Medicina

Onicogrifosis: qué es, síntomas, causas, tratamiento


¿Qué es la onicogrifosis?

La onicogrifosis es el engrosamiento o hipertrofia de la lámina ungueal, que produce en consecuencia la elongación e hipercurvatura de la uña que toma el aspecto de una concha de caracol o cuerno. Las uñas son estructuras netamente epidérmicas que cubren la extremidad distal y dorsal de los dedos, tanto de las manos como de los pies.

Su función más importante es proteger la falange distal y el componente principal que las constituyen se llama alfa queratina. Este elemento tiene una gran cantidad de los aminoácidos cistina y arginina, además de azufre. A diferencia de lo que comúnmente se dice, el calcio no es el elemento que otorga dureza a las uñas ni grosor a la piel.

El crecimiento promedio de las uñas de las manos es de 3 mm por mes, mientras que para las uñas de los pies es de 1,5 mm por mes. La onicogrifosis u onicogriposis se manifiesta más frecuentemente en los dedos de los pies, o en los grandes dedos tanto de los pies como de las manos.

Es común encontrarse con esta patología en ancianos y, excepcionalmente, en personas jóvenes, en los que pueden estar asociadas a otras patologías o por causas congénitas.

Causas de la onicogrifosis

Las patologías de las uñas, u onicopatías, son más comunes de lo que se piensa y sus causas pueden deberse a factores internos (secundarias a patologías sistémicas) o externos (secundarias a traumatismo o defectos de la lámina ungueal).

El mecanismo mediante el cual ocurre se debe siempre a disfunciones de la matriz ungueal, que produce células ungueales más rápido y en mayor cantidad de lo que habitualmente lo haría, satura la lámina ungueal y la uña se engrosa, al ser incapaz de realizar un correcto recambio celular.

Causas congénitas

Puede presentarse en pacientes con paquioniquia congénita, trastorno poco frecuente que cursa con queratodermia palmoplantar (que puede ser dolorosa), engrosamiento de la lámina y del lecho ungueal, y quistes o placas orales blanquecinas.

Se ha registrado en dos familias diferentes un alelo dominante para un determinado gen que condiciona la aparición de la onicogrifosis.

Causas traumáticas

Un traumatismo en una lámina ungueal o en la raíz de la uña puede producir la destrucción parcial o total o una desalineación de las células matriciales, que son las encargadas de producir u originar el cuerpo ungueal.

No es necesario un trauma fuerte para producir la onicogrifosis. Con ligeros traumatismos a repetición, como usar calzados no apropiados, también puede producirse el daño a la matriz ungueal.

Estas células matriciales no tienen capacidad de regeneración: al sufrir algún daño, se afectan de forma irreversible y definitiva.

Es por ello que el crecimiento de una uña posterior a un traumatismo será anómalo, y se evidenciará engrosamientos irregulares en la uña nueva, así como un engrosamiento general si las células fueron completamente afectadas.

Causas secundarias a patologías sistémicas

Se han determinado diferentes causas que influyen en el crecimiento anómalo de la uña, esencialmente en el engrosamiento de la misma.

El mecanismo fisiopatológico más conocido es la disminución del aporte sanguíneo a la matriz ungueal, lo que produce una disfunción en dichas células que afectará la producción de lámina ungueal nueva.

Es por esta causa que los ancianos y diabéticos son los que más frecuentemente padecen la onicogrifosis, ya que son el grupo etario con mayor incidencia de patologías circulatorias que impiden la irrigación correcta de la matriz y, en consecuencia, su óptimo funcionamiento en la producción de lámina nueva.

Debido a que las uñas son estructuras netamente epidérmicas, algunas patologías dermatológicas pueden producir engrosamiento de las uñas, así como lo producen en la piel.

La psoriasis es un ejemplo de estas patologías. Se trata de una enfermedad autoinmune que produce inflamación crónica de la piel con lesiones engrosadas, que inicialmente puede afectar únicamente a las uñas y luego extenderse al resto del cuerpo.

Cuando se presenta en las uñas se conoce como psoriasis ungueal, y se diferencia de la onicogrifosis postraumáticas en que el engrosamiento es uniforme y se aprecia en todas las uñas.

Síntomas

El engrosamiento exagerado de la uña impide su crecimiento en línea recta y acaban por curvarse.

Algunas láminas ungueales pueden ser más gruesas en algunas personas y más finas en otras, sin tener ninguna connotación patológica. Para determinar que el engrosamiento es patológico, el espesor o grosor de la uña debe ser mayor de 0,8 mm.

Este engrosamiento es asimétrico con desviación hacia un lado, lo que le da ese aspecto de cuerno y según lo cual recibe su nombre.

Suelen evidenciarse estriaciones transversales y tener un color ennegrecido, grises tendiendo al negro, e incluso marrones y amarillas en algunos casos. Siempre pierden el brillo característico de la uña y se ven opacas.

En casos congénitos puede evidenciarse en las 20 uñas; en caso contrario, puede evidenciarse solo en las uñas de los pies o en uñas específicas si es postraumático. Además, en algunas ocasiones se originan callosidades y aparecen residuos ungueales debajo de la uña.

Tratamiento

Como tal, no existe un tratamiento definitivo que restaure la condición anterior a la aparición de la onicogrifosis una vez la matriz ungueal se encuentre destruida o desalineada

El tratamiento tiene que ser realizado por un podólogo, es netamente mecánico y consiste básicamente en mantener la uña dentro de los límites normales, adelgazándola mediante el uso de micromotores eléctricos.

No se recomienda realizar el procedimiento en casa con instrumentos de higiene normales, pues la uña puede quebrarse por debajo y, en algunos casos, ni siquiera será posible generar algún cambio por la dureza y grosor de la misma.

En algunos casos más severos los especialistas sugieren la extirpación quirúrgica de la uña de manera total. Se realiza el procedimiento con anestesia y se elimina la uña, así como la destrucción total de la matriz.

El paciente puede sentirse abatido por el aspecto estético, pero es responsabilidad del médico explicar las posibles complicaciones que podrían desencadenarse con la no extirpación, como infecciones micóticas o bacterianas.