Lengua y literatura

José María de Pereda: quién fue, biografía, estilo, obras


¿Quién fue José María de Pereda?

José María de Pereda y Sánchez Porrúa (1833-1906) fue un novelista español, célebre por sus novelas costumbristas y realistas. Entre sus obras más conocidas están Sotileza, De tal palo tal astilla, La puchera o Peñas arriba.

Muchas de sus novelas están basadas en sus experiencias personales, por haber pasado parte de su vida en el campo, trabajando la ganadería y la agricultura.

Su pasión por la escritura se debió más a su inclinación a la literatura, que por una formación académica. También se desenvolvió en la política del momento, pues estuvo afiliado al carlismo.

Biografía de José María de Pereda

Nacimiento y familia

José María de Pereda provino de una familia numerosa dedicada a las actividades del campo y la montaña. Nació en Polanco el 6 de febrero de 1833. Sus padres fueron Francisco de Pereda y Bárbara Josefa Sánchez Porrúa. De veintidós hermanos, él fue el menor.

Educación

Pereda cursó su educación primaria en el pueblo donde nació. Años más tarde, sus padres tomaron la decisión de mudarse a Santander, la capital de Cantabria, para darle una mejor formación académica a sus hijos. Allí el futuro escritor ingresó al Instituto Cántabro.

No fue un estudiante destacado. El haber nacido y vivido en el campo, hizo que prefiriera la naturaleza, la caza y la pesca en lugar de otras actividades. Unos años más tarde se fue a Madrid para cursar estudios en la Academia de Artillería de Segovia.

Pereda no tenía vocación para la ciencia, así que mientras estuvo en Madrid se dedicó a frecuentar los sitios literarios. Asistió a teatros, y a reuniones y tertulias que se dieron en el entonces famoso café La Esmeralda.

Aspectos generales de su vida

A los 22 años, regresó a Santander para visitar a su familia. Al poco tiempo murió su madre, lo que le causó una profunda tristeza. Fue una época de enfermedades y padecimientos. Fue víctima del cólera y sufrió una enfermedad que lo dejó en cama por un largo periodo.

Posteriormente, se recuperó y comenzó a dar sus primeros pasos en la escritura. Escribió algunos artículos periodísticos para el medio impreso La Abeja Montañesa. Usó su apellido para firmar las redacciones. Además, decidió emprender y fundó el semanario El Tío Cayetano.

A comienzos de 1860 intentó montar algunas obras de teatro, aunque no obtuvo los resultados que esperó. Unas de sus primeras piezas teatrales fueron Tanto tienes, tanto vales (1961), Marchar con el siglo, que estrenó en 1863, y Mundo, amor y vanidad, de la misma fecha que la anterior.

A los 31 años, José María de Pereda comenzó a probar las mieles de la fama, al publicar una de sus obras más reconocidas: Escenas montañesas. El auge al principio fue local, luego se extendió hacia otras partes. Después de eso realizó trabajos para varios periódicos.

Matrimonio y tragedia

Se casó en 1869 con una joven llamada Diodora de la Revilla. De ella se tiene poco conocimiento, pero se sabe que el matrimonio tuvo hijos, dos varones y una hembra.

El suicidio de Juan Manuel, su primogénito, llevó a Pereda a la depresión, y estuvo por un tiempo alejado de la escritura.

Actividad política

En 1869 presentó su candidatura a diputado por Cabuérniga, localidad de Cantabria, y lo hizo por el movimiento carlista. De ese tiempo fue su amistad con los escritores Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas “Clarín”.

Su andar por la política le permitió recopilar experiencias que más tarde plasmó en algunos textos. En 1876 publicó Bocetos al temple, en el que insertó la novela Los hombres de pro. Un tiempo después regresó a su labor de escribir, lo cual compaginó con su familia.

Muerte

Después de la muerte de su hijo en 1893, el escritor quedó sumido en la tristeza y desesperanza. Por alguna razón se culpó y después de un tiempo ya no quiso escribir más. Su vida se deterioró, y comenzó a padecer varias enfermedades. Murió el 1 de marzo de 1906.

Estilo literario

Su estilo fue costumbrista y realista. Se encargó con esmero de presentar la realidad de su tiempo, especialmente la vida en los campos y sus características.

Pereda no mostró afinidad por las transformaciones de la sociedad hacia lo moderno. Sin embargo, en la literatura fue innovador, diferente, vital e ingenioso. También destaca el humor, aunque siempre apegado a sus ideas religiosas y moralistas.

Obras

La mayoría de las obras de Pereda se basaron en las costumbres de su pueblo natal. Las siguientes son algunas de las más importantes:

El buey suelto (1878)

Muchos estudiosos de la obra de José María de Pereda consideran que El buey suelto se separa de lo que el autor había escrito. Aunque toca los aspectos tradicionalistas y costumbristas en los que era experto, se desvió, por así decirlo, hacia las enseñanzas moralistas.

En el texto, Pereda expuso la vida de los solterones, y pone como ejemplos a dos amigos cercanos suyos.

De tal palo tal astilla (1880)

En esta novela el escritor trata la relación entre Águeda, una joven creyente, y Fernando, un ateo influenciado por su padre, el doctor Peñarrubia. Los padres de ambos jóvenes tienen dispuesto para ellos historias de vida diferentes. El final llega con la muerte de uno de los enamorados.

Es una novela de tesis que intentó responder a Gloria, de su amigo Benito Pérez Galdós.

El sabor de la tierruca (1882)

Se dice que con esta obra Pereda abrió paso hacia la novela regional. Es una novela con sabor a tradición y costumbres, ambientada en un espacio netamente rural, en este caso la vida en la aldea Cumbrales. El amor y la diferencia de clases son los temas principales.

El autor se encargó de hacer un perfecto retrato de los paisajes, la naturaleza, costumbres y peculiaridades de la vida del campo. Es una especie de documento que recoge un estilo y forma de vida, que Pereda intentó hacer que perdurara en el tiempo.

Sotileza (1885)

Se trata de la historia de Casilda, una niña sin padres, que es acogida por una familia de pescadores. En el desarrollo de la novela se enamora de Andrés, descendiente de un marino adinerado. El amor entre ambos es prohibido, debido a que la sociedad impone normas que deben ser cumplidas.

Los jóvenes se ven obligados a separarse. Silda, como es apodada la protagonista, va a contraer matrimonio con un pescador, mientras que su amado hará lo mismo pero con una joven muchacha de alto estatus social. Con esta obra el autor reflejó la forma de vida de los pescadores y los inconvenientes de su labor en el mar.

Es, tal vez, su obra más conocida.

La puchera (1889)

La puchera es otra de las novelas más destacadas de José María de Pereda. Fue muy bien aceptada por la crítica. Es quizás una de las más cercanas a la corriente del Naturalismo porque retrató con objetividad y verdad la realidad desde muchos puntos de vista.

Peñas arriba (1895)

Pereda logró alcanzar con este trabajo un amplio reconocimiento. La realidad con que retrató las costumbres y la historia, lo llevaron a un punto máximo. Los estudiosos de sus obras aseguran que en unos escasos veinte días la primera edición se agotó.

El argumento está basado en la vida de Marcelo, quien va a pasar una temporada a la casa de su tío Celso en la población de Tablanca. El joven queda impresionado con las bondades y belleza del lugar, y toma la decisión de hacer vida en él, hasta convertirse en un lugareño más.

Otras obras

Tanto tienes, tanto vales (teatro, 1861)

Palos en seco (teatro, 1861)

Marchar con el siglo (teatro, 1863)

Mundo, amor y vanidad (teatro, 1863)

Escenas montañesas (1864)

Bocetos al temple (1876)

Tipos trashumantes. Croquis a pluma (1877)

Don Gonzalo González de la Gonzalera (1878)

Pedro Sánchez (1883)

La Montálvez (1888)

Al primer vuelo, idilio vulgar (1891)

Nubes de estío (1891)

Baños del sardinero (1895)

Blasones y talegas (189-?)

Pachín González (1896)

Para ser un buen arriero (1900)

Referencias

  1. José María de Pereda. Recuperado de wikipedia.org
  2. Arias, F. José María de Pereda (1833-1906). Recuperado de analítica.com