Sexualidad

¿Qué implicaciones tendría en un adolescente el contagio de ITS?


Las implicaciones que tendría en un adolescente el contagio de una ITS (infecciones de transmisión sexual) pueden ser físicas, por las consecuencias de la enfermedad; o psicológicas, por la manera en que puede afectarle anímicamente.

Antes de analizar estas implicaciones hay que explicar que las ITS, también conocidas como enfermedades de transmisión sexual (ETS), son aquellas que se contagian a través del acto sexual, debido al intercambio de fluidos que se produce durante el mismo.

Las más conocidas son la gonorrea, el herpes o, más grave, el VIH (virus de inmunodeficiencia humana o sida).

Implicaciones de una ITS en un adolescente

Los adolescentes constituyen un grupo de riesgo para el contagio de estas enfermedades. Esto se debe a la falta de información que poseen acerca de los métodos de prevención, así como a las dificultades que pueden encontrar para hacerse con estos.

Además, a esas edades existe un sentimiento psicológico de invulnerabilidad, lo que les hace ser más imprudentes.

Las consecuencias del contagio de una ITS pueden ser físicas o psicológicas. A continuación se detallarán los aspectos más relevantes de cada una:

Implicaciones físicas

La adolescencia es el momento en el que el ser humano empieza a descubrir su sexualidad. Esto hace que comiencen a darse las primeras relaciones sexuales, en muchas ocasiones sin la protección adecuada.

Algunas de estas implicaciones son, por ejemplo, los daños que los órganos sexuales pueden sufrir, con úlceras o herpes en la zona. También pueden aparecer fiebres u otros síntomas como ceguera, en el caso de la gonorrea o la clamidia.

Igualmente, la esterilidad de la persona contagiada es un riesgo que conllevan algunas de estas enfermedades.

Las infecciones más graves pueden llegar a provocar cáncer de cérvix uterino o síndrome de inmunodeficiencia adquirida; en el peor de los casos, estos males pueden llegar a provocar la muerte.

Lo que complica más el tema es que en algunas de estas enfermedades no aparecen síntomas visibles hasta que la infección se ha desarrollado en el tiempo, por lo que las soluciones se complican.

Implicaciones psicológicas

Aunque las consecuencias físicas de este tipo de infecciones son más graves, también hay una serie de implicaciones psicológicas que deben tenerse en cuenta.

Si para los adultos existen dificultades en aceptar o contar que se padece una de estas afecciones, en el caso de los adolescentes esto se multiplica. Esta ocultación no solo es negativa en el aspecto emocional, sino que hace que la cura se retrase, agravando los efectos.

Pueden encontrarse casos de depresión por este motivo. El joven no es capaz de gestionar la situación sin atreverse a contarlo a sus padres. Esto, en los casos más graves, puede llegar a provocar el suicidio del afectado.

Estos casos son más frecuentes en las mujeres que en los hombres, ya que ellas, además, piensan que pueden ser más criticadas por mantener relaciones sexuales.

Por último, se ha comprobado que el haber padecido una ITS en la adolescencia hace que el desarrollo emocional de la persona se complique, lo que hace que aparezcan problemas para mantener nuevas relaciones.

Referencias 

  1. Larissa Hirsch, MD. About Sexually Transmitted Diseases. Obtenido de kidshealth.org
  2. Stephanie Watson. Teens and STDs: Get the Facts. Obtenido de teens.webmd.com