Biología

Potencial biótico: concepto, tasa de crecimiento intrínseca, ejemplo


¿Qué es el potencial biótico?

El potencial biótico es la tasa máxima de crecimiento de una población en la cual no existen restricciones. Para que una población alcance su potencial biótico debe contar con recursos ilimitados, no deben existir los parásitos u otros patógenos y las especies no deben competir entre sí. Por estas razones, el valor es meramente teórico.

En la realidad, una población nunca alcanza su potencial biótico, ya que existe una serie de factores (bióticos y abióticos) que limitan el crecimiento indefinido de la población. Si le restamos al potencial biótico la resistencia ambiental, tendremos el valor real de la tasa a la cual incrementa dicha población.

Tasa de crecimiento intrínseca

El potencial biótico también se conoce como tasa de crecimiento intrínseca. Este parámetro se denota con la letra r y es la tasa a la cual la población de cierta especie pudiese crecer si tuviera recursos ilimitados.

Los organismos que poseen altas tasas de crecimiento intrínsecas generalmente se reproducen a temprana edad, tienen cortos tiempos generacionales, pueden reproducirse varias veces en la vida y tienen un número de descendientes altos en cada reproducción.

Según estas características y estrategias de vida, las especies pueden ser clasificadas como pródigas o estrategias r y prudente o estrategia K. Esta clasificación fue acuñada por George Hutchinson.

Las estrategias r se caracterizan por dar a luz un alto número de crías, estas son de pequeño tamaño, su periodo de maduración es rápido y no emplean tiempo en el cuidado parental. Lógicamente, las estrategias reproductivas r alcanza la máxima capacidad del potencial biótico en cuanto a la reproducción.

Contrariamente, las especies catalogadas como K tienen pocos descendientes, que maduran lentamente y cuyo tamaño corporal es grande. Estas especies cuidan intensamente a sus crías para asegurar su éxito.

Factores que afectan al potencial biótico

El potencial biótico está influenciado por una variedad de factores intrínsecos de la especie. A continuación se describen los más relevantes:

  • La frecuencia de la reproducción y el número total de veces en las que el organismo se reproduce. Por ejemplo, las bacterias se reproducen por fisión binaria, proceso que puede realizarse cada veinte minutos. En cambio, un oso tiene crías cada tres o cuatro. Al comparar los potenciales bióticos de ambos, el oso polar tiene un potencial mucho menor.
  • Los descendientes totales que nacen en cada ciclo reproductivo. Las poblaciones bacterianas poseen potenciales bióticos muy elevados. Si contara con recursos ilimitados y ningún tipo de restricción, una especie bacteriana podría formar una capa de 0,3 metros de profundidad que podría cubrir la superficie de la Tierra en solo 36 horas.
  • La edad a la cual empieza la reproducción.
  • El tamaño de la especie. Las especies con tamaños pequeños, como los microorganismos, generalmente poseen un potencial biótico más elevado que las especies con tamaños corporales más grandes, como algunos mamíferos.

Resistencias ambientales

El potencial biótico de una especie nunca es alcanzado. Los factores que impiden el crecimiento sin restricción son conocidos como resistencias ambientales. Estos incluyen distintas presiones que limitan el crecimiento.

Dentro de estas resistencias se encuentran enfermedades, competencia, acumulación de algún desecho tóxico en el ambiente, cambios climáticos desfavorables, escasez de comida o espacio y competencia entre especies.

Es decir, el crecimiento exponencial de una población (que ocurre cuando este no presenta ninguna limitación) se convierte en un crecimiento logístico cuando la población enfrenta estas resistencias ambientales.

Con el tiempo la población se estabiliza y alcanza su capacidad de carga. En este estado, la curva de crecimiento toma forma de S (sigmoidal).

Capacidad de carga

Las resistencias ambientales junto con el potencial biótico determinan la capacidad de carga. Este parámetro se denota por la letra K y se define como la máxima población de una especie dada que puede mantenerse en un hábitat particular sin ser degradada. En otras palabras, es el límite impuesto por las resistencias ambientales.

La tasa de crecimiento de la población disminuye cuando el tamaño poblacional se acerca al valor de la capacidad de carga del ambiente. Dependiendo de la disponibilidad de recursos, el tamaño de la población puede fluctuar alrededor de este valor.

Si la población excede la capacidad de carga, es probable que colapse. Para evitar este fenómeno, los individuos excedentes deben moverse a nuevas áreas o empezar a explotar nuevos recursos.

Potencial biótico en los humanos

En los humanos, y en otros grandes mamíferos, el potencial biótico puede ser de 2 a 5 % cada año, en contraste con el 100 % del potencial biótico de los microorganismos cada media hora.

En las poblaciones humanas no se alcanza todo el potencial biótico. En términos biológicos, una mujer es capaz de tener más de veinte hijos durante toda su vida.

Sin embargo, este número casi nunca se alcanza. A pesar de ello, la población humana ha crecido exponencialmente desde el siglo dieciocho.

Ejemplo de potencial biótico

Las nutrias no alcanzan su potencial biótico por diversas razones. Las hembras alcanzan la madurez sexual entre los 2 y 5 años de edad. La primera reproducción ocurre aproximadamente a la edad de 15 años y en promedio solo tienen una cría.

Con respecto al tamaño poblacional, este es fluctuante debido a los cambios ambientales. El crecimiento de depredadores como las orcas, conocidas también como ballenas asesinas, disminuye el tamaño poblacional de las nutrias.

No obstante, las presas naturales de las ballenas asesinas no son las nutrias. Son los leones marinos y las focas, cuyas poblaciones también están disminuyendo. Así que para compensarlo, las orcas recurren a alimentarse de las nutrias.

Los parásitos también son un factor crucial en el declive de la población de nutrias, concretamente los parásitos provenientes de animales de compañía, como los gatos.

Los parásitos logran alcanzar a las nutrias porque los dueños de las mascotas arrojan los desechos en los inodoros y estos contaminan el hábitat de las nutrias.

Asimismo, la contaminación de las aguas producida por los humanos también ha contribuido a la disminución del número de nutrias.

La incidencia de cada uno de estos factores a la disminución del potencial biótico de las nutrias pudiese estar llevando a la extinción de esta especie.