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Las 8 fases de la meiosis y cómo se desarrolla el proceso


Algo maravilloso de la vida es cómo una única célula puede dar origen a todo un organismo. Estoy hablando del nacimiento de un nuevo ser vivo mediante la reproducción sexual. Esto es posible por la unión de dos células especializadas, llamadas gametos (ej. óvulo), en la fecundación. Lo sorprendente es que permite transmitir información de los dos progenitores, por lo que la nueva célula tiene un material genético diferente. Para conseguir esto es necesario un sistema diferente de proliferación a la mitosis, que recordar que su resultado eran células idénticas. Para este caso, el método utilizado es la meiosis.

En este artículo veremos cuáles son las fases de la meiosis y en qué consiste este proceso.

Formando células haploides

En el caso de los humanos, las células son diploides, lo cual quiere decir que tienen, cada una de ellas, dos copias por cromosoma diferente. Es fácil; los humanos tenemos 23 cromosomas diferentes, pero al ser diploides, en realidad tenemos 46 (una copia de más por cada una). Durante las fases de la meiosis lo que se consigue son células haploides, es decir, solo presentan un cromosoma por tipo (23 en total).

Al igual que pasa en la mitosis, la interfase está presente para preparar la célula para su inminente división celular, aumentando su tamaño, replicando el contenido genético y fabricando las herramientas necesarias. Esta es la única similitud de los dos procesos, ya que a partir de aquí todo cambia.

Dos divisiones consecutivas: fases de la meiosis

La meiosis presenta las mismas cuatro fases que la mitosis: profase, metafase, anafase y telofase; pero no se suceden de la misma manera. Además, la meiosis realiza dos divisiones celulares seguidas, lo que explica que su resultado sean cuatro células haploides. Por este motivo se habla de meiosis I y meiosis II, según de qué partición se hable; y en realidad son 8 fases de la meiosis, 4 por cada división.

Antes de continuar, hay que comprender dos conceptos claves. El primero es el de cromosomas homólogos, y hace referencia a la pareja de cromosomas por hueco. El segundo es cromátidas hermanas, que consiste en el resultado de la duplicación que se ha hecho de un cromosoma durante la interfase.

Meiosis I

Durante la profase I, los cromosomas homólogos están muy próximos, lo que permite que se “intercambien” partes entre ellos, como si estuvieran cambiando cromos. Este mecanismo sirve para generar más diversidad genética en la descendencia. Mientras, se degrada el núcleo y se genera la vía de transporte de los cromosomas: el huso mitótico.

La metafase I ocurre cuando los cromosomas son unidos al huso mitótico. Seguidamente entra en la anafase I que es cuando estos son transportados a polos opuesto. Pero en esta ocasión, lo que se separa son los cromosomas homólogos y no las cromátidas hermanas, cosa que ocurre en la mitosis. Una vez separados, empieza una rápida telofase I, donde solo ocurre la citocinesis, es decir, la separación en dos células. Sin tiempo a más, estas nuevas células entran en una segunda división celular.

Meiosis II

En este momento de las fases de la meiosis tenemos dos células diploides, pero las parejas de cromosomas son las réplicas (salvo por las partes intercambiadas durante la profase I) y no la pareja original, ya que lo que se ha separado son los cromosomas homólogos.

Como se trata de una nueva división celular, el ciclo es el mismo con alguna diferencia, y esta fase se parece más a lo que ocurre en una mitosis. Durante la profase II se vuelve a formar el huso mitótico para que en la metafase II se una a los cromosomas por su centro y, ahora sí, durante la anafase II se separa a las cromátidas hermanas hacia polos opuestos. Durante la telofase II, se forma el núcleo para contener el contenido genético y se produce la separación de las dos células.

El resultado final son cuatro células haploides, ya que cada una solo tiene una copia por cromosoma. En el caso de los humanos, por este mecanismo se generan los espermatozoides o el óvulo, dependiendo del género, y estas células contienen 23 cromosomas, a diferencia de las 46 cromosomas del resto de células (23x2).

Reproducción sexual

El objetivo que se ha alcanzado a lo largo de las fases de la meiosis es el de generar unas células haploides, llamadas gametos, que pueden originar un nuevo organismo. Este es el fundamento de la reproducción sexual, la capacidad de que dos individuos de la misma especie puedan tener descendencia emparejando su contenido genético.

Por esto es lógico que estas células sean haploides, para que en el momento de la fecundación, que es la unión de los dos tipos de gametos (en el caso humano del espermatozoide y el óvulo), se genere una nueva célula diploide cuyo material genético está formado por el emparejamiento de los cromosomas proveniente de cada gameto.