Arte

Tendencias actuales del teatro, características y autores


Las tendencias actuales del teatro son el resultado de la evolución que ha experimentado esta rama de las artes escénicas durante las últimas décadas. Hoy en día hay una gran variedad de escuelas estéticas diferentes, sin que sea posible establecer cuál es la dominante. Entre las más destacadas se encuentran las del surrealismo, el simbolismo, el teatro del absurdo o la performance.

Esto no significa que otras escuelas más clásicas, como la comedia, el sainete, el drama o la parodia hayan desaparecido de la escena, aunque algunas de ellas han ido introduciendo nuevos elementos estilísticos y estéticos para adaptarse a los nuevos tiempos.

Desde los principios de la civilización, el teatro ha formado parte de las expresiones artísticas de la humanidad. Se trata de un arte con más de 2500 años de historia y que ha ido evolucionando a la par que la propia sociedad.

Las últimas grandes transformaciones se produjeron con la llegada de modalidades que dejaban atrás el realismo imperante hasta bien entrado el siglo XX. Más cercano en el tiempo se encuentra la introducción de nuevos materiales escénicos y de las más modernas tecnologías como parte de las representaciones.

Tendencias actuales en el teatro y sus características

Teatro del absurdo

El teatro del absurdo es una corriente del teatro que apareció a partir de los años 40 del siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial. En ese contexto posterior al conflicto, sus autores reflejaban el sinsentido de un mundo sin esperanzas y destruido. La temática principal suele ser lo absurdo de la condición humana.

La principal característica de esta corriente es, precisamente, la representación de lo absurdo, de las situaciones sin lógica. Las obras, que buscaban romper con la tradición teatral clásica, se distinguen por los cambios repentinos en los personajes, por unas causas que provocan efectos contrarios a la lógica y por un ritmo basado en lo emocional.

Entre los autores más representativos se encuentran Luigi Pirandello, Antonin Artaud, Dino Buzzati o Samuel Beckett, aunque entre todos ellos sobresale la obra de Eugene Ionesco.

Ionesco, nacido en Rumanía en 1909, es considerado por muchos como la gran referencia de esta corriente dramática. Entre sus obras más importantes destacan La cantante calva, La lección y El rinoceronte.

Teatro pobre

En esta corriente teatral, el énfasis está puesto en el trabajo de los actores en lugar de estar centrado en la puesta en escena.

El creador del Teatro pobre fue Jerzy Grotowski, un director polaco que empezó a representar este tipo de obras en el Laboratorio de Teatro y que reflejó sus teorías en el libro Hacía un teatro pobre, de 1968.

Grotowski definió este tipo de representaciones como aquellas que no contenían elementos innecesarios para desarrollar la puesta en escena.

Entre esos elementos sobrantes se encontraban la decoración excesiva, el maquillaje o los vestuarios saturados. En algunos casos, este autor incluso propugnaba prescindir de los efectos de sonido y de una iluminación demasiado visible.

El pilar fundamental para el teatro pobre es la relación entre los espectadores y los actores. Estos, al carecer de los elementos antes mencionados, debe formarse en el uso expresivo de su cuerpo.

Algunas de las obras de referencia fueron las adaptaciones de Caín (George Gordon Byron), La historia trágica del doctor Fausto (Christopher Marlowe) o El príncipe constante (Calderón de la Barca).

Teatro negro

La capital de la actual Checa, Praga, fue el lugar donde apareció esta corriente teatral en los años 50 del siglo XX. Sus principales características son la falta de diálogos, una escenografía sin apenas luces y sobre un fondo negro y unos actores que visten de ese mismo color. Esto lleva a que apenas puedan verse en el escenario.

Por lo tanto, el espectador solo va a contemplar lo que el director quiera mostrar claramente. En las obras se utiliza una combinación de música, danza, efectos luminosos y trucos.

A pesar de que hoy en día existen ejemplos de este tipo de teatro en otros lugares, Praga sigue siendo su sede central. La obra más representativa es Antología.

Performance

Aunque parezca que es un tipo de representación actual, la performance data de 1916, al mismo tiempo que el movimiento dadaísta, con el que comparte su pretensión de ser una alternativa al arte que hasta entonces imperaba.

Los principios de este tipo de teatro son casi los mismos que los del dadaísmo: destruir los códigos del mundo del arte, promover la libertad individual y la espontaneidad frente al orden.

Fueron los dadaístas los primeros que representaron performance, concretamente el  Cabaret Voltaire, en Suiza. En estas representaciones mezclaban la poesía con la música, el arte plástico y las acciones repetitivas.

Teatro épico

El teatro épico fue desarrollado por Bertolt Brecht (1898 – 1956), un dramaturgo y director nacido en Alemania. En esta modalidad, los autores intentan evitar la identificación emocional y apuestan por el distanciamiento.

La causa es la convicción de que este distanciamiento es más útil para que el público reflexione y racionalice lo que ve. Entre la temática más habitual en esta corriente se encuentran los temas sociales.

Algunas de las obras más representativas son La ópera de tres centavos, Madre Coraje y sus hijos y El círculo de tiza caucasiano.

Teatro de la crueldad

El inspirador de este movimiento fue el actor y director francés Antonin Artaud, aunque se trata de una corriente muy heterogénea. En general, esta corriente se opone al realismo y busca sorprender a los espectadores mostrándoles situaciones inesperadas.

Se trata de dejar huella entre los espectadores, incluso aunque sea con el uso de la violencia verbal o física.

Aunque Artaud no llegó a publicar ninguna obra teatral, la influencia de sus teorías se dejó ver en Marat/Sade, de Peter Weiss. Otros seguidores fueron Fernando Arrabal, Julien Beck o Judith Malina.

Realismo-poético

Esta corriente mezcla dos corrientes diferentes dentro de sus características. Por una parte, se decanta por el realismo en la temática, pero utilizando un lenguaje poético y con mucho simbolismo.

A pesar de que no hay ningún tipo de teorías sobre este teatro se suele considerar a Federico García Lorca y a Tennessee Williams como dos autores que lo practicaban.

Ejemplos de este teatro serían obras de Lorca como Yerma o Bodas de Sangre, así como algunas de Williams como Un tranvía llamado deseo o La noche de la iguana.

Teatro documental

Entre las corrientes más contemporáneas destaca el teatro documental. Este tipo de teatro ha evolucionado mucho en los últimos años y trata de reflejar hechos muchas veces reales con una estética vanguardista.

Antinaturalismo

Nacido en Inglaterra, este tipo de teatro fue muy frecuente durante los años 90. Entre los autores más conocidos destacan Sarah Kane, Mark Ravenhill y Bernard-Marie Koltès.

Se trata de representaciones muy directas que intentan explorar la realidad social de la época. En ocasiones, la historia se aproxima al posdrama.

Un ejemplo extremo son algunos montajes del alemán Thomas Ostermeier, entre los que se encuentra uno que finge degollar a los espectadores.

Referencias

  1. Revista Crítica. Algunas nuevas tendencias en el teatro. Obtenido de revista-critica.es
  2. Plataforma e-ducativa aragonesa. El teatro posterior a la II Guerra Mundial. Obtenido de e-ducativa.catedu.es
  3. Departamento educación gobierno vasco. El teatro en la actualidad. Obtenido de hiru.eus
  4. McCarthy, Kevin F. The Performing Arts. Obtenido de rand.org
  5. The Editors of Encyclopaedia Britannica. Theatre of the Absurd. Obtenido de britannica.com
  6. Holiday Mountain Music. What is contemporary theatre?. Obtenido de holidaymountainmusic.com