Medicina

Baciloscopia: procedimiento, para qué sirve y tipos


La baciloscopia es una herramienta de diagnóstico para la tuberculosis pulmonar activa. Es una técnica de laboratorio que permite detectar y medir los bacilos ácido-alcohol resistentes como Mycobacterium tuberculosis. Es el método más utilizado a nivel mundial para hacer el diagnóstico de tuberculosis pulmonar activa en la comunidad y para evaluar los beneficios del tratamiento.

La tuberculosis pulmonar es una enfermedad infectocontagiosa causada por Mycobacterium tuberculosis que infecta a los pulmones, pero que puede afectar otros órganos y sistemas. A nivel mundial más de 6 millones de personas padecen de tuberculosis pulmonar (TBC).

Mycobacterium tuberculosis y otras especies de Mycobacterium no tuberculosos poseen una cubierta lipídica en la pared celular que es rica en ácido micólico, la cual es resistente a la decoloración con alcohol ácido después de la tinción con tintes básicos.

Por ello se utilizan métodos especiales de tinción como el método de Ziehl-Neelsen. Estos métodos, sencillos y económicos, permiten que la pared retenga la tinción al enjuagarse la muestra con una solución ácida y la pared de los Mycobacterium adquiere una coloración roja en contraposición a las otras bacterias que se colorean de azul.

Para hacer una baciloscopia se requiere de una muestra de esputo tomado preferiblemente en la mañana al levantarse. También pueden utilizarse muestras tisulares o muestras de fluidos corporales.

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Procedimiento

Las muestras que se van a procesar para la baciloscopia son muestras de esputo, muestras de tejido o muestras de fluidos corporales. Las muestras de tejido pueden ser extraídas por broncoscopia o por biopsias de nódulos linfáticos u otros tejidos.

Como la tuberculosis puede afectar cualquier órgano o sistema, las muestras pueden ser muy variadas, entre ellas se pueden examinar: muestras de orina, de líquido cefalorraquídeo, de líquido pleural, de líquido ascítico, de sangre, de pus procedente de cavidades abiertas, biopsias, etc.

Las muestras de lesiones extrapulmonares deben procesarse también para cultivo. Las muestras de esputo se recolectan en horas matutinas al levantarse.

Se pueden colectar varias muestras seguidas o en días consecutivos. Las muestras deben estar etiquetadas en frascos cerrados y de boca ancha. Deben tener los datos del paciente, el tipo de muestra y la fecha de la toma de muestra.

Procedimiento técnico

– Una vez obtenida la muestra esta puede centrifugarse para concentrarse o utilizarse directamente. El procedimiento inicial consiste en colocar unas gotas de la muestra y extenderlas sobre una lámina portaobjeto.

– La muestra se cubre con fucsina filtrada (solución colorante).

– Luego se calienta hasta obtener unas tres emisiones de vapor blancuzco.

– Se espera cinco minutos para que se enfríe la muestra y se lava con agua.

– Se cubre con solución decolorante (alcohol ácido) por un período de 2 minutos.

– Se vuelve a lavar con agua.

– Se cubre la muestra con azul de metileno y se deja reposar por un minuto.

– Se lava con agua.

– Se deja secar al aire y se procede a la observación en el microscopio.

Este procedimiento es rápido, sencillo, económico y permite teñir de rojo a las células de Mycobacterium tuberculosis. Esta técnica recibe el nombre de técnica de tinción de Ziehl-Neelsen.

La observación microscópica consiste en identificar la presencia de bacilos alcohol ácido resistentes y su cuantificación por campo.

Las células de Mycobacteriumtuberculosis se observan como bastoncillos curvos de aspecto granuloso y de color rojo en un fondo azul. Pueden estar aislados, pareados o agrupados. La observación debe hacerse por campos y deben examinarse por lo menos 100 campos por cada frotis.

El resultado se considera positivo cuando existen, en cada campo, más de 10 células de M. tuberculosis. Esto corresponde de 5000 a 100.00 bacilos por cada mililitro de muestra.

En estos casos se considera positivo para Mycobacterium tuberculosis, ya que los Mycobacterium no tuberculosos u otras bacterias alcohol ácido resistentes tienen formas diferentes y generalmente la cantidad observada por campo es menor a 10.

La persona que examina la muestra debe tener experiencia o pericia en la detección y el reconocimiento de estos microorganismos, pues en los resultados pueden existir falsos negativos o falsos positivos.

Existen otras técnicas fluoroscópicas que son más sensibles, pero mucho más costosas. Una de dichas técnicas utiliza la tinción de Auramina-O, para obtener una fluorescencia verde, o la tinción con Auramina O/ Rhodamine B, para observar una fluorescencia amarilla/naranja.

Los casos positivos generalmente se llevan a cultivo y antibiograma para confirmar el diagnóstico y la selección adecuada del tratamiento.

¿Para qué sirve la baciloscopia?

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que afecta el pulmón y otros órganos y sistemas orgánicos corporales. Es una enfermedad contagiosa que produce lesiones graves en el sistema respiratorio que, de no ser tratadas adecuadamente, pueden provocar la muerte del paciente.

La tuberculosis se transmite, casi exclusivamente, a través de gotas suspendidas en el aire procedentes de la expectoración de un paciente infectado con tuberculosis pulmonar. Estas pequeñas gotas pueden permanecer en el aire y tiene la capacidad de infectar a aquella persona que las inhale.

La infección requiere un tiempo prolongado de contacto con un paciente infectado que continuamente expectora bacilos en un ambiente pobremente ventilado. Las personas con inmunodeficiencias tienen una mayor propensión a infectarse.

Los pacientes con VIH son más propensos que el resto de la población a contraer infecciones respiratorias graves, entre ellas la tuberculosis pulmonar. De allí la importancia que tiene la baciloscopia como método de diagnóstico rápido y económico para la tuberculosis.

La baciloscopia permite hacer el diagnóstico bacteriológico de la tuberculosis, sin embargo, un resultado positivo debe confirmarse con otros estudios.

Entre los estudios que permiten confirmar el diagnóstico de tuberculosis están los exámenes radiológicos que muestren imágenes características en los lóbulos superiores del pulmón, las pruebas de tuberculina positivas y los cultivos de muestras positivas.

Baciloscopia negativa

Una baciloscopia negativa no descarta necesariamente el diagnóstico de tuberculosis, ya que sobre todo cuando la muestra es de esputo, la eliminación de bacilos no es constante. Por ello en estos casos, cuando se tiene la sospecha diagnóstica, son necesarias las muestras seriadas.

Baciloscopia positiva

La baciloscopia positiva es indicativa de tuberculosis y se debe confirmar con otros estudios complementarios. Siempre que el resultado es positivo se debe hacer un cultivo y antibiograma.

Una vez instaurado el tratamiento, una disminución sostenida de la escala de positividad de la baciloscopia hasta obtener resultados negativos, permite controlar las bondades del tratamiento.

Referencias

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