Arte

Pintura neoclásica: qué es, origen, características, autores, obras


¿Qué es la pintura neoclásica?

La pintura neoclásica fue un movimiento pictórico del neoclasicismo que se desarrolló en todo el continente europeo, comenzando en Roma, en la década de 1760. Alcanzó su mayor influencia entre 1780 y 1790, y se mantuvo hasta alrededor de 1850.

El estilo pictórico neoclásico enfatizó las cualidades del contorno, los efectos de la luz y el predominio de los colores claros y ácidos.

Los pintores neoclásicos dieron gran importancia a las representaciones de los trajes, escenarios y detalles de sus temas clásicos con la mayor precisión histórica posible.

Las historias clásicas, la mitología, las obras de Virgilio, Ovidio, Sófocles, así como también los primeros acontecimientos de la Revolución francesa, sirvieron de inspiración para los pintores del período neoclásico.

Esto hizo que desarrollaran una gama de composiciones reconocidas como obras maestras de la historia del arte.

Origen de la pintura neoclásica

Influencia del Gran Tour de Europa

A mediados del siglo XVII, existía un itinerario que recorría varias ciudades de Europa, viajando primero en diligencias y luego en ferrocarril, ya a partir de 1820. La travesía salía de Inglaterra, pasando por Francia y otros países, hasta llegar finalmente a Italia.

Usualmente, quienes realizaban este viaje eran jóvenes aristócratas ingleses, que tomaban el recorrido como parte de su formación académica. También los artistas e intelectuales hacían el itinerario, y llegaban a Italia para familiarizarse con la cultura clásica.

Excavaciones arqueológicas

La pintura neoclásica se caracterizó por involucrar eventos, personajes y temáticas del arte grecorromano. Su aparición fue estimulada en gran medida por los intereses científicos durante el siglo XVIII, en plena Ilustración.

Tras una serie de descubrimientos arqueológicos, en particular de excavaciones en las ciudades romanas de Herculano (iniciada en 1738) y Pompeya (iniciada diez años después), se incrementó el interés por la renovación del arte.

Los primeros excavadores y artistas de los descubrimientos en las ciudades romanas se colocaron a disposición del público a través de sus reproducciones cuidadosamente grabadas.

Pintura neoclásica temprana

El historiador alemán Johann Joachim Winckelmann fue particularmente influyente para los primeros pintores del neoclásico; el alemán tomó el estilo grecorromano como el “campeón” de todos los estilos artísticos.

Por esta razón, los primeros pintores de la escuela neoclásica se basaron en las ideas de Winckelmann. Muchos de los artistas eran sus alumnos.

El italiano Anton Raphael Mengs, el francés Joseph Marie Vien y el retratista italiano Pompeo Girolamo Batoni fueron los pioneros de la pintura neoclásica; estuvieron activos durante 1750, 1760 y 1770.

Si bien sus composiciones incluyeron poses y arreglos figurativos propios de la escultura griega, todavía estaban fuertemente apegados al rococó (movimiento artístico anterior).

Características de la pintura neoclásica

Temática

– Una de las características más marcadas de la pintura neoclásica es el enfoque en la cultura clásica.

– Los temas mitológicos, además de una priorización del desnudo heroico masculino, típicos del arte grecorromano, fueron comunes en las composiciones neoclásicas.

– Las obras de Homero (la Ilíada y la Odisea), más los poemas de Petrarca, fueron fuente de inspiración para los pintores de este estilo.

– Más tarde, la Revolución francesa fue la protagonista de las principales composiciones del neoclásico.

– Los temas históricos abundaron también en la pintura neoclásica, y tenían una intención moralizante.

– Las historias presentadas eran serias y eruditas.

– En la época de Napoleón Bonaparte, la pintura se hizo con fines casi propagandísticos, exaltando el patriotismo o el sacrificio.

Técnica

– En la pintura neoclásica predominó una iluminación dramática, clara y fría, generalmente centrada en el protagonista de la composición.

– A veces se aplicaba la técnica del claroscuro: una disposición adecuada de las luces y la sombra, iluminando intensamente al protagonista y dejando todo lo demás en sombras.

– Predominó el dibujo sobre el color, que no tenía valor estético.

– Se usaron los colores ácidos. La superficie del cuadro se caracterizó por ser lisa y tan limpia que no se llegaban a notar las pinceladas del autor.

Expresiones faciales y corporales

– Se destacó el vendaje blanco del héroe de la composición, el cual indicaba la lesión del protagonista.

– La composición general era un tanto teatral; es decir, las expresiones del rostro y los gestos tenían la intención de indicar un profundo dolor, aunque tal dolor no llegaba a deformar los rostros de las figuras.

Perspectiva lineal

– La perspectiva lineal es una técnica en la cual los artistas neoclásicos proyectaban una tridimensionalidad en una superficie bidimensional a fin de generar sensación de profundidad al espectador.

– En la pintura neoclásica se ejemplifica en las proporciones de las figuras; es decir, colocaban figuras más pequeñas para dar la sensación de que estaban más lejos de la figura central, que generalmente solía ser de mayor tamaño para dar una sensación de cercanía.

Composición

– Las composiciones neoclasicistas enfatizaban un solo tema y carecían de otros temas dentro del cuadro que pudieran distraer al espectador.

– Predominó el óleo sobre lienzo.

– En el primer plano se pintaba un número pequeño de figuras humanas, mientras que en los alrededores se disponían otras figuras con el uso de la profundidad.

– Generalmente, la figura que se presentaba en el centro de la composición tenía una anatomía ideal (abdominales perfectamente marcados, por ejemplo), cuya idea fue extraída de las esculturas clásicas.

Autores y obras destacadas

Jacques-Louis David (Francia, 1748-1825)

Jacques-Louis David nació en París, Francia, y ha sido considerado como el máximo representante de la pintura neoclásica.

David obtuvo gran aclamación gracias a sus enormes lienzos sobre temas clásicos, como por ejemplo, El juramento de los Horacio, de 1784, una de sus más reconocidas obras.

Cuando comenzó la Revolución francesa en 1789, se desempeñó brevemente como director artístico y pintó a sus líderes y mártires en la obra La muerte de Marat, siendo esta una de las imágenes más famosas de la Revolución francesa.

Tras lograr fama tanto nacional como internacional, fue nombrado pintor de Napoleón Bonaparte. Además de ser principalmente pintor de los eventos históricos, se desempeñó como un gran retratista.

El juramento de los Horacio

Esta obra fue hecha en 1784. La pintura se convirtió rápidamente en un éxito ante las críticas de la época y hoy en día se considera una de las más grandes referencias de la pintura neoclásica.

La pintura representa una leyenda romana sobre la disputa entre las dos ciudades enfrentadas: Roma y Alba Longa. Ha sido concebido como un momento solemne, cargado de serenidad, coraje y patriotismo.

En la obra se ve reflejado el enfrentamiento de tres hermanos, los Horatii, contra su padre, los cuales le ofrecen sus vidas para asegurar la victoria de Roma en la guerra contra Alba Longa.

En cuanto a la composición de la pintura, el fondo no resalta y se centra en los personajes principales de la obra (los tres hermanos y el padre, pero más en el padre).

Jean-Auguste-Dominique Ingres (Francia, 1780-1867)

Jean-Auguste-Dominique Ingres nació en Montauban, Francia. Fue alumno de Jacques-Louis David, conocido por realizar pinturas meticulosamente cuidadas con el fin de mantener el estilo clásico.

Ingres dependió del diseño lineal en sus pinturas, con un plano poco profundo y colores apagados. Realizó desnudos que se hicieron bastante conocidos, como El baño turco, de 1862, o La gran odalisca, de 1814.

Ambas composiciones son esencialmente frías (típicas del neoclásico) y brillantemente ejecutadas.

La gran odalisca

Es una pintura al óleo donde se representa a una mujer de espaldas y desnuda, recostada en una otomana. La pose sugiere una gran sensualidad, y recuerda a una pintura de su maestro Jacques-Louis David, Madame Récamier, de la que Ingres copió los accesorios.

Esta pintura fue un encargo de la hermana de Napoleón, Carolina, reina de Nápoles, y formaba parte de un pendant, es decir, de dos cuadros que hacían pareja. El otro cuadro, hoy perdido, era un desnudo frontal.

En el cuadro se advierten detalles orientales: la pipa, el turbante o el abanico, y se puede notar con claridad la textura de las telas.

Referencias

  1. Neoclassical Painting (n.d.). Tomado de visual-arts-cork.com
  2. Famous Neoclassicism Painting (n.d.). Tomado de ranker.com
  3. Neoclassical and Romantic Painting (n.d.). Tomado de essential-humanities.net
  4. Pintura Neoclásica (n.d.). Tomado de wikipedia.org