Felicidad

Valorar lo que tienes: ¿cómo ser agradecido?


¿Qué es ser agradecido?

Ser agradecido es apreciar lo que tenemos, con quien vivímos, cómo somos, dónde estamos, en general valorar cualquier cosa que nos trae aspectos positivos a la vida. Alguna gente vive tan deprisa y es tan poco consciente de su situación privilegiada que se olvida de sentirse agradecida por la suerte de haber nacido en una situación y lugar determinados.

En el mundo hay millones de personas que viven en la pobreza extrema. Muchas viven en la calle y se pasan días sin comer. Sin embargo, muchas de las personas que viven en el mundo occidental, con riqueza, grandes oportunidades y comodidades, no aprecian lo que tienen.

Algunas cifras:

  • Los niños más pobres del mundo tienen 2,7 probabilidades menos de contar con la presencia de un profesional cualificado al nacer.
  • Hay 1.300 millones de pobres en el mundo.
  • Los 20 países más pobres del mundo se encuentran en el continente africano, encabezados por Ruanda, Guinea, Benín, Tanzania, Costa de Marfil, Zambia, Malawi, Angola y Chad.
  • Más del 60% de la población mundial sufre de desnutrición.
  • Se puede prever que un niño varón nacido en 2012 en un país de altos ingresos vivirá hasta la edad de 76 años aproximadamente, lo que representa 16 años más que un niño varón de un país de bajos ingresos (60 años).

Medita en la belleza de la vida. Mira las estrellas, y mírate a ti mismo corriendo con ellas-Marco Aurelio.

La mayor fuente de la felicidad es la habilidad de ser agradecido en todo momento-Zig Ziglar.

La tendencia a no valorar

El ser humano es un animal de rutinas y, especialmente los del mundo occidental, tienen una tendencia a olvidarse y no apreciar el valor de su salud y riqueza. No nos referimos a personas multimillonarias, solo con que tengas un sueldo de más de 600 euros ya es bastante más que los 1.300 millones de personas que viven con 1 dólar o menos al día.

Sin embargo, esa tendencia cambia cuando se pierde algo valioso que se tenía (aunque hasta el momento de la pérdida no se es consciente de su valor): cuando muere un familiar, cuando perdemos el trabajo, la casa, la salud… 

Por ejemplo, el caso de una mujer con bastante dinero que tuvo un accidente traumático. Desde ese momento, y ya con 60 años, comenzó a darse cuenta de su suerte y ahora su mayor placer es sentarse a observar a la gente y los paisajes.

Esta tendencia está relacionada con nuestra capacidad de adaptación y habituación a diversas situaciones vitales. Se dice que la gente se acostumbra rápido a lo bueno pero muy lentamente a lo malo. Por ejemplo: nos habituamos al trabajo, a vivir en una casa con todas las comodidades, a la familia…

De hecho, tener una rápida capacidad de adaptación es muy positivo. Por ejemplo, si viajas a un país extranjero para trabajar, te resultará una gran ventaja adaptarte rápido a las nuevas situaciones.

¿Entonces cuál es el problema?

En lugar de quejarte por lo que está mal, sé agradecido por lo que está bien.-Joel Osteen.

El problema es que las situaciones cómodas, como tener trabajo, una casa, pareja, familia, nunca son para siempre y además, no ser consciente de ello hace ser poco agradecido, lo que a su vez impide ser feliz.

Esas situaciones ideales siempre terminan en alguna ocasión: algún familiar muere, se pierde la casa, se pierde el trabajo, no se tienen los mismos ingresos, se rompe con la pareja… Por tanto, es recomendable disfrutar todo lo posible de ellas.

¿Por qué es tan difícil valorar lo que tenemos?

Según investigaciones de la Psicología Positiva, cuando llega algo positivo a nuestras vidas (por ejemplo, un buen trabajo), nos alegramos, aunque esa felicidad dura de media unos tres meses.

La verdadera gratitud no es una experiencia emocional que se dé automáticamente (y simplemente ser educado no es lo mismo).

Actualmente vivimos en una sociedad materialista en la que se tiende a creer que cuantas más cosas tenemos, mejores somos. Esto provoca las comparaciones y olvidarse de todo lo que tenemos –porque siempre queremos más.

Especialmente compararse con los demás es algo bastante negativo, ya que fomenta la envidia, la avaricia y el olvidarse de experimentar la gratitud porque no nos centramos en lo que somos y tenemos.

Quizás haya que enseñar más en las escuelas a ser verdaderamente agradecidos y no tanto a decir “gracias” sin apreciar nada.

Cómo ser más agradecido y valorar lo que tienes

Una forma de superar la habituación a nuestras situaciones positivas y ser más agradecidos es practicando el aprecio o gratitud. 

Lo puedes hacer:

  • Reflexionando cada día sobre todas las cosas positivas que tienes en tu vida.
  • Escribir una lista con todas las cosas por las que puedes estar agradecido.
  • Practicar la meditación.
  • Practicar mindfulness.

Estos dos últimos –practicar la meditación y el mindfulness– te permitirán ser más consciente de tu situación y disfrutar del momento presente. Su práctica evitará que vivas el día como una rutina en la que simplemente reacciones y no te das cuenta del momento en que vives. 

  • Teniendo experiencias en el extranjero.

Viajar a un país pobre te va a permitir darte cuenta y ver la realidad de tu situación. Te aseguramos que te cambiará la visión del mundo –esto no solo te sirve como experiencia personal y que acabe ahí, sino también puedes animarte a participar en actividades socialmente responsables, como voluntariados–.

  • Teniendo experiencias de voluntariado.

En los voluntariados, primero estarás aportando algo de valor a las ONG que necesitan ayuda, y además, la comparación de tu realidad con la realidad de personas que tienen verdaderos problemas te sorprenderá y te hará olvidarte de los problemas sin importancia.

¿Se puede mantener en el tiempo esa actitud?

Es posible mantener en el tiempo esta actitud siempre y cuando no nos olvidemos de practicar algunas de las actividades ya mencionadas. Nada más se entra en la rutina de la vida occidental con todas las comodidades, es sencillo olvidarse de ser agradecido.

Beneficios de la gratitud sobre la salud

Según el científico Robert Emmons, la gratitud tiene los siguientes beneficios:

Físicos

  • Sistema inmunitario más fuerte.
  • Disminuye la presión arterial.
  • Más horas de sueño y mayor sensación de descanso.
  • Menos dolores y molestias.

Psicológicos

  • Mayores niveles de emociones positivas.
  • Más alerta.
  • Mayor optimismo y felicidad.
  • Bloqueo de emociones negativas.
  • Mayor sentido de valor propio.

Social

  • Ser más generoso y compasivo.
  • Perdonar más.
  • Sentirse menos solo y aislado.

¿Y tú qué piensas? ¿Eres agradecido y valoras lo que tienes? Nos interesa tu opinión. ¡Gracias!