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Vacío existencial y búsqueda de sentido: ¿qué puede hacer la psicología?


¿Alguna vez has tenido que elegir entre dos o más situaciones y no sabes si la elección que tomaste fue la correcta? ¿Alguna vez te has preguntado qué sentido tiene vivir si vamos a morir tarde o temprano? ¿Alguna vez has experimentado: angustia, culpa o sufrimiento profundo? Si has respondido sí a por lo menos una de estas cuestiones, continua leyendo porque este artículo fue creado para ti.

El título del artículo esboza más que solo conceptos teóricos, pues ejemplifica una definición antropológica y existencial: “El hombre como ser indeterminado y en constante búsqueda de sentido”; sin embargo, **¿es posible encontrar este sentido desde la sicoterapia? **

La búsqueda de sentido como acto humano

Mujeres y hombres estamos siempre orientados hacia algo que nosotros mismos no somos, por ejemplo, estando intencionados hacia algo o alguien; por ello, se habla del sentido cómo característica antropológica, pues el hecho mismo de ser considerado ser humano es ir más allá de nostros mismos, y esta posibilidad de trascendencia es lo que constituye su existencia.

Ahora bien, desde un punto de vista histórico y social, se considera que el ser humano tiene como fin último el ser feliz ¿no es así? Sin embargo, se ha descubierto que lo que el ser humano realmente quiere no es la felicidad en sí misma, sino un motivo para ser feliz, puesto que, en cuanto encuentra este motivo, la felicidad y el placer surgen por sí mismos; la felicidad es una consecuencia.

Así, lo que motiva a mujeres y hombres no es ni la voluntad de placer ni la de poder, sino la voluntad de sentido, y es ésta la que impulsa a la humanidad a perseguir e intentar develar su significado; esto es, salir de sí mismo para encontrarse con un “otro”, como actos de realización y encuentro que fundamentan la felicidad en el ser humano.

No obstante, en lo habitual esta aspiración se disuelve en la búsqueda directa de placer, en lugar de que este se dé, como consecuencia de un acto significativo, el placer se convierte entonces en el objetivo mismo, llevando a las personas a caer en ciclo compulsivo y preocupante. Sabemos que, cuanto más se preocupa por el placer, más se aleja.

Frustración existencial

Es así que, en la actualidad, es más evidente que la población vive inmersa en una frustración existencial, no porque exista mayor cantidad de “vacío”, sino porque los cambios abruptos de la época nos forzan a adecuarnos a la “novedad”, para la cual muchas veces no estamos preparados o ni siquiera sabemos que debemos adaptarnos.

Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, expone que en estos tiempos post-modernos se vive en una frustración existencial en aumento, la cual puede manifestarse a través del aburrimiento, la apatía o la desesperación, siendo estos los primeros síntomas de la expresión del vacío y falta de significado. Así pues, algunas causas del vacío existencial suelen ser la pérdida de instintos (que hacer) y de tradiciones (como hacerlo).

Este aspecto es fundamental permitirnos su reflexión, pues, contrariamente a los animales, los seres humanos no estamos limitados a nuestros instintos, pero también, en la actualidad carecemos de tradiciones y costumbres que nos digan como hacer las cosas. Así pues, a falta de aquello que nos diga cómo debemos ser y de aquello que nos diga cómo hacer las cosas, parece que en el fondo ya no sabemos lo que queremos realmente, razón por la que terminamos haciendo lo que otros hacen o haciendo lo que los demás nos dicen que debemos hacer.

Además, se debe considerar un tercer punto acerca del vacío o frustración existencial, y este es la angustia. Si estamos en una época de vacío, ¿tiene sentido nuestra vida? Aquí surge una dicotomía interesante: la vida tiene sentido, pero este sentido no se puede dar, sino que debe ser descubierto, pues si el sentido fuera dado o inventado se produciría un sentido subjetivo, un absurdo.

El ser humano, cuando no muestra habilidad para develar o crear sentido a su vida, huye de la sensación del sin-sentido: cree que es algo absurdo o que es algo subjetivo. Sin embargo, el sentido no solo debe encontrarse, sino que afortunadamente es posible descubrirlo. ¿Pero cómo?

Pues bien, la consciencia es pieza clave, pues será ésta la que dotE de dirección la búsqueda de sentido. Pero seamos precavídos, porque la misma puede engañar al ser humano sobre cuál es su propio sentido, ya que no sabremos con absoluta certeza si realmente lo hemos encontrado o no: estamos condenamos a la incertidumbre.

Búsqueda de sentido

¿Qué puede hacer la psicoterapia para ayudar a encontrar sentido?

Como he señalado a lo largo de este artículo, el sentido no puede ser proporcionado por nadie y esto incluye, por supuesto, al psicólogo, psiquiatra, médico o psicoterapeuta, ya que es una tarea personal. No obstante, se puede hacer notar al consultante que la vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia, ya que el hecho de no tener certezas es lo que nos permite actuar con genuina libertad.

Al respecto de la psicología, los temas de sentido se fundamentan desde la fenomenología, porque no puede existir una emisión de juicios ni de falsa moralidad ante cualquier situación; por el contrario, se enfoca mucho más en la experiencia y el valor que designa cada persona a las circunstancias que le toca vivir, puesto que el ser humano tiene la capacidad de encontrar significado a sus vivencias, “un sentido”.

La psicología, como la medicina, sabe que hace falta “echar mano” de la filosofía, ya que ante la falta de sentido y los cambios radicales en nuestros días, la carencia de objetivos, el aburrimiento, la falta de sentido y de propósito requieren más que interpretación e instrucciones técnicas, y el propósito se vuelca en cultivar un “filosofar personal” como capacidad de mirarse a sí mismo y posibilitar un pensamiento reflexivo que invite al consultante desde lo propio a saberse capaz y libre de responder a las preguntas que la vida le hace.

Ahora bien, ¿por qué la vida tiene sentido a pesar de todo? Desde esta perspectiva, la vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia y aun con limitaaciones de cualquier tipo, porque los seres humanos estamos sustentados en dos pilares antropológicos y existenciales, la libertad y la responsabilidad, los cuales posibilitan hacer frente a cada obstáculo de la vida. Lamento desilusionarlos, pero así es, somos seres libres porque somos seres limitados, somos finitos, somos seres errantes, y es ante tal posibilidad que debemos sabernos en permanente capacidad de elección.

Finalmente, no se trata de dar respuestas a cada consultante, sino de posibilitar su habilidad para responderse a sí mismo, para conformar su destino.

Así pues, el psicólogo especialista en estas áreas de atención te acompañará no solo como testigo de tu capacidad para responder, sino también como un apoyo y sólido soporte en el cual podrás sostenerte mientras experimentas la angustia ante la elección, la renuncia, y por supuesto, ante la libertad a la que, como persona, estás condenado/a; y es que es gracias a este acompañamiento, a este mantenerse en el cómo de la experiencia, que se puede conocer y comprender desde dónde la persona “se elige y se transforma” permitiendo identificar aquella perspectiva que pudiera limitar su horizonte de sentido, por ejemplo, a partir de lo aprendido, de sus creencias, de sus juicios, de sus temores más profundos o de aquellos hábitos que lo han conformado.

El ser humano puede anteponerse a estas limitaciones y así, desde esa libertad y habilidad de responder, es que puede conformar su destino. La psicoterapia, por lo tanto, puede considerarse como posibilidad de sentido, pues muestra al consultante como transformar la desesperanza en un triunfo (V. Frankl, 2003).

Si despues de lo que acabas de leer te han surgido más o nuevas preguntas y cuestionamientos, qué maravilla: se ha logrado el cometido, pues esta es una invitación reflexiva y filosófica, siendo las preguntas el primer paso del recorrido. Si consideras que las situaciones actuales en tu vida te plantean más preguntas a las que no sabes que y como responder y deseas afrontar este desafío, puedes ponerte en contacto conmigo para poder así intentar develar juntos esta experiencia en aras de un Sentido.