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Trastornos psicóticos en la infancia: características, tipos y síntomas


Los trastornos psicóticos componen unos trastornos mentales caracterizados principalmente por causar ideas y percepciones inusuales, por lo que la pérdida de contacto con la realidad es bastante llamativa. Entre los principales síntomas cabe destacar las alucinaciones y los delirios y, aunque existen más investigaciones sobre casos desarrollados en la edad adulta, también pueden comenzar en la infancia.

Los trastornos psicóticos en la infancia se incluirían dentro de la clasificación general de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. No obstante, hay una serie de diferencias de este tipo de casos con respecto a los que se desarrollan en la etapa adulta por lo que es conveniente hablar sobre ello y explicar sus características.

En este artículo veremos cuáles son las principales características de los trastornos psicóticos en la infancia, con el fin de poder distinguirlos de aquellos que se desarrollan en la adultez.

Los trastornos psicóticos y sus características

En los primeros casos de esquizofrenia, diagnosticados por Bleuler y Kraepelin, se pudo observar un inicio en la infancia y/o la adolescencia, siendo Mahler, quien unos años después, llegó a realizar una descripción sobre los trastornos psicóticos en la infancia bajo el nombre de “psicosis infantil simbiótica”, caracterizada por ser una fusión somática y psíquica de carácter alucinatorio y omnipotente con la madre, lo que implicaría por tanto una negación de una frontera común entre dos sujetos separados físicamente.

En la actualidad, no existe una categoría específica para los trastornos psicóticos en la infancia dentro de las clasificaciones internacionales, sino que este tipo de casos se incluirían dentro de la clasificación general de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. Sin embargo, hay una serie de diferencias de este tipo de casos con respecto a los que se desarrollan en la etapa adulta, por lo que vamos a hablar sobre ello próximamente.

La sintomatología positiva

Dentro de la sintomatología positiva de los trastornos psicóticos en la infancia cabe destacar los delirios que, aunque suelen ser menos elaborados que en el caso de los adultos, van adquiriendo un mayor grado de sistematización a medida que el niño va creciendo. Los delirios más comunes en la infancia suelen ser de temática persecutoria, aunque también se dan con bastante frecuencia las ideas delirantes somáticas o de hipocondría, las de regencia, las extravagantes y, por último, las de grandeza.

Por otro lado, las alucinaciones también suelen ser bastante frecuentes, aunque también tengan un menor grado de elaboración que las que suelen darse durante la etapa adulta. Dentro de esta categoría, podemos destacar las alucinaciones auditivas y también las visuales (estas últimas aparecen en menor medida que las primeras). Por otro lado, también podemos encontrar alucinaciones no afectivas, alucinaciones relacionadas con órdenes, visuales y acerca de voces que conversan.

Otros de los síntomas positivos más característicos dentro de los trastornos psicóticos en la infancia son la desorganización del habla, cuando el niño muestra un lenguaje ilógico, incomprensible e incoherente; la desorganización del pensamiento, cuando muestra agresividad, inquietud y falta de autocuidado; por último, síntomas catatónicos, que son una serie de alteraciones motoras por defecto o incluso por exceso, o muestra unas posturas corporales poco comunes.

También es frecuente que muestren emociones que no se encuentran en concordancia con la situación o que haya un empobrecimiento emocional, al expresar muy pocas emociones.

La sintomatología negativa

Dentro de los síntomas negativos de los trastornos psicóticos en la infancia conviene destacar la existencia de un lenguaje escaso o pobre para su edad, algunos comportamientos desadaptativos, aislamiento, poca integración social con otros niños por una dificultad a la hora de establecer y/o mantener relaciones, resonancia afectiva y poca expresividad, apatía, abulia o anhedonia, entre otros.

Cuando un niño sufre algún trastorno psicótico es común que esté experimentando un notable deterioro en el funcionamiento que le corresponde en función de su edad o su etapa del desarrollo, ya que se suele desarrollar una grave perturbación de la organización de su personalidad, por lo que se da una obstaculización de la comprensión de la realidad, entre otras consecuencias que requieren atención profesional.

Psicosis en niños

¿Cómo son los trastornos psicóticos en la infancia?

Los trastornos psicóticos en la infancia está compuestos por una serie de síntomas, ya sean positivos o negativos, como los que vimos anteriormente y estando caracterizados fundamentalmente por el hecho de que el niño que padece alguno de ellos experimente una alteración notable en la percepción de la realidad, y también en las emociones y en sus pensamientos.

Por ello, es preciso que se trate cuanto antes y se opte por un tratamiento integrado o multimodal (psicoterapia, psicofarmacología e incluso psicopedagogía) con el fin de establecer un modelo terapéutico a medio y a largo plazo con el fin de alcanzar una estabilización de los síntomas y de las conductas disruptivas, así como también para ayudar al niño a que desarrolle unos niveles de funcionamiento aceptables.

Cabe destacar que, a día de hoy, no se han encontrado unas causas únicas o exactas para el desarrollo de los trastornos psicóticos en la infancia. No obstante, varios expertos advierten de la existencia de una serie de factores a tener en cuenta que, dándose en combinación, pueden favorecer su desarrollo en la infancia: factores genéticos, historia familiar de psicosis, crecer en un ambiente negativo, vivir experiencias negativas, consumo temprano de alcohol y/o drogas, algunos problemas o complicaciones durante el embarazo, algunas anomalías en la estructura y en algunas funciones cerebrales, etc.

A continuación, explicaremos brevemente algunos de los trastornos psicóticos más comunes durante la infancia.

1. Brote psicótico agudo

Uno de los trastornos psicóticos en la infancia sería el brote psicótico agudo, en el que es común que se detecte un lenguaje verborreico y desbordante, habiendo además una comunicación sin sentido aparente e inconexa.

En este tipo de casos, los síntomas más comunes son los delirios y las alucinaciones, estando además caracterizado por presentarse durante un periodo de tiempo más corto que en otro tipo de trastornos psicóticos (1 mes de duración aproximadamente frente a otros trastornos que suelen durar más de 1 mes).

2. Psicosis disarmónica

La psicosis disarmónica podría llegar a desarrollarse a partir de los 4 años de edad y está caracterizada por la muestra de posturas poco comunes y nada armoniosas (p. ej., quedarse el niño quieto en una postura que dé la sensación de que está petrificado). También es común que existan algunos déficits en ciertas áreas del aprendizaje, en el esquema corporal, dificultades a la hora de ubicarse en el tiempo y en el espacio, así como también ciertas dificultades relacionadas con el lenguaje y la lateralidad.

3. Psicosis deficitaria

En este caso de las psicosis de expresión deficitaria, se ha observado que cursan con un déficit cognitivo y también en el aprendizaje. Además, es común que exterioricen una angustia psicótica y que muestren una serie de conductas impulsivas y de características autoagresivas, así como también cierta disociación a nivel psicológico. En este tipo de casos, al llegar a la adolescencia se ha podido observar que es bastante frecuente que lleguen a presentar una serie de episodios de delirio polimorfo, caracterizados por una asociación de ideas delirantes de una naturaleza diversa.

4. Esquizofrenia en la adolescencia

La esquizofrenia en la adolescencia, también conocida como esquizofrenia precoz, es aquella que suele comenzar a desarrollarse antes de los 13 años de edad. En este tipo de casos suelen darse síntomas característicos de la esquizofrenia en la edad adulta como puede ser la sintomatología positiva (p. ej., alucinaciones, delirios, etc.), así como también de la negativa (p. ej., empobrecimiento de los rendimientos y de algunas capacidades del sujeto como pueden ser los síntomas negativos de los trastornos psicóticos que mencionamos anteriormente).

5. Síndrome de psicosis atenuado

El síndrome de psicosis atenuado es un trastorno que se encuentra ubicado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) dentro de la Sección III (Afecciones que necesitan más estudio), por lo que es importante incluirlo aquí.

Este síndrome está compuesto por una serie de síntomas que son característicos también de la esquizofrenia (p. ej., un discurso desorganizados, alucinaciones, delirios, etc.); sin embargo, en el caso del síndrome de psicosis atenuado estos síntomas se dan durante un menor tiempo de duración y tienen unos menores niveles de gravedad. Además, en este tipo de casos las personas que lo sufren suelen tener un mayor grado de introspección y de conciencia del problema, aunque siguen siendo lo suficientemente notables como para causar cierta angustia e incluso incapacidad clínica.

6. Síndrome límite en la infancia o Trastorno múltiple del desarrollo

Otro de los trastornos psicóticos en la infancia que conviene comentar es el síndrome límite, también conocido como trastorno múltiple del desarrollo, caracterizado por una serie de afecciones a diferentes niveles.

En este síndrome suelen darse una serie de dificultades a nivel social, por lo que sus relaciones sociales pueden verse afectadas, dando paso al aislamiento; ciertas dificultades a la hora diferenciar la fantasía de la realidad y también a la hora de organizar los propios pensamientos; problemas para regular la ansiedad, actos de impulsividad o dificultades para concentrarse, entre otros.

Estados mentales de alto riesgo

El nombre de estados mentales de alto riesgo se ha utilizado para referirse a aquellos síndromes que, una vez detectados, señalan un riesgo de evolución hacia los trastornos psicóticos en la infancia, siendo inevitable su aparición en algunos casos aunque sigue siendo importante un tratamiento por parte de un equipo profesional cuanto antes con el fin de facilitar las herramientas tanto a los padres como al niño para que pueda tener una vida plena.

Algunos expertos que han investigado sobre os estados mentales de alto riesgo han establecido 3 subcategorías:

  • En la que existe un historial familiar de psicosis.
  • Historial en el niño de síntomas psicóticos limitados y durante un tiempo breve.
  • Existencia de síntomas psicóticos a unos niveles bastante atenuados.