Anatomía y fisiología

Interóseos dorsales: concepto, origen, inserción, inervación


¿Qué son los interóseos dorsales?

Los interóseos dorsales son dos grupos musculares. Uno se encuentra ubicado en la palma de ambas manos en la porción anterior y el otro en la zona metatarsiana dorsal de ambos pies.

Los interóseos dorsales de la mano son cuatro músculos ubicados en la zona metacarpiana, en la zona dorsal de la palma de la mano. Tomando como referencia una línea que pasa por el dedo medio, ellos separan lateralmente los dedos en posición extendida.

Junto con los músculos lumbricales y los interóseos palmares, estos músculos forman parte de un grupo de músculos pequeños, pero con funciones muy importantes y que se insertan en la expansión extensora que cubre el tendón del músculo extensor común de los dedos.

Los músculos lumbricales son extensores de las articulaciones metacarpofalángicas; los interóseos palmares son aductores, es decir, acercan los dedos hacia el dedo medio; y los interóseos dorsales son abductores, es decir, alejan los dedos del dedo medio a cada lado.

Sin embargo, también existen interóseos dorsales en ambos pies. Estos músculos se ubican entre los huesos metatarsianos, también son cuatros músculos y se insertan en las falanges proximales, pero no se insertan en las expansiones extensoras dorsales de los pies.

Ambos músculos interóseos dorsales, tanto los de las manos como los de los pies, son músculos bipenniformes. Estos son un tipo de músculo esquelético clasificados según su forma, cuyas fibras musculares son paralelas entre sí y salen a ambos lados de un tendón central en forma de pluma.

Origen

Se denomina origen a la inserción fija de un músculo, es decir, aquella que durante la acción contráctil del músculo permanece inmóvil. Sin embargo, esta terminología es solo descriptiva, porque existen músculos que fijan las articulaciones y tanto su origen como su inserción son inmóviles.

Origen de los interóseos dorsales de las manos

Cada uno de los músculos interóseos dorsales de la palma de la mano se origina en dos porciones en las caras adyacentes de dos huesos metacarpianos.

El primer interóseo dorsal de la mano tiene su inserción de origen en las zonas adyacentes del primer y segundo metacarpiano, en la región lateral y proximal de ambos huesos.

El segundo interóseo dorsal de la mano tiene su inserción de origen en las zonas adyacentes del segundo y tercer metacarpiano, en la región lateral y proximal de ambos huesos.

El tercer interóseo dorsal de la mano tiene su inserción de origen en las zonas adyacentes del tercer y cuarto metacarpiano, en la región lateral y proximal de ambos huesos.

El cuarto interóseo dorsal de la mano tiene su inserción de origen en las zonas adyacentes del cuarto y quinto metacarpiano, en la región lateral y proximal de ambos huesos.

El tercer dedo tiene un interóseo dorsal de cada lado, pero estos dos músculos son los únicos que pueden mover este dedo a cada lado.

Origen de los interóseos dorsales de los pies

Cada uno de los interóseos dorsales de los pies se originan en la diáfisis de los metatarsianos adyacentes. Al igual que los descritos para la mano, se describen dos puntos de origen para cada músculo en la parte proximal y lateral de la diáfisis de dos metatarsianos adyacentes.

Estas inserciones de origen se dan entre el primero y segundo metatarsiano, entre el segundo y el tercero, entre el tercero y el cuarto y el origen del cuarto interóseo se encuentra entre el cuarto y quinto metatarsiano.

Inserción

Interóseos dorsales de las manos

La inserción o punto de adhesión móvil del músculo para los interóseos de la mano se ubica en dos zonas. Una vez se alejan de su origen pasan por detrás del ligamento transverso profundo del metacarpo y se dirigen hacia las expansiones extensoras del segundo, tercero y cuarto dedo.

Estos músculos se insertan en las expansiones extensoras de los dedos ya nombrados y en las bases de las falanges proximales correspondientes. Estas son las dos zonas de inserción.

La inserción se da a través de dos tendones, uno de los cuales se inserta en la falange por debajo de las fibras transversales de la expansión extensora. El otro tendón se inserta en la expansión extensora.

Existen prolongaciones o ramificaciones del tendón que se unen a la falange y que a su vez se unen a las divisiones del tendón extensor. También existe una prolongación oblicua que se extiende por la cara anterior de la falange proximal y por la vaina fibrosa del tendón terminal.

Interóseos dorsales de los pies

En el caso de los interóseos dorsales de los pies, cada músculo, desde su origen, se dirige hacia la base de la falange proximal, pasando por debajo del ligamento profundo transverso del metatarso. Los tendones de estos músculos contribuyen a formar las cápsulas de las articulaciones metatarsofalángicas.

Los tendones se insertan en la base de la segunda, tercera y cuarta falange proximal, el primero está insertado en la zona medial de la segunda falange proximal, mientras que los otros lo hacen en las caras laterales de las bases de las falanges proximales correspondientes.

Otro sitio de inserción es la aponeurosis de los tendones del extensor largo de los dedos del pie, pero no se fijan a las expansiones extensoras del pie.

Inervación

La inervación de los músculos interóseos de las manos está dada por las ramas profundas del nervio cubital. Algunas veces, pero en raras ocasiones, el nervio mediano inerva al primer interóseo dorsal de la mano. La rama profunda del nervio plantar externo o plantar lateral inerva los interóseos dorsales de los pies.

Funciones

Los músculos interóseos dorsales de la mano tienen como función fundamental la abducción de los dedos en relación a una línea imaginaria que pasa longitudinalmente y paralela al tercer dedo, estos músculos favorecen el desplazamiento lateral de los dedos hacia afuera de esta línea.

Sin embargo, participan en otras funciones como, por ejemplo, cuando la articulación interfalángica distal está flexionada, la prolongación oblicua del tendón se tensa y flexiona la articulación proximal. Cuando la articulación proximal está extendida, la prolongación oblicua extiende la distal.

Así mismo, se ha descrito la participación de estos músculos en algunos movimientos rotatorios y en los movimientos de alta precisión ejecutados por los dedos de la mano. El primer interóseo dorsal de la mano se puede palpar y ver con facilidad si se hace una abducción del dedo índice contra resistencia.

Los interóseos dorsales de los pies participan en los movimientos de abducción de los dedos de los pies con respecto al eje del segundo dedo. Sin embargo, estas funciones son de poca importancia. Actúan también en los movimientos de flexión de las articulaciones metatarsofalángicas.