Relaciones

¿Cómo recuperar la confianza de alguien?


Recuperar la confianza de alguien, ya sea de tu pareja, amigos o familiares, es importante para tener buenas relaciones personales y llevar una buena calidad de vida. En algún momento, todos nos hemos sentido incapaces de recuperar la confianza que habíamos depositado en alguien, por diversos motivos que nos hacen sentir decepcionados.

Este sentimiento es equiparable a las relaciones de pareja, las relaciones de amistad, de familia e incluso en el ámbito laboral. No obstante, no siempre somos parte pasiva de esta sensación, sino que, muchas veces, nos comportamos poco asertivamente con las demás personas de nuestro entorno social.

El concepto de confianza se refiere al hecho de realizar un juicio favorable sobre algo o alguien en una situación determinada. Se genera en nosotros de forma automática ante una persona o circunstancia que nos transmite cierta seguridad emocional.

Por ejemplo, aprendemos a confiar poco a poco en alguien cuando esa persona realiza un refuerzo positivo sobre nosotros y dejamos que esa reacción se vuelva recíproca. Es decir, que la confianza en sí misma necesita ser alimentada y sostenida por dos partes para que una relación entre iguales sea satisfactoria.

Pero, igual que se construye, puede derribarse fácilmente si no equilibramos esos refuerzos positivos. Por lo tanto, necesitaremos tener paciencia, ser asertivos y realizar críticas introspectivas para encontrar, dado el caso, posibles causas que hayan determinado esa pérdida. 

Consejos para recuperar la confianza en alguien

1. Considerarse siempre una víctima es un error

Recuerda que aunque consideres que has sido una víctima de las circunstancias, no significa que siempre hayas sido una víctima en toda la relación.

Es decir, hay una gran diferencia entre querer superar lo ocurrido y regocijarse en el dolor de forma permanente, ya que esto último no favorece cerrar viejas heridas y recuperar la confianza.

2. No lo des todo por perdido

No te ofusques pensando que ya no hay nada que hacer para poder recuperar esa confianza perdida. Todo depende de la predisposición que tengamos para poder superar lo ocurrido.

3. Concéntrate en las cosas positivas

Sé que puede parecer extraño el hecho de intentar ver el lado bueno de las cosas. Pero de todo lo que vivimos, sea bueno o malo, extraemos experiencias, y estas son siempre positivas. Las experiencias nos dan la oportunidad de conocer las causas de ciertos errores y poder remediarlos.

4. Aprende a ser empático

No es una tarea fácil ponerse en la piel del otro cuando has sido tú el que se ha sentido defraudado. Pero esto puede servir para que puedas tratar de comprender los posibles motivos que pudieron llevar a esa persona a actuar de esa forma.

5. Conversa sobre lo ocurrido

Pon tus sentimientos sobre la mesa y muestra cómo te has sentido al respecto. Te ayudará a desintoxicarte de ese dolor.

6. Despersonaliza lo ocurrido

Si consideras que la ruptura de la confianza fue producto de una mala gestión de la otra persona, ayúdale a lidiar con el problema. Te ayudará a empatizar y a saber perdonar.

7. Aprende a perdonarle y a perdonarte

Perdonar a esa persona que te ha causado dolor, te ayudará a liberarte. Por otro lado, os ayudará a responsabilizaros conjuntamente de lo ocurrido. Aprende a perdonarte a ti también y no te culpabilices por creer haber permitido que el incidente ocurriera.

Y recuerda que las relaciones que superan obstáculos y se reconstruyen, se vuelven más fuertes y sinceras.

¿Qué ocurre cuando depositamos nuestra confianza en alguien que nos decepciona?

Confiar en alguien no es una tarea fácil. Y es que, cuando depositamos nuestra confianza en alguien y esta se rompe, nos sentimos frustrados, decepcionados e incluso enfadados con nosotros mismos por habernos dejado llevar en exceso ante algo o alguien que no ha resultado ser como creíamos.

Sabemos que la confianza en sí misma es considerada una emoción positiva, asociada no solo al papel del otro, sino que, también, infiere nuestro nivel de autoestima y seguridad.

No obstante, tendemos a culpabilizar al otro de ese fracaso en la relación, y en consecuencia, la pérdida de confianza y la decepción que hemos sentido llega a generalizarse.

De ahí podemos deducir por qué a muchas personas les cuesta tener confianza en nuevas parejas, nuevos amigos, atendiendo a sus experiencias negativas del pasado: infidelidad, traición por parte de un amigo, y una larga lista de sucesos decepcionantes, que nos vuelven vulnerables ante cualquier conflicto, provocando la pérdida inmediata de confianza ante cualquier estímulo que consideremos negativo por parte del otro hacia nosotros.