Historia

95 maldiciones gitanas reales


¿Qué son las maldiciones gitanas?

Las maldiciones gitanas son expresiones de un deseo maligno hacia una o varias personas. Los gitanos creen en el poder mágico de la palabra y, de hecho, su cultura predominantemente oral aún guarda un amplísimo repertorio de estas maldiciones.

Las maldiciones gitanas pueden afectar a las víctimas a nivel psicológico e incluso físico. No está claro si se debe a la sugestión, aunque muchas personas, tantos de esta etnia como de otras, creen en su efectividad.

El  pueblo romaní, o los gitanos, como mayormente se les conoce, es un pueblo que llegó a Europa por los Balcanes en el siglo XIV, provenientes del noroeste de la India. A pesar de haber sido un pueblo nómada, su cultura y lengua se han mantenido intactos, así como sus tradiciones y creencias.

Lista de maldiciones gitanas

1- ¡Deberías comer los huesos de mis muertos!

2- ¡El diablo te llevará!

3- ¡Este pan te cegará!

4- ¡La tierra te devorará!

5- ¡El diablo se comerá tu buena suerte!

6- ¡Los lobos te comerán!

7- Mal fin tenga tu cuerpo, permita Dios que te veas en las manos del verdugo y arrastrado como las culebras, que te mueras de hambre, que los perros te coman, que malos cuervos te saquen los ojos, que Jesucristo te mande una sarna perruna por mucho tiempo, que si eres casado tu mujer te ponga los cuernos, que mis ojitos te vean colgado de la horca y que sea yo el que te tire de los pies, y que los diablos te lleven en cuerpo y alma al infierno.

8- Que la mala suerte te persiga y que todo te salga mal.

9- Que sufras el doble de lo que me has hecho sufrir a mí.

10- ¡Dios conceda que los perros hagan un banquete con tus huesos!

11- Que te habite el infierno. Que la lluvia te esquive y tu sed sea eterna. Que la luz no te toque. Que sabiéndote ciego la imaginación se te niegue.

12- Que dependas de otro para cualquier movimiento y hasta tu más mínimo gesto tenga un amo impiadoso que decide por vos. Que las lágrimas se encaprichen dentro de tus ojos y aunque el dolor te acongoje no quieran caer. Pero, más que todo, que el corazón se te ensanche, que lo sientas crecer en tu pecho y no tengas más remedio que amar.

13- Pleitos tengas y los ganes.

14- ¡Mal fin tengas tú y tu amor!

15- ¡Que se te caiga la carne a pedazos!

16- Mal cáncer te entre.

17- ¡Que la destrucción te coma!

18- ¡Mar barreno te taladre!

19- ¡Maldigo tu nombre, tu casa y a toda tu descendencia!

20- Tu cerebro se rociará, y lo recogeré en mi pañuelo.

21- La maldición del altar: Es una maldición hecha a la novia en el momento que está contrayendo matrimonio en el altar: “Nunca tendrás descendencia y no podrás ser feliz ya que pronto llegará la separación”.

Podemos encontrar ejemplos de maldiciones gitanas en el repertorio musical de los gitanos de Andalucía. La velada de San Juan en Sevilla (cuadro de costumbres andaluzas en verso, 1847), de José Sánchez Albarrán:

22- Escena IV:

“Que me coman los chusqueles si no la quiero á osté ya, gloria chiquita en papeles, jardín sembrao e claveles”.

23- Escena XII: “¿Es poca la pena? Mardito sea er ladrón: quiea Dios que se güerva ca pelo un escorpión”.

24- Escena XI:  Dieg. ¿Qué tal? ¿Con qué á mis espaldas iba osté …? ¡Jay, que mal mengue le repique el buyarengue; muere osté tio á las fardas!

En el parto de los montes, de José Sanz Pérez se encuentran también versos con maldiciones gitanas:

25- Escena III: “¡Premita un divé del sielo que te coman los chusqueles!”.

26- Escena VI: “Cab. Salú y er sielo premita que le arranquen las orejas veinte chusqueles rabiando. Mardición.”

El que de ajeno se viste, de José Sanz Pérez (1849):

27- Escena IV: “Permita Dios, si me orvías, te ajogue la mar serena, y si te orviare yo pase por la mesma pena”.

28- Escena X: “Piq. Premita er sielo que te veas, po un divé, con er josico por er suelo lo mesmito que un chusqué”.

Del tío Caniyitas o El Mundo Nuevo de Cádiz (ópera cómica española de 1850), de José Sanz Pérez:

29- Escena III: Pep. […] “Premitan los cielos que el día que quieras tu gachoncito te diga ‘anda véte’ y rabiando mueras”.

30- Escena III: Pep. […] “Véte, mardesía, premita un divé que pan te pidan tus probes hijitos y te hayes sin él”.

31- Escena V Catan. […] “¡Ay! Si te he mentío, que no vea la lú; que se vea mi pare preso y sin salú”.

En la literatura española también hay ejemplos de maldiciones gitanas. En la “colección de cantes jondos y flamencos” podemos encontrar soleares donde abundan las maldiciones gitanas. Soleares de tres versos:

32- Anda que te den un tiro, / Que te jases mu persona / Y á la cara no te miro.

33- Anda y que te den un tiro; / Que no se jase con nadie / Lo que tú has jecho conmigo.

34- Anda que te den un tiro; / Que á esoras e la noche / No quieo yo jablá contigo.

35- Anda y que te den un tiro; / Nunca yuebe como truena: / Con esa esperansa vivo.

36- Anda y que te den un tiro… / Con pórbora e mis ojos / Y balas e mis suspiros.

37- Anda que te den un tiro, / Que los reaños te partan, / Por lo que has jecho conmigo.

38- Abujitas y alfileres / Le clabaran á mi nobia / Cuando la yamo y no biene.

39- Al regorbé e una esquina / Te den una puñalá / Que ni er Santólio resibas.

40- Cuando baya en busca tuya, / Los ojitos se me sarten / Como granitos e ubas.

41- Der sielo caiga una bala, / Parta á mi suegra por er medio / Porque me da mala fama.

43- Der sielo me caiga un rayo… / De los que van á la ilesia / De catorse á quince años.

44- Der sielo benga er castigo / Que merese tu persona / Por lo que has jecho conmigo.

45- Mar tiro le den que muera / A aquer que tubo la curpa / De que yo t’aborresiera.

46- Mala puñalá te peguen, / Que tú t’has rebelaíto / Tas portao como quien eres.

47- No me bengas con cantares, / Mala puñalá te den / Ar regorbé e una caye.

48- Permita Dios que te beas / Como se bió Juan Domínguez, / Jala-Jala y Juan Oreja.

49- Permita Dios que te beas / Sacando agüita e un poso / Y con er cubo no pueas.

50- Que se pique e cangrena / La boca con que me riñes / Y la mano con que me pegas.

51- Te fuiste y me ejastes, /Mar fin tengan los calostros / Que de tu mare mamastes.

52- Tú me bienes gobernando; / Anda, mar tiro te peguen, / ¿Quién t’ha daiyo ese mando?

53- Tu cuerpo tenga mar fin; / Los cordeles er berdugo / Te sirban e corbatin.

54- Te den un tiro y te maten / Como sepa que dibiertes / A otro gaché con tu cante.

55- Te den una puñalá; / Pero no, detente, lengua, / Que la quiero rigulá.

56- Te dé una puñalá; / Tóo er mundo e tí consigue, / Yo no pueo conseguí ná.

57- Te has e morí con la pena / Que la camisa en er cuerpo / Se te ha e gorbé cangrena.

58- Te den una puñalá / Que er Pare Santo e Roma / No te la puea curá.

Maldiciones en las seguiriyas gitanas:

59- Anda,  compañera, / Permitan los sielos / Que con er cuchillo que matarme quieres / Mueras tú primero.

60- ¡Mal haya er dinero / Que er dinero es causa / Que los sacais de quien yo camelo / No estén en mi casa!

61- ¡Mal haya mi sueño / Que tanto he dormío! / Que s’ha guiyao mi compañerita / Y no la he sentío.

62- Mar fin tenga la muerte / Que tanto ha poío; / S’ha yebaíto la mi compañera / Y un hijito mío.

63- Por tu mala sangre / Te quisiea yo bé / Con er Santolio á la cabesera / Yamando á un Dibé.

64- Presiyo e Seuta / Mar fin tenga él; / Que ya me duelen estos güesesitos / E roá por él.

65- Siempre en los rincones / Te encuentro yorando / Mala puñalá me den, compañera, / Si te doy mar pago.

En los cantos populares españoles de 1882 también podemos encontrar ejemplos de maldiciones gitanas:

66- Der sielo caiga una piedra / Que pese dos mir quintales / Y le rompa la cabesa / A quien quiebra boluntares.

67- De la muraya mas arta / Se caiga quien mar me quiera; / Si es hombre, que se rebiente; / Si es mujer, rabiando muera.

68- Aquel que tiene la culpa / De que yo fatigas pase / Se vea en Argel cautivo / Sin tener quien lo rescate.

69- Der sielo benga er castigo / Que merese tu persona / Por lo que has jecho conmigo.

70- A Undebé l’estoy pidiendo / Te dé lo que te combenga; / Que lo qu’has jecho conmigo / No lo jase ni una negra.

71- Pues los cariños te ofenden, / Le pido a Dios de los cielos / Que de aquel a quien estimas / Tengas que sufrir desprecios.

72- Quiera Dios que donde pongas / Todos tu sinco sentíos / Le paguen a tu querer / Como tú pagas er mío.

73- A mi Dios le estoy pidiendo / Que como me matas mueras: / Que te bean mis ojitos / Querer y que no te quieran.

74- Premita Dios que te beas / Aborresía y queriendo / Y Que las ducas te roan / La entrañas e tu cuerpo.

75- Entre la hostia y er cális / A mi Dios se lo pedí: / ¡Que t’ajoguen las fatigas / Como m’ajogan a mí!

76- Premitan los sielos / Premítalo Dios, / Que co’r cuchillo que matarme quieres / Te matara yo.

77- Premita Dios que te beas / Esmamparaíta y sola / Y que bengas á peirme / Po’ Undibé que te socorra.

78- Permita Dios que te beas / En la ruea der bapó, / Y er bapó se baya á pique, / Y tú me pías perdón.

79- Permita Dios que te beas / Metía en San Juan de Dios; / Medesina que tomares / Te la baya dando yo.

80- Permita Dios que te beas / En un hespitá rabiando / Y no tengas más consuelo / Qu’er que yo te baya dando.

81- Permita Dios que te beas / En un calabozo oscuro / Y que pase por mi mano / Todo el alimento tuyo.

82- La maldición que te echo / Desde hoy en adelante / Es que el dinero te sobre, / Pero que el gusto te falte.

83- ¡Anda con Dios, bien te logres! / No te deseo mar ninguno… / ¡Hora de salú no tengas / Mientras bibas en er mundo!

84- Premita Dios, Pepiya / si pienso en otra / que los lobos der campo / mi cuerpo coman.

85- Permita Dios que te beas / Como se bió Nobaliches / En er puente d’Arcolea.

86- Las mantecas e tu cuerpo / Se te bean erretías, / En bé que jases conmigo / Esas chunguiyas partías.

87- Cuerbos te saquen los ojos / Y águilas er corasón, / Y serpientes las entrañas, / Por tu mala condisión.

88- ¡No saliera d’aquel monte / Una sierpe y te tragara! / ¡Tan bien como t’he querío, / Y tan mar como me pagas!

89- Tierra, ¿por qué no te abres / Y te sales de tu sentro, / Te tragas á esta serrana / Con tan malos sentimientos?

90- Tantas hojas como tiene / L’alameda del Genil, / Tantos demonios te yeben / Cuando t’acuerdes de mí.

91- Permita Dios que te mueras, /Y que t’entierren de barde; / Y te tapen la carita, / Pa que no te bea nádie.

92- Te fistes y me dejastes, / Y me dejastes perdía; / Las paeres de tu cuarto / De luto se bean bestías.

93- Anda, béte de mi bera; / Mar fin tengas, condenao; /M’ofresistes tu cariño / Y después m’has engañao.

94- Tu cuerpo tenga mar fin; / Los carsones der berdugo / Te sirban de corbatín.

Y después de estos ejemplos de maldiciones gitanas, dejamos una oración que se cree es muy fuerte para revertir la malevolencia que las maldiciones gitanas pueden traer:

95- “Si estoy maldito, San Vito, vuélveme bendito. Contra la maldición de Herodes. Protege a mi niño, Santa Gertrudis. Mi casa bendita, que no esté nunca maldita, Santa Margarita. Prometo nunca maldecir, ni maldiciones echar y eso lo cumplo, por la vara de San Blas”.