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Sonambulismo: el rey de los trastornos del sueño


Hoy hablamos sobre sonambulismo. ¿Quién no ha oído hablar alguna vez acerca de personas que caminan, hablan o se sientan solas cuando están durmiendo? Frecuentemente se cuentan historias y anécdotas sobre uno o varios integrantes del círculo familiar que han llegado a caminar solos por casa queriendo abrir puertas o ventanas, o que mientras dormían hablaban o "llamaban" a conocidos.

Además, tras estos episodios, cuando a la mañana siguiente se le comenta lo ocurrido a la persona protagonista del evento, es raro que esta recuerde algo. Lo cierto es que el sonambulismo, también conocido como noctambulismo, resulta tan extraño que ha quedado envuelto en una bruma de rumorología y mitos (como la creencia de que es recomendable no levantar al sonámbulo). Este breve artículo pretende aclarar dudas sobre este fenómeno.

Sonambulismo: definición y síntomas

Para Navarro y Tortajada (1994) “el sonambulismo es un trastorno del sueño generalmente benigno que se caracteriza por breves episodios de deambulación que aparecen durante el sueño de ondas lentas (cuarta fase), casi en el primer tercio de la noche”. Estos episodios que suelen durar desde 40 segundos a 40 minutos, pueden incluir casi cualquier tipo de conducta o expresar palabras o frases incoherentes o muy claras.

En cuanto a los síntomas, Navarro y Tortajada nos dan las siguientes características acerca de la conducta de la persona sonámbula:

  • Pueden levantar las sábanas, acomodarlas y volverse a acostarse y dormir
  • Levantarse y caminar por la habitación o fuera de ella
  • Abrir los ojos durante el sueño
  • Actividad motora torpe
  • Tocar instrumentos musicales
  • Beber líquidos, etc.

Aparición del sonambulsmo

El sonambulismo es, por lo tanto, un trastorno del sueño, ya que supone una alteración del comportamiento normal durante esta fase del día a día y puede perjudicar el bienestar del individuo. Pero, más allá de sus efectos básicos el sonamulismo puede empezar a manifestarse de diferentes maneras.

Se sabe que este trastorno del sueño tiende a presentarse en la niñez con una prevalencia del 20% y su inicios suelen darse entre la edad de 4 a 8 años. Aunque muchos científicos afirman que en la edad adulta es raro encontrar este trastorno, existen datos que corroboran la existencia de este en adultos, tal vez no en un alto porcentaje, pero sí en un grado significativo del 1 al 3%. En personas que lo viven durante la adultez, cabe recalcar que tanto en su sintomatología y etiología se diferencia del sonambulismo propio de la niñez.

En un estudio hecho por el doctor Guiezzepi Plazzi de la Universidad de Bolonia y publicado en la revista Neurological Science se afirma que en los niños de 4 entre 6 años se suele presentar con mayor frecuencia. Concluye también que en algunas personas se da el impulso de mantener relaciones sexuales durante un evento de sonambulismo, (a esto se le llama comportamiento sexual sonambulístico, o sexomnia).

Causas del sonambulismo

Al día de hoy no existe una teoría unificada y basada en evidencias sólidas que explique las causas del sonambulismo. Lo que al parecer si está confirmado es que es hereditario: se ha concluido que entre un 70 a 80% de los sonámbulos tienen familiares que han presentado algún trastorno del sueño a lo largo de su vida.

Algunos profesionales de la salud mental indican que el sonambulismo en niños estaría asociado a la fatiga y ansiedad. En lo que se refiere a la etapa adulta esta podría ser asociada con consumo de algún tipo de fármacos.

Tratamiento del noctambulismo

Al día de hoy no existe un tratamiento específico para este trastorno del sueño. Lo que sí existen son medidas preventivas, las cuales van dirigidas a los niños que lo sufren y a sus padres, que deben estar alertas para que cuando se presente un episodio el sujeto no ponga en peligro su vida.

Si estos episodios han ocurrido tanto en la edad de la adolescencia y adulta los profesionales recomiendan técnicas de relajación, y como técnicas alternativas como hipnosis, yoga, etcétera (siempre y cuando sirva de complementación a una intervención psicológica). Un tratamiento farmacológico es puede ser recomendable si quien lo sufre es un adulto y si así lo indica un médico psiquiatra y de acuerdo a sus indicaciones.

A día de hoy la ciencia sigue trabajando para poder encontrar el origen del sonambulismo. Mientras tanto, seguiremos intrigados ante la conducta de una persona que mientras permanece dormida puede llegar actuar como una persona despierta.

Referencias bibliográficas:

  • Navarro, F. y Tortajada, R. (1994). Psicología Conductual, Volumen 2, Facultad de psicología Universidad de Málaga y Valencia.
  • Dee Unglaub Silverthorn, (2009). Fisiología Humana, un enfoque integrado. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  • Caballo, V. (2008). Manual de Modificación y conducta. Ecuador: Facultad de ciencias Psicológicas de la Universidad de Guayaquil.