Anatomía y fisiología

Diapédesis: qué es, proceso, hemorragia


¿Qué es la diapédesis?

La diapédesis o transmigración es el proceso de salida de los elementos formes de la sangre, principalmente los leucocitos o glóbulos blancos, a través de las paredes íntegras de los vasos sanguíneos, por unas pequeñas ventanas llamadas fenestraciones.

De este fenómeno, depende el movimiento de leucocitos (glóbulos blancos) y eritrocitos (glóbulos rojos) desde las venas o arterias hacia diferentes tejidos y órganos.

La capacidad que tengan estas células para migrar es de gran importancia. La diapédesis es necesaria para el ingreso de los linfocitos inmaduros al timo para su correcto desarrollo.

Luego cumple un rol vital en su traslado hasta los nódulos linfáticos para activarse y actuar en los sitios de inflamación o infección ya convertidos en linfocitos efectores maduros.

Proceso de diapédesis

Mientras no existan daños tisulares, los glóbulos blancos se encuentra circulando por los vasos sanguíneos en estado de reposo pero alertas ante cualquier evento. Todo cambia en el momento de ocurrir una lesión.

De inmediato se activan los macrófagos locales que liberan una serie de sustancias que se adhieren a la pared interna de los vasos – el endotelio – y eso atrae a los linfocitos al sitio afectado o infectado. Una vez allí ocurre la diapédesis o extravasación leucocitaria.

Los leucocitos o glóbulos blancos atraviesan la pared del vaso a través de unas ventanas o poros especiales y llegan de esa manera al área donde deben ejercer sus funciones protectoras y de ataque contra los elementos que causan el daño o la infección local.

La diapédesis consta de cuatro etapas bien estudiadas y reconocidas:

  • Rodamiento.
  • Señalización.
  • Adhesión firme.
  • Diapédesis.

Todos estos pasos están regulados por una serie de interacciones entre el endotelio y las células que participan en la respuesta inflamatoria como lo son los linfocitos, macrófagos e incluso plaquetas y glóbulos rojos.

Rodamiento

Esta primera etapa se inicia con el contacto del linfocito al endotelio vascular (el endotelio es la capa más interna que recubre al vaso sanguíneo).

Este proceso esta mediado por diferentes sustancias llamadas selectinas, que se encuentran en el ya mencionado endotelio e interactúan con sus receptores en la superficie de los linfocitos.

Señalización

Cuando las selectinas interactúan con su respectivo receptor, una señal es enviada al interior de la célula e inmediatamente se activan otras moléculas de adhesión que preparan el camino para que el linfocito se “pegue” al endotelio.

Adhesión firme

Al activarse las moléculas de adhesión, el linfocito se estrecha con el endotelio y quedan expuestos más sitios para esa unión en la pared vascular, lo que le permite al linfocito su adhesión firme y preparación para la consiguiente salida.

Diapédesis

La extravasación leucocitaria o transmigración es un proceso estrictamente regulado, ya que los linfocitos deben entrar en tejidos específicos y la activación para que ello ocurra requiere precisión.

Esta precisión se consigue gracias a que las pequeñas venas en los sitios afectados tienen en su superficie combinaciones únicas de moléculas y sustancias de adhesión, para que solo los linfocitos específicos que reconozcan dicha combinación sean los que atraviesen las paredes vasculares y lleguen a su destino.

Comentario

Es importante resaltar que todos los glóbulos blancos poseen esta capacidad de reconocimiento, la cual es necesaria para atravesar las paredes de los vasos sanguíneos y así defender nuestro organismo. Como ya se mencionó, este proceso se lleva a cabo en los capilares sanguíneos y en las vénulas.

Existen ciertas sustancias que inducen o activan el proceso de diapédesis: histamina, interferon, factor de necrosis tumoral, selectinas, e integrinas. Estas sustancias están presentes en cualquier proceso inflamatorio.

Hemorragia por diapédesis

Comencemos por definir hemorragia: es la salida de sangre desde el aparato circulatorio, ya sea por la rotura de un vaso sanguíneo (vena, arteria o capilares) o por aumento de la permeabilidad del mismo (inflamación, infección o enfermedad sistémica o local).

Las lesiones del vaso pueden ser por:

  • Rexis: es el daño regular o solución de continuidad de la pared vascular.
  • Diéresis: es la lesión ocasionada intencionalmente durante una cirugía sin ánimos de maltrato.
  • Diabrosis: es la erosión del espesor total de la pared vascular. Dicha lesión presenta margenes irregularres.

El aumento de la permeabilidad vascular correspondería a la mismísima diapédesis.

La hemorragia por diapédesis se entiende como el incremento en la permeabilidad vascular de los glóbulos rojos sin la presencia de un daño anatómico del vaso, lo que ocasiona la salida de los mismos eritrocitos y las consecuentes evidencias de sangrado.

Esta forma de hemorragia ocurre basicamente en capilares de pequeño calibre, sin compromiso de las pequeñas vénulas o arteriolas.

Fisiopatológicamente lo que ocurre es una alteración no patológica del endotelio, lo cual ocasiona un incremento de la permeabilidad vascular tan importante que permite a los glóbulos rojos pasar del interior de la luz al tejido, sin que exista un daño real en el vaso.

Causas

Las causas más frecuentes de estimulación endotelial y hemorragia capilar consecuente son las intoxicaciones por ciertas sustancias y la hipoxia.

Un fenómeno parecido y que tiende a confundirse es el proceso hemorrágico producido en algunos casos de inflamación como la contaminación por metales pesados, ciertas infecciones y traumatismos.

Otra causa de alteración de la membrana basal es el déficit de vitaminas C, E y v, siendo esta última necesaria en la producción de ciertos elementos que participan en la coagulación.

También existen trastornos de la membrana basal en las hemorragias cutáneas, neuropatía diabética, enfermedads inmunológicas y cáncer.

Manifestaciones

Cuando la hemorragia por diapédesis se acentúa y perpetúa se le conoce como diátesis hemorrágica y es de difícil manejo.

Las manifestaciones clínicas son variadas, pero lo más frecuente es la presencia de petequias, pequeñas hemorragias puntiformes en la piel de color rojo o púrpura. También puede haber sangrado importante como hemorragias en capa, hematomas y equimosis.

Conclusiones

A pesar del nombre, diapédesis hemorrágica, no se trata realmente de un escenario de transmigración, ya que los glóbulos rojos no tienen motilidad propia como los linfocitos, lo cual es fundamental en el proceso de diapédesis propiamente dicho.

Considerando que la permeabilidad del endotelio vascular permite solo la salida de líquido y pequeñas moléculas, y que esto cambia en tejidos inflamados cualquiera sea la causa, al desencadenarse el incremento de la permeabilidad del capilar y la extravasación de eritrocitos estamos en presencia de hemorragia por diapédesis.