Lengua y literatura

Antítesis: qué es, características, ejemplos


La antítesis es una figura retórica que cumple la función de contraponer o contrastar dos sintagmas o premisas. Para llevar a cabo la contraposición se vale de antónimos u oraciones que especifiquen un significado opuesto, dichos antónimos u oraciones implementadas son próximas entre sí y su conformación es parecida.

Etimológicamente, la palabra “antítesis” tiene su origen en el vocablo griego ἀντίθεσις (antíthesis). El prefijo anti significa: “contra”, “oposición”, “contrario”; mientras que la raíz thesis significa: “opinión”, “conclusión”, “posición”. Por ende, antithesis, en su sentido básico, significa “oponerse a una opinión”.

Esta confrontación de criterios que procura la antítesis tiene por objetivo fundamental enfatizar el sentido de una idea para dar a entender mejor su significado. Es considerada uno de los recursos del pensamiento lógico más utilizados a la hora de formular conjeturas e inferencias respecto a un tema.

Resulta necesario no confundir la figura retórica de la antítesis con otras dos muy conocidas: el oxímoron y la paradoja. Si bien los tres términos guardan relación, tienen diferencias bien puntuales.

El oxímoron es usado para generar contradicción entre dos vocablos, como es el caso de: “belleza horrenda”. Por su parte, la paradoja busca ir en contra de la lógica, ligando dos premisas totalmente contradictorias entre sí pero que guardan en el fondo una gran verdad. Un ejemplo claro sería: “El cálido brebaje enfrió mis entrañas”.

Características

Oposición de dos aseveraciones en la misma persona

Esto es algo que resulta sumamente común en los integrantes de la raza humana; el hombre por naturaleza es un ser contradictorio. Según se le va presentando la vida al ser humano, sus opiniones y visiones van cambiando.

Es normal que un hombre a diario contraponga sus propias ideas para depurar y quedarse con la que mejores resultados le dé. Más normal en la conducta humana es contradecir las verdades o afirmaciones del prójimo con el fin de imponer su línea de pensamiento.

En este ir y venir de contraposiciones de verdades se han ido forjando las sociedades, sus leyes y costumbres, y estas a su vez han ido forjando a sus individuos.

Las ideas más pragmáticas son las que han prevalecido, sin dejar de tener uno que otro rival que se presente por mera condición humana.

Oposición de personalidades y/o conductas

Otro aspecto muy común que gira en torno a la aplicabilidad de la antítesis es el hecho de ser usada para comparar una persona cuyos comportamientos y/o conductas son totalmente opuestos a los de otro individuo.

Es habitual escuchar frases como: “Eres totalmente diferente a tu padre, ¡su antítesis en persona!”, u “Ojalá fueses como Pedro y te portaras bien, pero no, te comportas horrible, ¡eres todo lo opuesto a él!”.

Hay una latente necesidad en el ser humano de comparar las cosas, desde chicos se evidencia. Se puede ver a los niños al jugar que, aun cuando pareciese que no tuviesen conciencia, comparan y miden sus juguetes.

Desde temprana edad se pueden percibir comportamientos que van afinándose con el tiempo hasta lograr la elaboración de contrastes y contrariedades.

Otro ejemplo común dentro de esta característica es la típica discrepancia que suele hacerse entre las parejas, normalmente por parte de terceros: “Son polos opuestos, en definitiva; ella es impulsiva y dominante, él es retraído y sumiso. ¡Tal para cual!”.

Busca reforzar una idea y puede crear otra nueva

Ciertamente el objetivo clave de la antítesis es afianzar un argumento al oponerlo con otro; esto es, de hecho, su sustento conceptual.

Sin embargo, puede resultar que esa oposición que se plantea, además de lograr consolidar la premisa que se quiere, tenga como consecuencia la aparición de una tercera apreciación que viene a ser una síntesis de las dos propuestas anteriores.

En su dialéctica, Hegel lo planteaba de esa manera. Él veía a la antítesis como un recurso suplementario de la tesis y que la unión de ambos permitía el florecimiento o la aparición de un tercer concepto que, además de resumir las premisas que le dieron origen, poseía a su vez lo mejor de estas.

Refuerza el pensamiento complejo

La concepción de una antítesis obliga al sujeto que la elabora a generar razonamientos firmes y lógicos que sirvan para contrariar a la idea base. Este ejercicio exige una argumentación precisa producto del análisis completo de las propiedades de la premisa principal.

Al hacerse repetidas veces, las cualidades y capacidades cognitivas de quien aplica esta figura retórica se incrementan exponencialmente. Este recurso resulta de gran valor para el desarrollo de la elocuencia y, por ende, la interrelación con las masas.

El perfeccionamiento del pensamiento complejo optimiza la percepción del entorno y la generación de respuestas ante los problemas que se presentan a diario, lo cual, de manera directa, también incide en el mejoramiento de la producción de las antítesis.

Acompañadas por conjunciones adversativas

Al ser el objetivo base de una antítesis el oponerse a una idea o premisa, desde el punto de vista gramatical y de la oratoria resulta necesario que esta se anteceda por una conjunción adversativa. Esto refuerza el discurso y permite que la propuesta que se va a plantear se perciba desde un principio como contraria.

“Pero”, “sin embargo”, “no obstante”, “por el contrario” y “en contraparte”, son ejemplos de estas conjunciones, que pueden ser usadas al momento de elaborar una antítesis.

¿Cuándo se usa?

En términos generales, la antítesis se usa para refutar una proposición, propia o ajena. Se implementa cuando se considera que la intervención u opinión de alguien no es cónsona con la realidad o choca con la perspectiva que se tiene de la realidad.

Resulta necesario adoptar un lenguaje adecuado al momento de hacer una refutación pública. De no usarse palabras congruentes y afables, puede resultar que el contraste emitido no sea bien recibido por parte del interlocutor o interlocutores; esto si se trata de la manifestación de una antítesis en una conversación abierta.

En la elaboración de textos científicos también es recomendada. Se presencia sobre todo si lo que se va a plantear contradice y mejora ideas pasadas. Es muy común la presencia de antítesis en el campo de la física, donde afloran continuamente un gran número de teorías. El mismo Einstein refutó y recibió refutaciones en más de una oportunidad.

Es una figura con una utilidad inagotable; si se usa de manera sabia puede abrir muchas puertas. Sin embargo, si se abusa de sus cualidades puede llegar a hastiar el entorno comunicativo, causando ruido.

Ejemplos

-Un ejemplo claro de antítesis sería lo escrito por el poeta Rubén Darío: “Cuando quiero llorar no lloro y, a veces, lloro sin querer”.

-El sonido del silencio.

-Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos (Federico García Lorca).

-El odio y el amor reinan miserablemente nuestras vidas.

-Feliciano me adora y le aborrezco; Lisardo me aborrece y yo le adoro.

-Esta escultura es antigua, pero parece moderna.

-El día y la noche traen tu fresco perfume de regreso a casa.

Referencias

  1. García Asensio, M. (2005). Lengua española: aspectos descriptivos y normativos en usos orales y escritos. España: Books Google. Recuperado de: books.google.co.ve
  2. Antítesis. (S. f.). (n/a): Wikipedia. Recuperado de: es.wikipedia.org
  3. Etimología de antítesis. (S. f.). Argentina: ETI. Recuperado de: etimologias.dechile.net
  4. Ejemplos de antítesis. (2015). (n/a): Retóricas. Recuperado de: retoricas.com
  5. Romera, A. (S. f.). Antítesis. (n/a): Retórica. Recuperado de: retorica.librodenotas.com