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Otto Gross: biografía de este psicoanalista austríaco


Otto Gross fue una psiquiatra que dio sus primeros pasos siendo discípulo de Sigmund Freud y aportando varias teorías al psicoanálisis.

A pesar de ello, tenía unas ideas un tanto controvertidas para aquella época, siendo considerado como un anarquista, lo que supuso que fuera excluido de la escuela freudiana, así como otra serie de problemas para él.

Tuvo una serie adicción a varias drogas, lo que desencadenó que fuera ingresado en varios psiquiátricos. También llegó a ser tratado por el psicoanalista Carl Jung, a petición de Freud.

En esta biografía de Otto Gross veremos una breve biografía sobre este psiquiatra que llegó a levantar toda clase de polémicas por su manera de pensar y por sus métodos terapéuticos poco convencionales.

Breve biografía de Otto Gross

Otto Hans Adolf Gross, más conocido como Otto Gross, nació el 17 de marzo de 1877 en Giebing, una ciudad de Austria. Aunque hay autores que afirman que nació en una ciudad de Ucrania llamada Chernovtsi debido a que su familia provenía de este país.

No tenía hermanos, y su padre, Hans Gross, fue el primer fiscal de aquella ciudad en la que residía junto a su familia, quien ha sido considerado como un pionero en el campo de la criminología moderna. Unos años más tarde la familia se mudó a Graz, la segunda ciudad más grande de Austria, donde el padre de Otto Gross asumió el cargo de director del recién fundado Instituto de Criminalística.

Otto Gross recibió una estricta educación por un padre autoritario que estaba obsesionado con que el único hijo que tenía siguiera sus pasos. Debido a las altas exigencias de su padre, siempre fue un alumno muy estudioso, con unas calificaciones de sobresaliente. Cuando terminó el bachillerato decidió continuar con sus estudios ingresando en la facultad de medicina de la Universidad de Viena.

Estudios de medicina en Viena

Durante sus años como estudiante universitario fue un alumno bastante tímido, retraído y muy poco sociable; centrado exclusivamente en sus estudios, por lo que no hizo apenas amigos durante su etapa en la universidad.

Tras licenciarse en medicina, comienza a trabajar como médico en la marina mercante y, tras unos años de trabajo, conoció a Sigmund Freud, que acababa de publicar su obra sobre el análisis de los sueños y le había ofrecido la oportunidad de trabajar como su asistente.

Conocidos de ambos comentaron que Freud y Gross congeniaron muy bien al principio. Incluso Freud ayudó a Gross para que continuase formándose de cara a trabajar como docente en un futuro, de manera que Gross logró doctorarse en psicopatología en la Universidad de Graz, siendo Freud el supervisor de su tesis doctoral.

En 1902 realiza un intento de sistematización de la psicología al publicar un una obra que titula “La función cerebral secundaria”, obra a la que Carl Jung dedicó un capítulo de su obra acerca de su definición sobre tipos psicológicos 18 años más tarde.

Etapa como paciente de Carl Jung

Freud llegó a contactar con Jung cuando ambos tenían una relación amistosa, para pedirle que tratara psicológicamente a Otto Gross debido a que este tenía problemas de adicción a la cocaína, el opio y la morfina, a los que se había comenzado a enganchar cuando fue médico en la marina, por lo que estaba sufriendo serios problemas.

Carl Jung

Jung diagnosticó a Gross, en primera instancia, una neurosis obsesiva y, posteriormente, tras haber realizado más sesiones de terapia con él, le diagnosticó demencia precoz. Sin llegar a completar el tratamiento con Jung, Gross se escapó saltando el muro del hospital psiquiátrico donde estaba interno.

A colación de esto, hay una película titulada “Un método peligroso” (A Dangerous Method), donde aparecen fragmentos de las sesiones de terapia de Gross como paciente de Jung, así como también de interacciones entre Freud y Jung.

Estancia en Múnich

Siguiendo la recomendación de Freud, en el año 1906, Gross se muda a la ciudad de Munich (Alemania) para trabajar con Kraepelin en su clínica de psiquiatría.

En la ciudad muniquesa Gross entró en contacto con la bohemia anarquista, que por aquellos años tenía en Múnich su centro neurálgico, en unos años muy convulsos que precedieron a la Primera Guerra Mundial.

En el bando contrario se encontraba una alianza que se componía por la oligarquía industrial, financiera, agraria y el estamento militar, caracterizados por formar un bloque muy compacto, formando la estructura estatal del Imperio. Esos hombres ejercían un poder dictatorial que, junto a la industrialización en continuo crecimiento marcaron la necesidad de que se desarrollara una diversificación del conocimiento y una serie de habilidades que ello llevaba consigo.

Asimismo, el gran crecimiento constante del número de habitantes en las ciudades conllevaba el aumento de la complejidad y diversidad a nivel social, lo que propició que se descompusiera la estructura social y política anteriormente establecida, de manera que afloraron unas disidencias entre los jóvenes recién surgidas que alzaban su voz a través de nuevas maneras de expresarse y con distintos modos de vida. Estos fueron los tiempos de gloria para los integrantes de la bohemia alemana.

Dentro de este marco cultural y social, las teorías de Freud acerca de la relevancia del inconsciente del ser humano y la sexualidad habían abierto un mundo de posibilidades para poder abordar terapéuticamente el sufrimiento interior de las personas y, al ser una disciplina reciente, dio pie a diversas interpretaciones.

Entre ellas estaba la de Gross, que utilizó esta teoría freudiana como elemento central para hacer una crítica hacia la cultura dominante, de forma que según esta teoría ese conflicto que había entre lo propio y lo ajeno, habiendo sido impuesto por la familia y el Estado, era la raíz del conflicto interior.

Gross criticaba que el Estado en el que vivía, era el causante de promulgar que imperase un modelo familiar en el que el padre debía ser autoritario dentro de su familia, por lo que él consideraba que eran los responsables del sufrimiento personal. Esto podría estar relacionado con el hecho de haber tenido un padre estricto y autoritario.

El caso de Sophie Benz

Sophie Benz era una paciente de Otto Gross que no había podido recuperarse de un trauma a raíz de haber sufrido una violación. Tras cierto tiempo acudiendo a terapia con Gross, un día se suicidó por envenenamiento, siendo la segunda paciente de Gross que lo hacía.

Este trágico suceso supuso que acusaran a Gross de negligencia médica, por lo que se dictó una orden de búsqueda y captura contra este psiquiatra.

Entonces Gross acaba sometiéndose a tratamiento psiquiátrico volviendo a su país, aunque no termina dicho tratamiento y decide huir a Suiza. Allí hace un intento de montar una universidad de enseñanza libre. Sin embargo, su proyecto fracasa por ser acusado de haber estado implicado en una serie de actividades de contrabando en el país, por lo que termina huyendo a Munich y luego a Berlín.

Etapa en Berlín

Otto Gross llega a esta ciudad en el año 1913 y se instala en la casa de Franz Jung, un escritor bohemio con quien acabaría manteniendo una estrecha relación que duraría varios años.

Junto a Franz Jung llegó a publicar una revista titulada “Die Aktion” que trataba sobre la psicología individual, donde intentan exponer los problemas económicos y culturales de la época. Sin embargo, este proyecto terminaría fracasando más adelante a raíz de la detención de Gross y por el comienzo de la Primera Guerra Mundial.

A pesar de ello, consiguió publicar una gran bloque de trabajos, entre los que destacan los siguientes: “Observaciones sobre una nueva ética”, “Cómo superar la crisis cultural”, "El psicoanálisis de Ludwing Rubiner”, “Los efectos de la colectividad sobre el individuo” y “El psicoanálisis o nosotros los facultativos”. Durante aquellos años también publicó una obra suya conocida como “Sobre el conflicto y la relación”.

Detención e ingreso psiquiátrico

Por una orden de detención de su padre, Hans Gross, quien está al corriente de que su hijo reside en Berlín, dos hombres se presentan en casa de su amigo Franz Jung, llevándose a Otto Gross, para trasladarlo a un hospital psiquiátrico de Austria.

Con la ayuda de un informe médico, escrito por Carl Jung, en el que certificó que padecía una enfermedad mental grave de difícil curación por la que necesitaba ser ingresado para estar bajo supervisión médica, el padre consiguió su objetivo de mantener a su hijo bajo vigilancia y supervisión. Por ello, Gross es sometido a la tutela por locura, siendo asignada a su padre.

Entretanto, Franz Jung y otros colegas se involucraron en una campaña con el fin de liberar a Otto Gross, editando ejemplares en la revista “Die Aktion” donde se centraron en los conflictos entre padres e hijos explicados en clave psicológica, una disciplina que había llegado a consolidarse en aquella época, siendo considerado como un conflicto generacional de la modernidad de primer orden.

La presión ejercida por sus amigos contra el padre de Otto Gross acaba dando sus frutos, por lo que el padre termina declarando que su hijo había ingresado en la clínica psiquiátrica de manera voluntaria. Así que sus amigos van a recoger a Gross.

Sin embargo, su liberación duraría poco tiempo por el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, momento en el que Franz Jung se presentó como voluntario de guerra. Al mismo tiempo Otto Gross se traslada de nuevo a Austria para continuar su tratamiento por sus drogodependencias y, tiempo después, acaba presentándose también como voluntario de guerra.

Es curioso que dos personas como Fraz Jung y Otto Gross, ambos declarados como enemigos del Estado de su país, llegaran a presentarse como voluntarios de guerra. En el caso de Gross podría deberse a que hacer el voluntariado le ofrecía la posibilidad de independizarse de su padre económicamente. Sin embargo, él y muchos otros terminarían por desertar.

Tras haber desertado

Después de haber desertado, Gross comienza a trabajar en un hospital en los Cárpatos. Poco tiempo después, en 1915, falleció su padre y, a pesar de este suceso, Otto Gross no consigue liberarse de su condición de tutelado debido a que su padre lo había dejado todo atado antes de morir, por lo que su hijo tiene que ir destinado a una hospital militar donde su estado llega a empeorar y tiene que someterse a un nuevo tratamiento de desintoxicación.

En 1917 consigue que le quiten la tutela por locura y decide mudarse a Budapest y después a Praga, donde llega a establecer amistad con Franz Kafka, sobre el que llega a ejercer una gran influencia, hasta el punto de que a quienes aseguran que su novela “El proceso” está basada en la historia de la detención de Otto Gross. Asimismo, también se dice que Gross ha servido de inspiración a más escritores literarios.

Un año después regresa de vuelta a Austria, donde se piensa que llegó a implicarse en un intento de revolución en el país y, tras fracasar, decide volver a refugiarse en casa de su amigo Franz Jung en Berlín. En esta época es cuando llega a publicar una serie de textos de índole política, todos ellos escritos con gran lógica y claridad analítica. Sin embargo, Gross se va hundiendo cada vez más y no encuentra manera de salir con la ayuda de nada ni nadie, por lo que se vuelve a enganchar fuertemente a las drogas.

Tras una serie de desavenencias con Franz Jung ambos terminan por romper su amistad y Gross acaba deambulando por las calles de Berlín, falleciendo el 13 de febrero de 1920 a causa de una neumonía, siendo encontrado en la calle completamente desnutrido y con síntomas de congelación. Apenas se escribieron necrológicas en su nombre, a pesar de haber sido una persona relevante para toda una generación de artistas, bohemios y literarios.

El pensamiento de Otto Gross

Otto Gross comenzó a defender la liberación sexual y la antipsiquiatría, un enfoque dentro de la salud mental detractor del modelo de psiquiatría convencional e imperante de la época. Dicho enfoque, entre otros aspectos, criticaba la medicalización de aquellos problemas cuyas causas fueran de índole social, abogando por el uso de la psicoterapia con el fin de abordarlos de una manera más eficaz y menos invasiva.

También impulsó el desarrollo de un enfoque anarquista de la psicología profunda, rechazando el enfoque freudiano que trataba de abordar la represión psicológica de sus pacientes, por lo que utilizó terapéutico poco convencional, causando las críticas de otros psiquiatras que le llegaron a dar la espalda.

Como partidario del amor libre, llegó a tener un gran número de amantes e hijos con varias de ellas.