Tópicos Amistad Emoción Sociedad

Las 8 ventajas y beneficios de la soledad


Al contrario de lo que algunos piensan, en ciertas situaciones la soledad puede resultar positiva en la vida de las personas. Es en nuestros momentos de soledad donde podemos darnos el tiempo necesario para internalizar las situaciones de la vida que nos afectan de cualquier manera.

Eso sí, hay que tener en cuenta que en exceso resulta contraproducente, y que lo ideal es que seamos capaces de manejar nuestra vida entre los momentos justos y necesarios de soledad, como también ser capaces de relacionarnos adecuadamente con nuestros semejantes.

En este artículo vamos a indagar acerca de las ventajas de la soledad para nuestra vida, siempre teniendo en cuenta que se trata de una conducta que debemos controlar en pro de nuestro bienestar mental.

¿Qué beneficios puede aportarnos la soledad?

En el siguiente listado podremos encontrar de manera clara y precisa las ventajas de la soledad en los distintos aspectos de la vida cotidiana.

1. Regula nuestra energía

Estar constantemente en situaciones sociales puede resultar bastante agotador para nuestra mente y nuestro cuerpo, sobre todo si tenemos una tendencia a la introversión.

Los momentos de soledad nos resultan útiles para dale a nuestro organismo un descanso necesario, hacer un "reset" mental y centrarnos en aquello que nos interesa sin tener nuestro foco atencional secuestrado por las exigencias del aquí y ahora (dado que las interacciones sociales requieren que estemos centrados en ellas en todo momento y prestemos atención incluso a sus aspectos más triviales.)

2. Nos ayuda a la reflexión

Los momentos de soledad nos dan la oportunidad de conectar con nuestros pensamientos de una manera más íntima. Es decir, si aprovechamos nuestra privacidad para hacer un ejercicio de reconocimiento personal seremos capaces de entender por qué algunas situaciones nos hacen sentir ciertas emociones.

En consecuencia, conseguiremos mejores estilos de afrontamiento para nuestra vida diaria, tomando en cuenta que cuando reconocemos nuestras emociones por medio del proceso de reflexión actuamos más asertivamente en nuestra cotidianidad.

Soledad

3. Refuerza la empatía

Por contradictorio que pueda parecer el tener momentos de soledad nos hace personas más empáticas. Cuando pasamos ratos a solas conectamos mejor con nuestros sentimientos y aprendemos a valorarlos más.

Esta valoración de nuestra propia persona suele extrapolarse hacia los demás, y permite que nos pongamos en el lugar del otros por un momento, para entender que en ocasiones ellos también necesitan momentos de tranquilidad en su vida.

Del mismo modo, si hemos pasado por un momento de confrontación o de choque de intereses con alguien más, dejar de discutir y alejarse durante unos minutos es una estrategia útil para no dejarse llevar por la frustración y el enfado de un modo poco constructivo.

4. Goce personal

La soledad no es sinónimo de aburrimiento, por el contrario, en ella podemos disfrutar realizando actividades que son de nuestro agrado y que no necesariamente tienen que gustarle a nuestro grupo social.

Por ejemplo, si te gusta ver películas de un género que no es el favorito de tus amigos, puedes tomarte un fin de semana libre para ti y disfrutar de una maratón de estas películas.

5. Mejora el rendimiento personal

Cuando buscamos aumentar nuestra productividad y eficiencia, la soledad puede resultar una gran aliada. Las personas que pasan la mayor parte del tiempo rodeadas de otras personas por lo general disponen de poco tiempo para realizar sus tareas personales.

6. Evita los apegos emocionales

Cuando aprendernos a disfrutar de nuestros momentos a solas, sin la ansiedad que representa tener la aprobación social de los demás, estamos disminuyendo las probabilidades de apegarnos emocionalmente a alguna otra persona de manera que se cree dependencia.

Durante los momentos de soledad podemos encontrar la autovaloración adecuada, lo que representa un factor protector ante cualquier tipo de apego emocional extremo.

7. Nos hace personas más autónomas

Cuando estar en soledad no representa ningún problema para nosotros, podemos llegar a ser más determinantes por nuestra propia cuenta. Esto se traduce en un buen nivel de independencia personal.

Los sujetos que no tienen problemas con estar solos, tampoco los tienen para realizar las tareas de su cotidianidad; incluso pueden llegar a descubrir nuevos métodos de planificación estratégica personal para realizarlas de una forma más estructurada y ordenada.

8. Nos ayuda establecer mejores vínculos sociales

Por contradictorio que pueda parecer, la soledad resulta eficaz en el momento de establecer relaciones sociales de calidad con nuestros semejantes.

Los sujetos que no dependen de un grupo social para sentirse realizados son más selectivos al momento de escoger con quienes se relacionan. Por eso, mentener la individualidad y respetar el espacio y la privacidad de ñas personas hace que las dinámicas grupales sean más sanas y funcionales.

La soledad es un arma de doble filo

Es importante tener presente que a pesar de todos los beneficios que puede representar la soledad para las personas, esta también puede ser contraproducente en algunos aspectos esenciales en la vida de los sujetos.

El ser humano es una especie gregaria, Y por lo tanto requiere de la interacción con otros sujetos de su misma especie para lograr la maduración adecuada en las diversas áreas de su vida.

Los individuos que se aíslan mucho del mundo social, por lo general, tienen una probabilidad de éxito bastante limitada y menor capacidad de contar con una red siocial de ayuda y apoyo. Independientemente del talento o las capacidades que puedan tener no consiguen trascender en sus proyectos.

Si logramos entender que la soledad es buena consejera, pero que no debemos abusar de ella, entonces estaremos listos para aprovecharla de la mejor forma posible.

Cuando hayamos comprendido lo anterior, podremos convertirnos en mejores personas y lograr cultivar las amistades y relaciones sociales que nos hacen falta en nuestra vida, según nuestras aspiraciones e intereses.