Arte

Cosmovisión trágica


La cosmovisión trágica es una manera de mirar el mundo desde un punto de vista negativo, pensado en todo lo malo que ocurre. Además, la perspectiva suele ser totalmente pesimista, creyendo que todos los sucesos que van a ocurrir van a terminar de manera trágica.

Cosmovisión es una palabra que proviene del griego clásico. Esta formada por “cosmo”, que significa “mundo” y por “visión”. Se trata, por lo tanto, de la forma de ver lo que nos rodea. El ser humano interpreta la realidad a través de su cosmovisión y acaba actuando en consecuencia a ella.

Existe otra palabra con la que se ha denominado a la cosmovisión, en este caso de origen alemán, y que se impuso en Europa a partir de principios del siglo XX. Se trata de Weltanschauung. En realidad, significa exactamente lo mismo que su equivalente griego.

La cosmovisión trágica en el arte

El concepto de la cosmovisión trágica se asocia en la mayoría de las ocasiones al ámbito de la cultura. Está especialmente presente en el teatro y la literatura, donde tiene una gran trayectoria histórica.

Los protagonistas de estas obras intentan escapar del destino que les ha sido impuesto, sin conseguirlo finalmente. De igual manera, suelen aparecer circunstancias negativas que marcan la vida del ser humano: la guerra, la enfermedad y, sobre todo, la muerte.

La tragedia griega

Se suele presentar como el inicio de esta forma de ver el mundo a la tragedia griega. Este género comienza alrededor del siglo V a.C. En la tragedia aparece el héroe, que no puede evitar convertirse en víctima. Es muchas veces manejado por fuerzas superiores sin que pueda evitar el amargo final.

De esta manera, se puede poner como ejemplo a Edipo. La maldición de los dioses hace que, intente lo que intente, no pueda escapar a su destino. Igual suerte que Edipo corren Electra o Antígona, por señalar otros personajes trágicos de la tradición griega.

La cosmovisión trágica más allá de Grecia

Más allá de la tragedia griega, existen numerosos ejemplos de obras que incorporan esta cosmovisión en sus argumentos. Uno de los autores más reconocidos de la historia, William Shakespeare, tiene un buen surtido de estas luchas perdidas de los protagonistas contra el destino.

Desde Romeo y Julieta a Hamlet, pasando por Otelo o Julio César, las dificultades que se les presentan siempre acaban derrotando a los personajes principales.

Otros autores más modernos, como García Lorca en Yerma o Buero Vallejo también participan de esta forma de explicar y sufrir el mundo.

Cosmovisión trágica en la sociedad

La cosmovisión, sea del tipo que sea, no es exclusiva del arte. Siendo este una expresión de la sociedad, es normal que también hayan existido épocas en las que esta forma de ver el mundo fuera normal en ciertos sectores.

Como ejemplos de momentos o personajes trágicos en la vida real, se puede poner la gran depresión moral en la que entra España tras la pérdida de sus últimas colonias en América, en 1898.

De igual forma, buena parte de la filosofía alemana en el siglo XIX está impregnada de un pesimismo que cuadra muy bien con esta manera de ver el mundo. Nietzsche llega a hablar de la tragedia griega en algunos de sus trabajos y otros filósofos toman referentes que se encuadran en esa tradición.

Personajes como Salvador Allende o Víctor Jara también podrían encuadrarse en esta cosmovisión, aunque en algunos casos rocen con la llamada cosmovisión épica.

Referencias

  1. Pastor Cruz, José Antonio. Tragedia y Sociedad. Obtenido de uv.es
  2. David K. Naugle. Worldview: The History of a Concept. Recuperado de books.google.es
  3. Richard A. Levine. The Tragedy of Hamlet’s World View. Recuperado de jstor.org