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Cómo conseguir nuestras metas al empezar una nueva temporada de trabajo


El fin de las vacaciones no tiene por qué ser algo malo; esa frontera temporal que implica iniciar una nueva temporada de “vuelta al trabajo” puede ser un elemento de auto-motivación que, bien aprovechado, nos lo pondrá más fácil para llegar a nuestros objetivos (y para disfrutar por el camino).

Por ello, en las siguientes líneas hablaremos sobre cuáles son esas estrategias e ideas clave que podemos usar para conseguir nuestras metas desde una mentalidad positiva.

Estrategias para llegar a nuestros objetivos en esta nueva temporada

Está claro que el simple hecho de terminar el periodo vacacional y volver al trabajo no va a hacer que rindamos mejor ni que seamos mejores potenciando nuestra auto-motivación; de hecho, algunas personas experimentan todo lo contrario, al tener dificultades por adaptarse al día a día en el contexto laboral.

Sin embargo, si adoptamos las medidas adecuadas, sí podemos lograr que este cambio de rutinas juegue en nuestro favor, haciendo que para nosotros sea un nuevo comienzo en el que aplicar desde el principio todo lo aprendido anteriormente, y un primer escalón en un ascenso hacia las metas que deseamos alcanzar.

En este sentido, a continuación realizaremos un repaso por esas maneras de aprovechar el potencial de este inicio de temporada tras las vacaciones.

1. Asegúrate de dormir todo lo que necesitas el día anterior

Empieza esta temporada asegurándote de que no te faltará energía desde el primer momento; de no ser así, no solo experimentarás malestar, sino que además es muy posible que te desmotives y renuncies a adoptar una dinámica de rendimiento más eficiente y saludable para ti.

Es habitual que tras las vacaciones arrastremos patrones de sueño caóticos que nos lo ponen difícil para empezar a madrugar por las exigencias del trabajo, así que evita que eso te pase preparándote para tu primer día.

2. Haz una lista de tus objetivos y organízalos

En primer lugar, es necesario pasar de las ideas abstractas acerca de los deseos vagos que quieres satisfacer, a objetivos más definidos, que puedan reflejar de manera clara qué quieres lograr. Si no, no serás capaz de visualizar claramente aquello que quieres lograr, y por consiguiente no tendrás la misma motivación para conseguirlo y, por otro lado, la indecisión te paralizará más.

Para evitar que esto último ocurra, trata de hacer un listado de tres a cuatro objetivos que quieras lograr, plasmándolos en frases completas con sujeto y predicado. Asegúrate de que al menos uno de ellos puede ser logrado a medio plazo, en cuestión de meses y no de años, y que otro es a largo plazo, en la escala temporal de los semestres. Luego, ordénalos de más a menos importante, teniendo en cuenta el grado en el que deseas conseguir eso, y el esfuerzo que te supondría.

Vuelta al trabajo

3. Visualiza aquello que quieres lograr

En esta segunda fase, debes visualizar del modo más vívido posible las metas que has seleccionado poder cumplir. Debes hacerlo literalmente: cierra los ojos durante unos tres a cinco minutos y visualiza cómo sería conseguirlo, con todos los detalles sensoriales que puedas recrear en tu mente.

Este puede ser el pistoletazo de salida de motivación para impulsarte a ponerte manos a la obra, pero también puedes repetir esta experiencia arias veces a la semana, para que te ayude a reforzar tu compromiso con esa meta.

4. Divide tus metas en sub-metas

Siguiendo la línea de concretar los objetivos, haz que cada una de las metas quede dividida en unidades muy simples y relativamente cortas, hasta el punto de que en cada uno de los días de trabajo que le dediques a ese proyecto, tengas varias tareas que te acerquen a ese fin.

De ese modo, esas metas a muy corto plazo (cuestión de minutos o de pocas horas) te aportarán la satisfacción de saber que trabajando un poco te puedes sentir bien por tus avances.

Además, para que no caigas en la tentación de “dejarlo para más tarde”, utiliza un tipo de recurso conocido como desencadenantes de la acción: memoriza momentos clave del día que dan inicio a la realización de una tarea, como si fuese un mecanismo automático de tu cuerpo.

Para ello, asocia el inicio de una actividad a la combinación entre un lugar y un momento determinados. Por ejemplo: “cuando llegue a la sala de estar tras desayunar en la cocina iré a mi escritorio y me pondré a ponerme a prueba acerca de lo estudiado ayer usando modelos de examen”.

5. Establece tu nuevo horario para esta temporada

Para mantener tu ritmo de trabajo, combina el paso anterior con una estructura semanal de tareas y rutinas.

Eso sí, asegúrate de que tu horario te permite dedicar el tiempo necesario a comer sin prisas y a dormir las horas suficientes. Más vale dedicar a eso tu tiempo durante esa franja de tu horario que perderlo durante el resto del día por no poder concentrarte por hambre (o malnutrición) y por sueño.

¿Quieres contar con asistencia psicológica profesional?

Como has visto, lograr nuestras metas no es algo tan simple como tener “fuerza de voluntad” o no tenerla. La solución pasa por aprender, entre otra cosas, maneras de relacionarnos con los elementos de nuestro entorno que nos pueden acercar o alejar de nuestros objetivos, así como con las personas que hay a nuestro alrededor.

Y para aprender a hacerlo correctamente, nada es más eficaz que la psicoterapia: los psicólogos trabajamos para entrenar a las personas en la adopción de esos nuevos hábitos y rutinas adaptados a sus necesidades, tras analizar las características de la persona y de las metas que se ha propuesto.

Por ello, si te has planteado buscar ayuda psicológica para conseguir tus propósitos, te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros. En Despertares Psicólogos atendemos a personas de todas las edades, y damos la posibilidad de realizar sesiones de psicoterapia o coaching en cualquiera de nuestros centros repartidos entre Madrid, Getafe, Leganés y Móstoles, o bien de manera online por videollamada.