada por ambos.

4. Programación de actividades consensuadas

Es habitual que cuando las parejas llevan tiempo juntas se establezcan conductas rutinarias, que no tienen por qué ser malas, pero es necesario también romper con esta rutina de vez en cuando. La programación de actividades agradables de forma conjunta ayudará a la pareja a volver a conectar y a pasar tiempo juntos de calidad, no solo compartiendo espacio. La actividad consiste en que cada miembro realice una lista con las actividades que más le apetezca hacer con el otro y así poder escoger entre ambos qué plan hacer.

5. Gestión del tiempo en pareja

La pareja como cualquier otro ámbito de vida debemos cuidarla, siendo importante que le dediquemos tiempo aunque tengamos otras obligaciones. Es habitual tener la sensación de necesitar más horas, ya que el día no nos da para todo, y puede que le restemos importancia a aspectos que no valoramos como tan imprescindibles. Es fundamental que reservemos un tiempo para estar a solas con nuestra pareja, para hacer una escapada de fin de semana, ir a cenar o simplemente pasar un tiempo los dos solos en casa, lo importante es dedicarle la atención que merece.

Del mismo modo, que somos padres o empleados también somos pareja y, por tanto, debemos trabajar para que esta continúe favorablemente.

6. Trabajo de la sexualidad

La sexualidad también es un ámbito que puede verse afectado en las relaciones de pareja, una falta de comunicación o falta de conocimiento puede hacer que la relación sexual no sea satisfactoria para uno o para ambos sujetos. Es importante que cada uno exprese cuáles son sus deseos y qué comportamiento le ayudará a disfrutar más de la relación sexual, sin ser necesaria la penetración.

De este modo, iniciamos una nueva manera de vivir la sexualidad, probando conductas excitantes de menor a mayor intensidad, que iremos aumentando progresivamente. La finalidad no es la penetración, sino que los dos integrantes de la pareja disfruten de la relación sexual.

7. Solución de problemas mediante comunicación asertiva

La solución de problemas es una técnica que puede ayudarnos a aumentar la comunicación en situaciones conflictivas y facilitar su resolución. Aunque puede parecer que plantear un problema, puede ser causa de pelea, si lo hacemos de modo adecuado, como ya hemos mencionado con anterioridad, no tiene por qué generar conflicto; es más, afrontar la situación es la única manera de conseguir solucionarla.

El proceso es el propio de la técnica de solución de problemas empleada para un solo sujeto, solo que en este caso será preciso que intervengan los dos miembros de la pareja. Primero debemos determinar cuál es el problema que requiere solución, definiendo todas las características vinculadas a él, para que así nos sea más sencillo realizar el segundo paso que consiste en hacer una lluvia de ideas de las diferentes alternativas para solucionar la situación problemática. Una vez decidido entre los dos qué solución aplicar, se hace un seguimiento para observar si se produce o no mejora.

8. Entrenamiento en discusión constructiva

Para lograr que la discusión sea eficaz y útil es esencial hacerlo correctamente. Si nos sentimos intranquilos, muy nerviosos, que no seremos capaces de discutir con calma, escuchando a nuestra pareja y expresando nuestras opiniones con respeto, es mejor cortar o evitar la discusión y volver a iniciarla cuando realmente nos veamos preparados y predispuestos a ello. Para frenar una discusión que estamos viendo que solo empeora la situación, puede servir utilizar una palabra clave que cuando la digamos suponga el fin de la disputa.

Posteriormente, ya con más calma, retomaremos la discusión, cuando hayamos tenido tiempo de reflexionar, aclarar nuestras ideas, y pensar qué queremos decir.

¿Quieres acudir a terapia de pareja?

Si te interesa disponer de asistencia psicológica para parejas, contáctanos.

En UPAD Psicología y Coaching te podemos atender tanto desde la psicoterapia individualizada como desde la terapia de pareja y la sexología. Las sesiones pueden ser realizadas en nuestro centro ubicado en Madrid, o de manera online.